pretendidos derechos al trono de Rusia. Estos derechos a gobernar una nación a pesar de ella no pueden mantenerse nunca durante mucho tiempo. Los polacos, por su parte, después de haber avanzado hasta Moscú, y después del pillaje en que consistían las expediciones militares de aquellos tiempos, concluyeron una tregua de catorce años. Polonia, por esta tregua, quedó en posesión del ducado de Smolensko, donde el Borístenes tiene su fuente. Los suecos hicieron también la paz; quedaron en posesión de la Ingria y privaron a los rusos de toda comunicación con el mar Báltico; de suerte que este imperio quedó más aislado que nunca del resto de Europa. Miguel Romanov, después de esta paz, reinó tranquilo, y no se hizo en todos sus Estados ningún cambio que corrompiese ni que perfeccionase la administración. Después de su muerte, ocurrida en 1645, su hijo Alejo Miguelwitz, o hijo de Miguel, de diez y seis años de edad, reinó por derecho hereditario. Se debe observar que los zares eran consagrados por el patriarca, según algunos ritos de Constantinopla, y, además, el patriarca de Rusia se sentaba en el mismo estrado con el soberano, afectando siempre una igualdad que menoscababa el poder supremo. Alejo se casó como su padre, y eligió entre las jóvenes que le presentaron la que le pareció más agradable. Casó con una de las dos hijas del boyardo Miloslawski, en 1647, y después con una Nariskin, en 1671. Su favorito, Morosov, se casó
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