en los hechos, objetivo, independiente de la voluntad y de la conducta de los mismos seres que lo han provocado. El Socialismo no es más que el reflejo, en el pensamiento, de este conflicto, que existe en los hechos; fácilmente sé comprende que este reflejo ideal se produce desde luego en la imaginación de la clase que lo sufre directamente, de la clase obrera.
¿En qué consiste este conflicto?
Antes de la producción capitalista sólo existía la pequeña producción, que exigía forzosamente al productor fuese propietario de sus medios de producción: la agricultura propiedad del labrador, libre ó siervo; los oficios, de las ciudades. Los medios de trabajo las tierras y los instrumentos aratorios, el buril y las herramientas pertenecían al individuo y sólo servían para su uso personal; por consecuencia, eran insuficientes, mezquinos, limitados, y precisamente por esta razón pertenecían casi siempre al productor. Concentrar y ensanchar estos escasos y diseminados medios de producción; transformarlos en palancas poderosas de la producción moderna, tal era el papel histórico de la producción capitalista y de su introductor en escena, la burguesía.