Rimas (Bécquer, 1925)/Rima 37
Apariencia
XXXVII
Antes que tú me moriré: escondido
En las entrañas ya
El hierro llevo con que abrió tu mano
La ancha herida mortal.
En las entrañas ya
El hierro llevo con que abrió tu mano
La ancha herida mortal.
Antes que tú me moriré: y mi espíritu,
En su empeño tenaz,
Sentándose a las puertas de la muerte,
Allí te esperará.
En su empeño tenaz,
Sentándose a las puertas de la muerte,
Allí te esperará.
Con las horas los días, con los días
Los años, volarán,
Y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
Los años, volarán,
Y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
Entonces, que tu culpa y tus despojos
La tierra guardará,
Lavándote en las ondas de la muerte
Como en otro Jordán;
La tierra guardará,
Lavándote en las ondas de la muerte
Como en otro Jordán;
Allí, donde el murmullo de la vida
Temblando a morir va,
Como la ola que a la playa viene
Silenciosa a expirar;
Temblando a morir va,
Como la ola que a la playa viene
Silenciosa a expirar;
Allí, donde el sepulcro que se cierra
Abre una eternidad...
¡Todo cuanto los dos hemos callado
Lo tenemos que hablar!
Abre una eternidad...
¡Todo cuanto los dos hemos callado
Lo tenemos que hablar!