medida que el nuevo modo de producción invadía todas las industrias y todos los países económicamente importantes; á medida que mataba la producción individual hasta el punto de reducirla á un grado insignificante, acentuaba la incompatibilidad entre producción social y apropiación capitalista.
Como ya homos dicho, los primeros capitalistas encontraron establecida la forma del trabajo asalariado; pero éste no era más que la ocupación excepcional, complementaria, accesoria, transitoria, del trabajador. El labrador que, de vez en cuando, trabajaba mediante un salario, poseía un pedazo de tierra que, después de todo, bastábale para cubrir sus necesidades. Las corporaciones estaban organizadas de manera que el compañero de hoy fuese propietario mañana; pero desde que los medios de producción se hicieron sociales y se concentraron en manos de los capitalistas, todo esto cambió: el trabajo asalariado, antes la excepción y el complemento, fue la regla y la base de toda la producción; antes ocupación accesoria, ahora acaparó todo el tiempo de trabajo del productor; el asalariado de un día se convirtió en asalariado perpetuo.