Registro Nacional: Libro II, Número 01

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Registro Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Libro II — Número 1 — Año: 1826


43[editar]

BUENOS AIRES, DICIEMBRE 22 DE 1825.

DEPARTAMENTO DE RELACIONES EXTERIORES.

CONSUL DE LOS PAÍSES BAJOS.


En virtud de las credenciales y patentes presentadas por don Juan Jorge Vermoelen, el gobierno ha acordado y decreta.

1. Queda reconocido don Juan Jorge Vermoelen en la clase de cónsul de S. M. el rey de los Países Bajos en buenos Aires.

2. Regístrese la patente en la cancillería de relaciones exteriores, comuníquese y publíquese el reconocimiento.


Heras.

Manuel José García.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


44[editar]

Buenos Aires, 7 de enero de 1826.

DEPARTAMENTO DE RELACIONES INTERIORES.

SUBDITOS DEL BRASIL EN LAS PROVINCIAS UNIDAS.


La seguridad y defensa del territorio de la república, atacado por el emperador del Brasil, obliga al ejecutivo nacional a decretar lo siguiente.

1. Los súbditos brasileros que quieran salir fuera del territorio de la república, lo verificarán en el término de veinte días contados desde la fecha de este decreto.

2. Los que prefieran permanecer en el dicho territorio estarán sujetos a las medidas de política que las circunstancias hagan necesarias; debiendo registrar sus nombres en el departamento general de policía.

3. Las propiedades que existen en el territorio de la república, pertenecientes a súbditos brasileros gozarán de las garantías que conceden las leyes del país.

4. Comuníquese, publíquese, e insértese en el Registro Nacional.

Heras.

Manuel José García.


Registro Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Libro II — Número 1 — Año: 1826


45[editar]

Buenos Aires, 21 de noviembre de 1825.

DEPARTAMENTO DE GUERRA Y MARINA.

RANCHO DEL EJÉRCITO.

El congreso general de las Provincias Unidas del Río de la Plata ha acordado y decreta lo siguiente:

Al ejército nacional en la presente campaña, no se le hará descuento alguno de su sueldo por razón de rancho.

Sala del congreso en Buenos Aires, noviembre 21 de 1825.


Manuel de Arroyo y Pinedo: presidente,

Alejo Villegas: secretario.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional

DECRETO DEL GOBIERNO.

Buenos Aires diciembre 12 de 1825.

Cúmplase, acúsese recibo, y publíquese en el Registro Nacional; con el reglamento al pie.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


REGLAMENTO[editar]

Buenos Aires, 12 de diciembre de 1825.


Las raciones se distribuirán en la siguiente proporción.


Regimientos.
Coronel 4
Teniente Coronel, comandante y sargento mayor 3
Capitán hasta porta-Estandarte 2
Capellán 2
Cirujano 2
Sargento hasta soldado 1


Plana mayor del ejército.
General en jefe 16
Brigadier general 10
Coronel mayor id 8
Jefe del estado mayor, siendo coronel 6
Secretario del general, oficiales de secretaria, ayudantes del general, y ayudantes del estado mayor las de su grado en el ejército 6
Capitán de guías 2
Guías 1


Ministerio de hacienda.
Intendente del ejército 8
Contador, tesorero y comisario general 4
Comisario del ejército 3
Oficiales de comisaría 2
Proveedor 2
Capellán mayor del ejército 3
Segundos capellanes 2
Médico, cirujano mayor 3
Segundos id 2
Practicantes 2
Boticario 2
Contralor 2
Guarda almacén 2
Asistentes del hospital, Maestranza, Capataces, Peones 1


Ministerio de justicia.
Auditor 4
Prevoste 2


2. A cada ración se considerarán tres y media libras de carne fresca, sin miniestra, y con miniestra se darán tres libras; de sal una arroba a mil raciones.

3. Si la ración fuese de cecina o carne salada, en el primer caso del artículo anterior, tendrá una y media libras, y en el segundo una libra.

4. Para cada ración se considerarán tres onzas de arroz, o de fariña, cuatro si fuese de garbanzos, lentejas, chícharos, porotos, habas, maíz, o trigo de Chile.

5. Cuando por no haber proporción de darla carne pesada, sea necesario hacerlo con ganado en pie sin miniestra, se dará un novillo, desde dos y medio para tres años de edad, por cien raciones; de dos años a dos y medio, o vaca, por ochenta; y no habiendo ollas para los ranchos, por setenta los primeros, y sesenta los segundos. Las reses no deben desgrasarse, ni incluirse en el peso la cabeza, cogote, palas, ni ventrechas.

6. Cuando las raciones se den por remate, este deberá hacerse de sola la carne, miniestras y sal.

7. Cuando se subministren por la provisión del ejército, se atenderá al acopio a venta fresca de los cueros y cebo a la mejor postura, con intervención del jefe del estado mayor, y la aprobación del general, depositando el producto en la tesorería del ejército, y formándose pliego de cargo, que se remitirá al ministerio de hacienda para pasarlo a la contaduría general.

8. Cuando por la situación del ejército, no sea posible hacer los acopios ni ventas de los cueros, por falta de quien compre a ningún precio, y sea forzoso abandonarlos, o cuando se empleen algunos en las necesidades del ejército, el encargado del ramo de hacienda se resguardará por un certificado del jefe del estado mayor, para la data de su cuenta, en que ha de dar salida de los que correspondan al ganado en pie que se ha comprado por la caja del ejército.

9. El ministro de guerra y marina queda encargado de la ejecución de este decreto, que se insertará en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


Buenos Aires, 12 de diciembre de 1825.

El gobierno ha acordado las siguientes prevenciones para remates.—


1. Se dirigirán propuestas para hoy que existe el ejército en la Banda Occidental del Uruguay.

2. Se harán, por separado, para el caso de hallarse en cualquiera parte de la Banda Oriental de dicho río.

3. Las condiciones generales de toda propuesta son:—

1. Fijar el precio por cada una de las raciones diarias que siguen.—


Ración en día de carne sola.

2. Cada ración debe constar de tres y media libras de carne fresca, o de una y media libra de cecina, carne salada, o charque seco, y una arroba de sal para cada mil raciones cuando la carne sea fresca.


Día de ración de carne y miniestras.

3. La ración será de tres libras de carne fresca, o de una libra de cecina, charque seco o carne salada, con tres onzas de arroz ó fariña, o cuatro de garbanzos, lentejas, chicharos, porotos, habas, maíz, o trigo de Chile pisados. La sal que corresponde si la carne es fresca.


Día de ración con ganado en pie, con ollas.

4. Cada novillo desde dos y medio a tres años de edad, considerándolo de catorce arrobas, se entregará por cien raciones, desde dos a dos y medio años, o vaca, a once arrobas, por ochenta sin miniestra; con miniestra se darán por ciento dieciséis los primeros, y noventa y seis los segundos, o vaca. Sal id.


Día de ración de ganado en pie, sin miniestra ni ollas.

5. Cada novillo desde dos y medio años de edad para arriba se entregará por ochenta raciones; y desde dos a dos y medio años, o vaca, por sesenta. Sal id.

6. El proveedor entregará la carne, y demás especies pisadas en su provisión cuando se den las raciones por los artículos 2 y 3; y cuando por los 4 y 5, volteará las reses al frente de cada cuerpo, siendo de su cuidado recoger los cueros y el sebo, así como al de la tropa sacar los primeros.

7. La carne no debe desgrasarse. El ganado será gordo o de carne gorda cuando la estación lo permita; y en los días de ración pesada, no entrará en cuenta la cabeza, el cogote, patas, ni ventrechas.

8. El rematador estará obligado a dar raciones por el tiempo que se comprometa, y en los días que faltase, el general las suplirá con sus providencias, y se las cargará por cualquiera costo que tengan.

9. El rematador deberá comprometerse a fijar nuevo plazo para abastecer el ejército, (lo mismo que en caso de no convenirle seguir,) cuatro meses antes de cumplirse el de su contrato; pero si conviniese hacer nuevo remate, podrá verificarse no obstante su propuesta, de lo cual se le avisará dos meses después de la fecha de su noticia al general.

10. Los destacamentos que salgan del ejército se proveerán de víveres bien por el rematador, o por fondos que el general ordene entregar al jefe que los mande, quien arreglará su consumo a las reglas aquí establecidas.

11. Diariamente recogerá el proveedor las papeletas que le deben firmar los abanderados de los regimientos de la clase de raciones que entregue para los presentes, y al fin del mes cancelará estas con los habilitados, y en su defecto, con los comandantes de piquetes, que deberán firmarles la general del consumo, con distinción de las raciones de cada clase que haya entregado. Lo mismo practicará con cada uno de los departamentos del ejército.

12. Los recibos generales que justificaren sus entregas le servirán para el cobro del importe de las raciones en la caja del ejército, con la orden del general, en una carpeta que los comprenda, y cuando no haya fondos, recibirá letras sobre la tesorería general.

13. Las raciones que se entreguen a personas que no estén autorizados para recibirlas no le serán de abono.

14. Todos los víveres deberán ser reconocidos por comisión del general, y si no fuesen de la mejor calidad, serán desechados.

15. A toda hora tendrá en la provisión quien despache las raciones extraordinarias que se le pidan, y para las ordinarias se sujetará a la que se le señale, lo mismo que a establecer la provisión donde se le diga.

16. Cuando los convoyes necesiten ser escoltados por recelo de enemigos, el general graduará la fuerza que considere precisa.

17. Cuando algún convoy cayese en poder de los enemigos, justificado su importe le será abonado.

18. Fuera de este caso, las pérdidas y averías correrán de su cuenta, lo mismo que todos los transportes.

19. Diariamente presentará, en el estado mayor, una noticia de los víveres que tenga.

20. Estará siempre dispuesto para seguir los movimientos del ejército.

21. A la hora de la orden general del ejército mandará quien reciba la de la provisión.

22. El ministro secretario de guerra y marina queda encargado de la ejecución de este decreto que se dará en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


46[editar]

Buenos Aires, 12 de diciembre de 1825.

HABILITADO DE LOS REGIMIENTOS EN CAMPAÑA.


El gobierno encargado del poder ejecutivo nacional ha acordado y decreta.

1. Que los regimientos en campaña en junta general de capitanes, un subalterno de cada clase, y con asistencia de los jefes presididos del estado mayor nombren un habilitado, o apoderado general para que en esta ciudad reciba de tesorería las asignaciones que los individuos de los respectivos cuerpos hayan dejado a sus familias, lo mismo que los socorros que fuere preciso dar a los transeúntes, o enfermos que no tengan aquí caja a que ocurrir.

2. Que al que resulte nombrado se le extienda el correspondiente poder, y que si después del nombramiento se incorporase al ejército algún otro regimiento o cuerpo, ratifique este por su parte, siempre que el nombrado merezca su confianza, y en caso que no, será de su cuidado pagar las asignaciones.

3. Que de los caudales que reciba este habilitado general serán responsables los regimientos, como lo son por ordenanza de los particulares que tienen.

4. Que para pagarse las asignaciones, los regimientos remitan mensualmente al habilitado general listas por triplicado con expresión del cuerpo, compañías, clases, nombres, persona a quien se asigna, cantidad que debe entregársele, y tesorería de provincia en que haya de hacerse.

5. Que el regimiento que tenga asignaciones en diferentes provincias, fraccione una de sus tres listas en tantas partes cuantas sean aquellas, a fin de que el habilitado las pueda remitir originales, cuidando siempre de que las listas matrices vengan en el mismo orden que las primeras, para la fácil confrontación.

6. Que conforme pasen los cuerpos sus revistas, o en el mismo día de ellas, entreguen las listas de sus asignaciones al jefe del estado mayor, para que reunidas todas las remita al habilitado general.

7. Que mensualmente se ponga al pie de cada lista la baja de asignaciones que hubiere, expresando, si por muerte del individuo, separación del ejército, licencia absoluta, deserción, o porque la retira; y que se haga lo mismo respecto de las altas, motivando la causa.

8. Que el habilitado general encarpete mensualmente una lista matriz de asignaciones de cada cuerpo, y totalizado el importe de todas, las presente en la contaduría general para que por esta se le haga entregar en la tesorería: que la segunda lista, o las fraccionadas las remita a la tesorería de su respectiva provincia; y que la tercera la retenga en su poder.

9. Que las tesorerías de provincia se encarguen de pagar las asignaciones a que se refieran dichas listas, y sacando de ellas copia remitan estas al habilitado con nota al pie de las personas que no hayan recibido la asignación porque no existan o por otro motivo, y librando en la misma copia contra el habilitado la cantidad que hubiese salido de la tesorería, cuyo libramiento con el recibo de estar cubierto servirá al habilitado de data para su cuenta.

10. Que las listas de asignaciones que exhiba en la contaduría sirvan para el cargo al regimiento al tiempo de su ajuste.

11. Que las listas que el habilitado retire en su poder las encarpete por meses agregando a cada una el documento de pago que le devuelva cada tesorería de provincia.

12. Que para los pagos individuales que haga el habilitado en esta provincia dé a cada interesado una libreta en que le anote la cantidad mensual que reciba con media firma, y que esto mismo se haga en las tesorerías de provincia, recogiendo a mas recibos siempre que sea posible.

13. Que la contaduría general forme asiento en la libreta del habilitado de la cantidad que este reciba con distinción de cuerpos, de conformidad con las listas que presente.

14. Que lo que se dice en los anteriores artículos para los regimientos, se entienda también para el estado mayor y demás empleados del ejército debiendo el jefe de aquel remitir las listas.

15. Que el jefe del estado mayor general por sí, o por sus ayudantes generales, inspeccione todos los meses, o cada cuatro si lo tiene por conveniente la cuenta del habilitado general cotejando su libreta con las distribuciones que haya hecho.

16. Que en la tesorería general haya una caja de dobles llaves en que se depositen los documentos y caudales mientras se reciban los libramientos contra el habilitado, y que este tenga las llaves en su poder.

17. Que de las novedades que se anoten en las copias que remitan las provincias, dé cuenta el habilitado al ejército por conducto del jefe de su estado mayor, y a cada cuerpo las noticiad que le pida.

18. Que de los caudales que recibe el habilitado para socorros u otros objetos que no sean asignaciones se forme asiento en la libreta en registro separado, y entregue la distribución en la contaduría recogiendo un boleto para la data de su cuenta.

19. Que sea del cuidado de dicho habilitado hacer justificar la existencia de todos los individuos sueltos que en comisión o enfermos vengan del ejército, y que en los pasaportes que se les expidan se haga esta prevención, para que todos sepan adonde han de ocurrir para ser auxiliados, llevando noticias de sus entradas, y salidas, y de la casa y calle en que se alojen, mientras no se halle establecido el estado mayor general.

20. Que dicho habilitado queda sujeto a las penas de ordenanza y posteriores resoluciones para los que en tal encargo quiebren.

21. Que durante su comisión se le asista por vía de gratificación sobre los sueldos para gastos de escritorio con 30 pesos mensuales de fondos discrecionales.

22. Que tanto sus correspondencias como las que le sean dirigidas se franqueen en las estafetas.

23. El ministro secretario de guerra y marina queda encargado del cumplimiento de este decreto que se insertará en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


47[editar]

Buenos Aires, 12 de diciembre de 1825.

AJUSTE DE LOS REGIMIENTOS EN CAMPAÑA.


Art. I. Que los cuerpos del ejército en campaña ajusten por tercios de año á todos los individuos que les correspondan, cargándoles las asignaciones que hayan dejado a sus familias, y las buenas cuentas que hubiesen recibido, sentando estos ajustes en los libros maestros de las compañías, y en las libretas de los individuos con el alcance que les resulte hasta aquella fecha, reasumiéndolo en el último ajuste.

2. Que por conducto del estado mayor se remitan copias de estos ajustes, acompañados de la lista de débitos y créditos á la contaduría general para que en cualquiera accidento de extraviarse los libros de compañía, se encuentre constancia dé lo que alcanza cada individuo.

3. Que todo el que se retire enteramente del ejército sea pagado de remate por su cuerpo, y cuando no haya fondos, se le dé un certificado por el sargento mayor, visado del coronel ó comandante al pie de su último ajuste con el cese a continuación de la tesorería del ejército, para que por él pueda reclamar sus alcances de la tesorería general, y este documento será cargo al cuerpo al tiempo de su ajuste finiquito.

4. Que sin estos documentos no se verifique liquidación ni pago en la contaduría, ni tesorería general.

5.Que cuando los individuos no tengan sus jefes en esta provincia corran los pagos de los individuos que se retiren por el habilitado general.

6. Comuníquese a quienes corresponde, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


48[editar]

Buenos Aires, 24 de diciembre de 1825.

AUTORIDAD MILITAR DE LAS PROVINCIAS DE ENTRE RÍOS, CORRIENTES, MISIONES Y MONTEVIDEO.


El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, instruido de los nuevos esfuerzos que se prepara a hacer el emperador del Brasil para restablecer su dominación en la provincia Oriental, reconquistada gloriosamente por el valor denodado de sus hijos libres: considerando que la guerra que se hace a la provincia Oriental, se hace a la nación argentina: que las provincias todas deben entrar a consumar la heroica empresa que principiaron por sí solos los bravos orientales: que la provincia Oriental no va a ser sola el teatro de la guerra, sino que pueden serlo también las de Entre Ríos, Corrientes y Misiones: que en tan delicadas circunstancias, a mas de ser necesario que las autoridades nacionales desplieguen una actividad infatigable, es igualmente preciso que los pueblos se presten a los sacrificios que demanda imperiosamente su seguridad y defensa, poniendo en ejercicio las facultades que se reservó por los artículos 4 y 5 de la ley de 23 de enero, e interin acuerda otras medidas, que prepara, para forzar al emperador del Brasil a que haga justicia al pueblo argentino, acuerda por ahora, y decreta lo siguiente.


ARTICULO ÚNICO.

Se autoriza al poder ejecutivo nacional para que ponga en práctica en las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, y Montevideo el artículo 6 tratado 7 títulos 1 de la ordenanza general del ejército.

Manuel de Arroyo y Pinedo: presidente.

José C. Lagos: secretario sustituto.


Al gobierno encargado del ejecutivo nacional.

DECRETO DEL GOBIERNO.

Buenos Aires diciembre 24 de 1825.

Cúmplase: acúsese recibo, comuníquese a quienes corresponde, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


49[editar]

Buenos Aires, 31 de diciembre de 1825.

ENROLAMIENTO DE LA MARINA.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta la siguiente ley.

ART. 1. Todo individuo perteneciente a las tripulaciones de los buques nacionales, y embarcaciones de cabotaje y menores, queda obligado a entrar al servicio de la marina, luego que sea requerido por el poder ejecutivo nacional.

2. Se consideran en el caso del artículo anterior los individuos aptos para el servicio de la marina, que se hayan separado de su ejercicio después de emprendido el armamento naval.

3. Si las medidas acordadas en los artículos anteriores fuesen insuficientes a llenar las necesidades que pudiese sentir la marina, se autoriza al poder ejecutivo nacional para obligar al servicio de ella a todo individuo apto que fuere necesario.

4. El poder ejecutivo nacional en la ejecución de esta ley proveerá a la necesidad del servicio público con la posible consideración a los intereses particulares.

Sala del congreso en Buenos Aires a 31 de diciembre de 1825.

Manuel de Arroyo y Pinedo, presidente.

José C. Lagos, secretario sustituto.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires 1. de enero de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, transcríbase al comandante general de marina, y dése en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


50[editar]

Buenos Aires, 31 de diciembre de 1825.

PREMIOS MILITARES.


El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta la siguiente ley.

ART. 1. Todos los individuos del ejército que en la guerra que provoca el emperador del Brasil resulten inválidos, disfrutarán mientras vivan el sueldo íntegro, que corresponde a su clase, grado y arma.

2. Caso que mueran en campaña, sus viudas e hijos, y a falta de estos las madres viudas, gozarán las dos terceras partes del sueldo que les correspondía.

3. Las viudas disfrutarán de esta pensión mientras no vuelvan a casarse, y los hijos hasta la edad de 20 años, siendo varones, siendo mujeres mientras no tomen estado.

4. La nación se compromete a cuidar especialmente de la educación y destino de los que queden huérfanos de resultas de esta guerra.

5. La representación nacional se reserva a mas de esto conceder a los individuos del ejército las gracias y premios a que se hagan acreedores por particulares servicios en la presente campaña.

Sala del congreso en Buenos Aires a 31 de diciembre de 1825.

Manuel de Arroyo y Pinedo, presidente.

José C. Lagos, secretario sustituto.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires enero 1. de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese al general del ejército, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


51[editar]

Buenos Aires, 31 de diciembre de 1825.

HABILITACIÓN PARA GASTAR DOS MILLONES EN LA GUERRA DEL BRASIL.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta la siguiente ley.


ARTICULO ÚNICO. - A más de las cantidades acordadas para los gastos que demanda el servicio ordinario de la nación en el departamento de la guerra y marina, y de las demás que por resoluciones especiales se han votado por el congreso para la defensa de la república, el poder ejecutivo nacional queda autorizado para invertir en el año próximo de 1826, hasta la cantidad de dos millones de pesos en los gastos extraordinarios que pueda demandar la guerra a que provoca el emperador del Brasil.

Sala del congreso en Buenos Aires a 31 de diciembre de 1825.

Manual de Arroyo y Pinedo, presidente.

José C. Lagos, secretario sustituto.


Buenos Aires enero 1. de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


Registro Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Libro II — Número 1 — Año: 1826


52[editar]

Buenos Aires, 31 de diciembre de 1825.

SUELDO DE LAS MILICIAS.


El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta la siguiente ley.

ART. 1. En los casos que el poder ejecutivo nacional considere necesario poner en servicio activo en cualquiera parte del territorio de la república las milicias de las provincias, gozarán estas según su clase, grado y arma el sueldo que la ley señala a los individuos del ejército.

2. Las milicias en campaña optarán a los mismos goces y gracias que la ley acuerde a la tropa, oficiales y jefes del ejército nacional.

Sala del congreso en Buenos Aires a 31 de diciembre de 1825.

Manuel de Arroyo y Pinedo, presidente.

José C. Lagos, secretario sustituto.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires enero 1. de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese a quienes corresponde, y dése en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


53[editar]

Buenos Aires, 1º de enero de 1826.

AUTORIZACIÓN PARA HACER LA GUERRA POR TODOS LOS MEDIOS LICITOS.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta la siguiente ley.

ARTICULO ÚNICO. El poder ejecutivo nacional queda autorizado para resistir la agresión del imperio del Brasil por todos los medios que hace lícitos el derecho de la guerra.

Sala del congreso en Buenos Aires a 1. de enero de 1826.

Manuel de Arroyo y Pinedo, presidente.

Alejo Villegas, secretario.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires 2 de enero de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese a quienes corresponde, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


54[editar]

Buenos Aires, 2 de enero de 1826.

LEVANTAMIENTO DE NUEVAS TROPAS.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta la siguiente ley.

ART. 1. A mas de la fuerza decretada por la ley de 31 de mayo y de las tropas veteranas de las provincias que se han declarado nacionales, el poder ejecutivo podrá levantar, caso de juzgarlo necesario, hasta el número de cuatro mil hombres.

2. Se le autoriza extraordinariamente para poner en ejercicio la facultad que se le acuerda en el articulo anterior por los medios que considere mas convenientes a la defensa de la república en la guerra con el emperador del Brasil.

Sala del congreso en Buenos Aires a 2 de enero de 1826.

Manuel Arroyo y Pinedo, presidente.

José C. Lagos, secretario sustituto.


Buenos Aires enero 3 de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese a quienes corresponde, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.

Registro Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Libro II — Número 1 — Año: 1826


55[editar]

Buenos Aires, 2 de enero de 1826.

MILICIAS PROVINCIALES.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidos del Río de la Plata, ha acordado y decreta la siguiente ley.

ART. 1. Quedan a disposición del poder ejecutivo nacional todas las milicias existentes en el territorio de la nación al objeto preciso de la guerra contra el emperador del Brasil, y en la proporción que sus atenciones demanden.

2. En ningún otro caso, y bajo ningún otro pretexto podrán ser empleadas fuera del territorio de las provincias a que pertenezcan, sea por el ejecutivo nacional, sea por sus respectivos gobiernos, sin autorización expresa del congreso.

Sala del congreso en Buenos Aires 2 de enero de 1826

Manuel de Arroyo y Pinedo, presidente

José C. Lagos, secretario sustituto.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires enero 3 de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese a quienes corresponde, y dése en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


56[editar]

Buenos Aires, 2 de enero de 1826.

GENERALES LAVALLEJA Y RIVERA.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta lo siguiente.

ART. 1. En atención a los distinguidos servicios que han prestado en favor de la libertad de la Provincia Oriental don Juan Antonio Lavalleja, y don Fructuoso Rivera, se autoriza al poder ejecutivo nacional para que les expida despacho de brigadieres.

2. El ejército que bajo las órdenes del primero ha servido para tan gloriosa empresa, se declara comprendido en los goces que acuerda la ley de 31 de diciembre próximo pasado al ejército nacional en la presente campaña.

Sala del congreso en Buenos Aires a 2 de enero de 1826.

Manuel de Arroyo y Pinedo, presidente.

Alejo Villegas, secretario.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires enero 3 de 1826.

Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese a quienes corresponde, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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Libro II — Número 1 — Año: 1826


57[editar]

Buenos Aires, 3 de enero de 1826.

El congreso general constituyente habiendo tomado en consideración la nota del poder ejecutivo nacional de 21 del pasado diciembre, en que pide facultad para expedir despachos de brigadieres a don Juan Antonio Lavalleja y don Fructuoso Rivera, ha sentido una satisfacción vehemente, cuando por resolución de esta fecha ha autorizado al gobierno, para premiar de algún modo los eminentes servicios de los referirlos brigadieres, y de los individuos que hayan muerto e inutilizadose bajo las órdenes del primero, desde que dio principio a la grande empresa de libertar la Provincia Oriental; pero quiere además recomendar al gobierno la consulta que indica sobre las distinciones, y premios a que se han hecho acreedores los que le acompañaron en aquella época memorable, y los demás que se hayan distinguido en el curso de la campaña.

Sala del congreso en Buenos Aires, enero 2 de 1826.

Manuel de Arroyo y Pinedo, presidente

Alejo Villegas, secretario.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires enero 3 de 1826.

Acúsese recibo, diciendo que se transcribe al general Lavalleja para su satisfacción con prevención de que remita una lista de los que lo acompañaron desde esta ciudad a la heroica empresa, y por separado de los que se hayan distinguido en la campaña; y dése al Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


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58[editar]

Buenos Aires, 2 de enero de 1826.

DEFENSA Y SEGURIDAD DE LAS PROVINCIAS.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta lo siguiente.

Habiéndose declarado nacionales todas las tropas existentes en las Provincias Unidas del Río de la Plata, y puesto a disposición del poder ejecutivo nacional tanto estas, como las milicias, se declara que de conformidad con el artículo 1 de la ley de 11 de mayo, queda a cargo del mismo poder ejecutivo la seguridad y defensa de todos y cada uno de los puntos del territorio contra cualquiera clase de enemigos.

Sala del congreso en Buenos Aires a 2 de enero de 1826.

Manuel de Arroyo y Pinedo: presidente.

Alejo Villegas: secretario.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires enero 3 de 1826.

Cúmplase; acúsese recibo; comuníquese a quienes corresponde, y publíquese en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


Registro Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Libro II — Número 1 — Año: 1826


59[editar]

Buenos Aires, 2 de enero de 1826.

MILITARES DE LA NACIÓN.

El congreso general de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado, y decreta la siguiente ley.

ART. 1. Todas las tropas de línea veteranas o pagadas como pertenecientes a las Provincias Unidas del Río de la Plata se declaran nacionales, y a disposición del poder ejecutivo.

2. Todos los oficiales de línea, bien hayan tenido despachos del gobierno general o de los particulares de las provincias, en actividad, y los reformados en servicio o separados de él, existentes en el territorio de la república, quedan a disposición del poder ejecutivo nacional, que podrá destinarlos según sus aptitudes.

3. Los oficiales de que habla el articulo anterior, que llamados por el poder ejecutivo, se resistan por cualquier motivo a prestar en las circunstancias sus servicios, no optarán á los goces que a los de su clase pueda en lo sucesivo acordar la nación.

4. Tampoco optarán a estos goces los que, hallándose fuera del territorio de la república, no se presenten al poder ejecutivo en el perentorio término de cuatro meses, si existen en la de Chile, de seis si en la de Bolívar y de ocho si se hallaren en el territorio de otro cualquier estado.

5. Queda autorizado el gobierno para auxiliar a los oficiales de que habla el articulo anterior, para que puedan presentarse en los términos prefijados, a cuyo efecto se le recomienda la mas pronta y mas exacta circulación de esta ley.

Sala del congreso en Buenos Aires 2 de enero de 1826.

Manuel de Arroyo y Pinedo: presidente.

José C. Lagos: secretario.


Al gobierno encargado del poder ejecutivo nacional.

Buenos Aires enero 3 de 1826.

Cúmplase; acúsese recibo; comuníquese para su circulación a quienes corresponde, y dése en el Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


Registro Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Libro II — Número 1 — Año: 1826


60[editar]

Buenos Aires, 2 de enero de 1826.

DECRETO REGLAMENTARIO DE LA LEY QUE ANTECEDE.


El gobierno de la república de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ha acordado y decreta.

1. Que todos los oficiales a quienes corresponde dicha ley, llamándolos a la disposición del poder ejecutivo en el termino de 30 días desde su publicación en cada provincia, se presenten al gobernador de ella con los documentos comprobantes de ser de los llamados, de su empleo y arma, de la ocupación pública en que se hallen; quedando desde luego a disposición del poder ejecutivo para destinarlos según sus aptitudes.

2. Que cada gobernador, fenecido dicho termino, remita al ministerio de la guerra una relación de los que se le hayan presentado, clasificados como expresa el artículo anterior.

3. Que los existentes en la provincia de Buenos Aires, verifiquen su presentación en el ministerio de la guerra, en que se harán las anotaciones expresadas.

4. Que los que se hallen en Chile, se presenten al ministro plenipotenciario de esta república, para que los auxilie con doscientos pesos, con que atiendan al pago de postas y gastos del camino, siempre que se hallen comprendidos en la ley.

5. Que a los que se hallen en la república del Perú, bajo las mismas prevenciones, se auxiliará con trescientos pesos por el cónsul de esta.

6. Que los que se hallen en la república Bolívar, ocurran al gobernador de Salta, por quien serán auxiliados con doscientos pesos, conforme se ha dicho para los anteriores.

7. Que los que se hallen en cualquiera otro estado, se faciliten el transporte, por el que a su arribo se les abonarán quinientos pesos.

8. Que los ministros y cónsules remitan las mismas noticias que en el articulo 2 se previene a los gobernadores.

9. Que los gobernadores remitan también un estado de las tropas de línea y pagadas permanentemente, con expresión de las que necesita la provincia para su defensa, y para conservar el orden, expresando los puntos que hayan de ocupar y los objetos a que han de atender.

10. El ministro de guerra y marina, queda encargado de la ejecución de este decreto que se dará al Registro Nacional.

Heras.

Marcos Balcarce.


Registro Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Libro II — Número 1 — Año: 1826


61[editar]

Buenos Aires, 28 de diciembre de 1825.

DEPARTAMENTO DE HACIENDA.
SALA DEL CONGRESO.

El congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata ha acordado y decreta lo siguiente.

El gobierno encargado del P. E. N., queda autorizado para invertir hasta la suma de ochocientos cuarenta y seis pesos en los gastos que demande el nuevo arreglo de la sala del congreso.

Sala del congreso Buenos Aires diciembre 28 de 1825.

Manuel de Arroyo y Pinedo: presidente.

José C. Lagos: secretario sustituto.


Al gobierno encargado del P. E. N.

Buenos Aires diciembre 29 de 1825.

Acúsese recibo y dése al Registro Nacional.

Heras.

Manuel J. García.





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