burgués, el reinado de la concurrencia libre, de la libre elección de domicilio, del contrato libre, de la igualdad ante la ley y otras lindezas burguesas. Desde aquel momento, quedó abierto el camino á la producción capitalista.
En tiempo de la gran Revolución francesa, la forma predominante de la producción capitalista, en Europa al menos, era la manufactura, basada en la división del trabajo. Pero desde que el vapor y la máquina-herramienta hubieron transformado esta manufactura en gran industria, las fuerzas productivas elaboradas bajo la dirección de la burguesía, se desarrollaron con rapidez inaudita. La manufactura, llegada á cierto grado de desarrollo, debió forzosamente ponerse en pugna con las trabas feudales de las corporaciones, así como la grande industria, al alcanzar su completo desarrollo, se pone en pugna con el modo capitalista de producción. Las nuevas fuerzas productivas han rebasado las formas burguesas de su explotación. Este conflicto entre las fuerzas productivas y el modo de producción no es un conflicto engendrado en el cerebro de los hombres, como el del pecado original y de la justicia divina; encuéntrase