fos griegos eran todos dialécticos y Aristóteles, el más enciclopédico de ellos, había ya analizado las formas esenciales del pensamiento dialéctico. La filosofía de los siglos XVII y XVIII, no obstante haber tenido en ella dignos representantes la dialéctica (Descartes, Spinoza), era, gracias á la influencia inglesa, arrastrada hacia el método llamado metafísico, que dominó casi en absoluto entre los filósofos franceses del siglo último, al menos en sus obras especialmente filosóficas. Sin embargo, fuera de la filosofía propiamente dicha, también éstos produjeron obras maestras de dialéctica; bastará con que mencionemos El sobrino de Rameau, de Diderot, y el Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, de Rousseau. Vamos á dar á conocer sumariamente los caracteres esenciales de ambos métodos.
Cuando sometemos á la observación intelectual la Naturaleza, la historia humana, ó nuestra propia actividad mental, se nos presenta inmediatamente la imagen de un encadenamiento interminable de hechos, unidos á su vez unos á otros, obrando unos sobre otros, en el que nada permanece como antes era, ni