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CÁMARA DE DIPUTADOS

ayer era simple emision de las ideas de un individuo, se presenta ya hoi con la autoridad i el prestijio que le da la sancion con que ha sido honrado por la Sociedad de Agricultura i Beneficencia, i en jeneral, encargada de los intereses económicos del pais.

Actualizar un producto distante i lejano o hacer presente un producto futuro es el grande objeto de los Bancos, es el gran beneficio que ellos se proponen usando del poderoso medio del crédito. Lo anuncia así el señor Fragueiro i entra desde luego a examinar cómo opera el Banco i cómo representa en sus billetes verdaderos valores, i cómo rolan sus operaciones sobre valores reales i efectivos; examina, pues, las operaciones de depósito, remesas o letras i emision; hace ver cómo hai valor real, equivalente en todo documento de crédito, i cimienta la confianza que se dispensa del Banco en estos principios:

  1. Que el Banco no especula sino que jira esclusivamente en monedas efectivas o que se efectuarán, esto es, que conserva los valores que recibe en la forma de moneda.
  2. Que se presume que el Banco no ha de recibir ni ha de entregar sino valores de los mas efectivos o efectuales en moneda, porque no se le puede suponer la voluntad de engañarse ni de engañar, o porque tiene intelijencia i probidad que le impidan la falencia.
  3. ue la lei de la fundacion del Banco le impone deberes i restricciones que aseguren lo que antecede.
  4. En la seguridad material i vijilancia del Banco para custodiar sus valores i precaverlos del robo i del fraude.

Esto sentado, establecida así la confianza, reconocido que los documentos de crédito representan en sí mismo un valor efectivo, el Banco por sus operaciones actualiza un valor distante, pone hoi en el mercado para reproducirse lo que no hubiera entrado en él sino meses despues. De aquí deduce el señor Fragueiro las proposiciones siguientes:

  1. Que en las transacciones de crédito hai una realidad por ámbas partes, aunque por la una está presente i por la otra está lejana i distante, i que por medio del crédito se actualizan los productos distantes con la fe de que lo venidero será tan ciertamente como lo presente es.
  2. Que todas las operaciones del Banco no son mas que el manejo de cosas que tienen valor en sí mismas; que valen porque valen, i que estas cosas por su naturaleza puestas en un movimiento industrial, dejan producto, cualquiera que sea su poseedor.
  3. Que en la emision el Banco hace una verdadera amonedacion del valor sobre que reposa la emision; amoneda el valor de los documentos tan realmente como la Casa de Moneda cuando acuña las barras.
  4. Que en resúmen, el Banco es un instrumento por donde pasan los valores que circulan diputados en el mercado, con privilejio para estampar moneda de crédito, teniendo para todo caso un capital responsable.
  5. I finalmente, que todos los abusos i errores en que los Bancos han incurrido, no pueden proceder sino de haberse separado de la naturaleza de las cosas i contrariado las propiedadades del crédito, i que por lo tanto el sistema de Bancos debe ser reformado, pero de ningun modo abolido.

Del simple exámen de los objetos verdaderos de las instituciones de Banco, de la consideracion de la manera como ellos adelantan i reproducen hasta el infinito los productos futuros de un pais, se viene en conocimiento de lo útil, de lo santo, de lo indispensable que ellos son al desarrollo de la riqueza. Pero hai un hecho que salta igualmente a la vista i cuyas funestas consecuencias arredran i hacen retroceder delante de toda idea de establecerlo. El Banco es útil i mui útil en sí: pero puede ser convertido en una calamidad. ¿Cómo hacer pues que el Banco siempre útil jamas llegue a ser perjudicial? ¿Cómo hacer para que el Banco sea siempre bueno i no pueda nunca ser descarriado, nunca ser malo? He aquí el punto en discusion; he aquí a el que ha dirijido el señor Fragueiro toda su atencion, i cuya solucion forma el punto culminante de su proyecto, la base indispensable sobre que ha de levantarse el Banco que él propone: un Banco que útil siempre, nunca, nunca en el órden de las cosas pueda llegar a ser malo.

Veamos qué medios propone para alcanzar este grande objeto.


Establecido i reconocido que el Banco bueno i conveniente en sí, puede ser desviado de sus verdaderos objetos i constituido en un mal, en el azote de un pueblo, propone el señor Fragueiro los medios que él considera los únicos capaces de mantener al Banco siempre dentro de los límites de su institucion, de modo que ni la avaricia egoista de los particulares ni la influencia del Gobierno puedan llevarlo, ni a forzar sus operaciones, ni a comprometer su crédito, ni a producir esos trastornos i crísis tan frecuentes en los mercados i de tan estensos como funestos efectos.

El señor Fragueiro propone, pues, una reforma en el establecimiento de los Bancos.

Veamos en lo que consiste esa reforma.

El autor del proyecto juzga que para que una reforma sea útil, se ha de evitar toda influencia del interes personal; que puesto que en el privilejio de estampar moneda i en el poder de centralizar todas las operaciones de crédito tienen los Bancos dos grandes medios con que se hacen los arbitros reguladores del curso del mercado i de la industria, estos medios, de cuyo abuso en poder de los particulares han venido