Rimas (Bécquer, 1925)/Rima 47
Apariencia
XLVII
Yo me he asomado a las profundas simas
De la tierra y del cielo,
Y les he visto el fin o con los ojos,
O con el pensamiento.
De la tierra y del cielo,
Y les he visto el fin o con los ojos,
O con el pensamiento.
Mas jay! de un corazón llegué al abismo,
Y me incliné por verlo,
Y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡Tan hondo era y tan negro!
Y me incliné por verlo,
Y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡Tan hondo era y tan negro!