muestra cómo en todas partes la realidad más miserable corresponde á la frase más grandilocuente, y vierte su sátira sobre el fiasco irremediable de la frase.
Fourier no es sólo un crítico, sino, gracias á su serenidad, un satírico, y sin disputa uno de los mejores que han existido. Describió tan enérgica como ingeniosamente las estafas especulativas que prosperaron á la caída de la Revolución y la rapacidad mercantil de todo el comercio francés de su tiempo. Más mordaz aun es la crítica que hace de las relaciones sexuales de la burguesía y de la posición social de las mujeres. El es el primero en reconocer que en una sociedad cualquiera, el grado de emancipación general se mide por el que en ella tenga la mujer.
Pero donde Fourier aparece en todo su esplendor, es en su concepción de la historia de la sociedad. La divide en cuatro períodos de desenvolvimiento: Salvajismo, Barbarie, Patriarcado, Civilización, entendiendo por esta última la civilización burguesa; demuestra en seguida cómo el orden civilizado alienta todos los vicios en un orden de existencia equívoco é hipócrita como el actual, y que antes