Quinto Libro de La Galatea: 06

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Quinto Libro de La Galatea Miguel de Cervantes




LAUSO A SILENA

En tan notoria simpleza,
nascida de intento sano,
el amor rige la mano,
y la intención tu belleza.
El amor y tu hermosura, 5
Silena, en esta ocasión,
juzgarán a discreción
lo que tendrás tú a locura.
Él me fuerza y ella mueve
a que te adore y escriba; 10

y como en los dos estriba
mi fe, la mano se atreve.
Y, aunque en esta grave culpa
me amenaza tu rigor,
mi fe, tu hermosura, amor, 15
darán del yerro disculpa.
Pues con un arrimo tal,
puesto que culpa me den,
bien podré decir el bien
que ha nascido de mi mal; 20
el cual bien, según yo siento,
no es otra cosa, Silena,
sino que tenga en la pena
un estraño sufrimiento.
Y no lo encarezco poco 25
este bien de ser sufrido,
que si no lo hubiera sido,
ya el mal me tuviera loco.
Mas mis sentidos, de acuerdo
todos, han dado en decir 30
que, ya que haya de morir,

que muera sufrido y cuerdo.
Pero, bien considerado,
mal podrá tener paciencia
en la amorosa dolencia 35
un celoso y desamado;
que, en el mal de mis enojos,
todo mi bien desconcierta
tener la esperanza muerta
y el enemigo a los ojos. 40
Goces, pastora, mil años
el bien de tu pensamiento,
que yo no quiero contento
granjeado con tus daños.
Sigue tu gusto, señora, 45
pues te parece tan bueno,
que yo por el bien ajeno
no pienso llorar agora.
Porque fuera liviandad
entregar mi alma al alma 50


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