Poema, Autoretrato oscuro

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Ernesto Che Guevara

Autorretrato oscuro

De una joven nación de raíces de hierba(raíces que niegan la rabia de América)vengo a ustedes, hermanos norteños.Cargado de gritos de desaliento y de fe,vengo a ustedes, hermanos norteños,vengo de donde venimos los ‘homos sapiens’,devoré kilómetros en ritos trashumantes;con mi materia asmática que cargo como una cruzy en la entraña extraña de metáfora inconexa.La ruta fue larga y muy grande la carga, persiste en mí el aroma de pasos vagabundosy aún en el naufragio de mi ser subterráneo –a pesar de que se anuncian orillas salvadoras– nado displicente contra la resaca,conservando intacta la condición de náufrago.Estoy solo frente a la noche inexorabley a cierto dejo dulzón de los billetes,Europa me llama con voz de vino añejo,aliento de carne rubia, objetos de museo.Y en la clarinada alegre de países nuevosyo recibo de frente el impacto difusode la canción, de Marx y Engels,que Lenin ejecuta y entonan los pueblos El mar me llama consu amistosa mano El mar me llama con su amistosa manoMi prado –un continentese desenrosca suave e indeleblecomo una campana en el crepúsculo. Canto a Fidel Vámonos,ardiente profeta de la aurora, por recónditos senderos inalámbricosa liberar el verde caimán que tanto amas.Vámonos,derrotando afrentas con la frente plena de martianas estrellas insurrectas, juremos lograr el triunfo o encontrar la muerte.Cuando suene el primer disparo y se despierteen virginal asombro la manigua entera,allí, a tu lado, seremos combatientes,nos tendrás.