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Navegacion fluvial de Chile
Por GuiLLERMO M. BaNapos H. CONTADOR MAYOR DE 2_a DE LA ARMADA NACIONAL
I
PARTE PRELIMINAR
Desde época inmemorial ha sido una constante preocupacién de los poblado- res de las regiones bafiadas por nuestros grandes rios del Sur utilizar el curso de sus aguas como via de comunicacién para dar facil y expedita salida 4 las produc- ciones de la zona y recibir de igual modo las mercaderias y elementos necesarios 4 la vida de sus habitantes y desarrollo de lasindustrias establecidas.
Este deseo, tan natural como justo, porque en todas partes las vias fluviales desempenan un gran rol en el fomento del comercio y la industria ha contado siem- pre con el apoyo mas 6 menos franco y decidido de nuestros hombres de gobierno y el Fisco no ha escatimado ni su dinero, ni el concurso de buenos ingenieros para que resuelvan el problema de la navegacion de nuestros rios y salven el principal obstaculo que la dificulta cuando no la impide por dias y semanas, cual es la barra peligrosa y molesta que cada uno de estos rios tiene 4 su llegada al mar.
Se creyo por algin tiempo que, mediante algunas obras artificiales, se lograria encauzar los rios en su embocadura, haciendo desaparecer definitivamente las ba- rras y con tal fin se comisioné 4 un ingeniero hidraulico de reconocida competen- cia, como el sefior Cardemois para que hiciera los estudios al respecto en el rio Im- perial.
El proyecto de este distinguido ingeniero es de lo méas completo en su ramo; pero de un costo verdaderamente colosal, doce millones de pesos oro de 24 d., 6 sean alrededor de 36 millones de nuestra moneda actual lo que es lo mismo que de- cir, irrealizable al presente y tal vez no antes de 50 afios mas.
Decimos esto irrealizable no porque en realidad el trabajo no se pudiera aco- meter, sino sencillamente, porque en todas las obras publicas de entidad hay siem- pre una relacion intima entre su importancia y el capital invertido 4 fin de que en el peor de los casos produzca un interés que cubra los gastos del personal y la que origina el mantenimiento de las obras.
Considerando el movimiento maritimo del rio Imperial en la fecha del proyec- to Cardemois y aun el que tiene actualmente, resulta que una inversion sélo de cinco millones de pesos de nuestra moneda 6 sea alrededor de una décima parte del proyecto del ingeniero francés, exige un movimiento minimo de cien mil tone- ladas de carga anuales para cubrir el interés del 49, sobre ese capital.
Este cdlculo era bastante para estimar imposible esas obras.
Gougle