era la única bandera que podía servir para intentar un nuevo movimiento, salvo no aplicarla después de la victoria.
La insurrección comenzó en Dresde el 3 de mayo; algunos días después, extendióse por el Palatinado bávaro y por el Gran Ducado de Baden. El gran duque se había fugado al ver á la tropa fraternizar con el pueblo.
El Gobierno prusiano, que había vencido el movimiento revolucionario en 1848, desarmado al pueblo de Berlín y puesto la nación en estado de sitio, declaróse protector de los otros Gobiernos y envió inmediatamente tropas á Dresde, las cuales, después de cuatro días de combate y de una resistencia heroica, vencieron á los insurrectos.
Mas para someter el Palatinado y el Ducado de Baden se necesitaba un ejército, y, para formarle, la Prusia tuvo que hacer un llamamiento á la reserva. En Iserlohn (Westfalia) y en Elberfeld (Prusia rhenana) los hombres de la reserva se negaron á tomar las armas. El Gobierno envió tropas para obligarlos. Las poblaciones formaron barricadas y rechazaron las tropas. Iserlohn fué tomada después de dos días de combate. En Elberfeld, los insurrectos, que eran unos 1.000, no teniendo medios de resistencia, resolvieron abrirse paso por en medio de las tro-