salir a la botica y a las diligencias oportunas a los enfermos, recoger por la noche y rezar el rosario con los peregrinos, y otros trabajos que puede tener presente la consideración de V. S.
Por todo lo cual, dicho comisionado pone en la consideración de V. S. que, habiendo oido la diputación la nueva providencia de recoger para el real hospicio a todos los pordioseros y mendigos, y deseando conservar los fines de esta piadosa fundación, acordó que, para que no fuesen comprehendidos en el bando común del recogimiento estos dos hombres tan útiles e indispensables al hospital, se vistiesen de nuestras limosnas, poniéndoles al pecho una medalla de plomo con la imagen de Nuestra Señora del Amparo, para distinguirlos y librarlos del encierro piadoso del real hospicio; informando antes al caballero corregidor del estado y pobreza de! hospital, y tomando su permiso y suplicando a su piedad, para que los alguaciles y ministros inferiores no molestasen ni aprehendiesen a dichos pordioseros; todo lo que ejecutó dicho comisionado y consiguió de la caridad del caballero corregidor, y ahora nuevamente suplica a V. S., en nombre de su diputación, que permita que estos dos pobres vivan sueltos por la ciudad y que pidan limosna a los diputados, disimulando el que lleguen a otro caritativo, si nuestras limosnas no sufragasen para su alimento, o que reciba el cargo de su misericordia la manutención de estos dos hombres con los medios que sean de su agrado; asegurando a V. S. que, de no permitir la asistencia de estos dos pobres hom-