Rimas (Bécquer, 1925)/Rima 41
Apariencia
XLI
Tú eras el huracán, y yo la alta
Torre que desafía su poder:
Tenías que estrellarte o abatirme!...
¡No pudo ser!
Torre que desafía su poder:
Tenías que estrellarte o abatirme!...
¡No pudo ser!
Tú eras el océano, y yo la enhiesta
Roca que firme aguarda su vaivén:
¡Tenías que romperte o que arrancarme!
¡No pudo ser!
Roca que firme aguarda su vaivén:
¡Tenías que romperte o que arrancarme!
¡No pudo ser!
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
Uno a arrollar, el otro a no ceder:
La senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
Uno a arrollar, el otro a no ceder:
La senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!