Rimas (Bécquer, 1925)/Rima 56
Apariencia
LVI
Hoy como ayer, mañana como hoy,
¡Y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno,
¡Y andar... andar!
¡Y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno,
¡Y andar... andar!
Moviéndose a compás, como una estúpida
Máquina, el corazón;
La torpe inteligencia, del cerebro
Dormida en un rincón.
Máquina, el corazón;
La torpe inteligencia, del cerebro
Dormida en un rincón.
El alma, que ambiciona un paraíso,
Buscándole sin fe;
Fatiga sin objeto, ola que rueda
Ignorando por qué.
Buscándole sin fe;
Fatiga sin objeto, ola que rueda
Ignorando por qué.
Voz que incesante con el mismo tono
Canta el mismo cantar;
Gota de agua monótona que cae,
Y cae sin cesar.
Canta el mismo cantar;
Gota de agua monótona que cae,
Y cae sin cesar.
Así van deslizándose los días
Unos de otros en pos,
Hoy lo mismo que ayer... y todos ellos
Sin goce ni dolor.
Unos de otros en pos,
Hoy lo mismo que ayer... y todos ellos
Sin goce ni dolor.
¡Ay! a veces me acuerdo suspirando
Del antiguo sufrir....
Amargo es el dolor; pero siquiera,
¡Padecer es vivir!
Del antiguo sufrir....
Amargo es el dolor; pero siquiera,
¡Padecer es vivir!