Rimas (Bécquer, 1925)/Rima 29
Apariencia
XXIX
Sobre la falda tenía
El libro abierto;
En mi mejilla tocaban
Sus rizos negros;
No veíamos las letras
Ninguno, creo;
Pero guardábamos ambos
Hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
Pude saberlo;
Sólo sé que no se oía
Más que el aliento,
Que apresurado escapaba
Del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
Los dos a un tiempo,
Y nuestros ojos se hallaron,
¡Y sonó un beso!
... ... ... ... ... ... ... ...
Creación de Dante era el libro,
Era su Infierno.
Cuando a él bajamos los ojos,
Yo dije trémulo:
¡Comprendes ya que un poema
Cabe en un verso?
Y ella respondió encendida:
—¡Ya lo comprendo!
El libro abierto;
En mi mejilla tocaban
Sus rizos negros;
No veíamos las letras
Ninguno, creo;
Pero guardábamos ambos
Hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
Pude saberlo;
Sólo sé que no se oía
Más que el aliento,
Que apresurado escapaba
Del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
Los dos a un tiempo,
Y nuestros ojos se hallaron,
¡Y sonó un beso!
... ... ... ... ... ... ... ...
Creación de Dante era el libro,
Era su Infierno.
Cuando a él bajamos los ojos,
Yo dije trémulo:
¡Comprendes ya que un poema
Cabe en un verso?
Y ella respondió encendida:
—¡Ya lo comprendo!