San Isidro labrador de Madrid: 37

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Acto Segundo
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San Isidro labrador de Madrid Acto II Lope de Vega


que me mueve a algún respeto;

dime, villano, ¿es razón
que con tanta perdición
trates mi hacienda en efeto?
¿Desto ha servido el casarte
con una honrada mujer,
ponerte casa y poner
tanto cuidado en honrarte?
Si yo no me confïara
de ti, porque noble soy,
no hubiera visto lo que hoy
todos me han dicho en la cara.
A las diez al campo vas,
y elevados los sentidos,
dejas los bueyes perdidos;
loco presumo que estás.
¿De cuándo acá tú solías,
Isidro, ser haragán?
¿Qué es lo que tienes, bausán?
¿En qué se te van los días?
Tú eres religioso, ¿no?,
pues que estás siempre en el templo,
¿cómo no tomas ejemplo
de otros vecinos?
 
 

Isidro: Si yo

fui tan malo y perezoso,
que vuestra hacienda no aumento,
y a lo que decís atento,
soy a su renta dañoso.
Lo que della habéis perdido
de mi soldada cobrad,
que no quisiera, en verdad,
haberos tanto ofendido.
 

Juan de Vargas: (Aparte.)

 
El enojo me ha quitado
la risa y respuesta honesta,
porque una humilde respuesta
templa el corazón airado.
Hoy iré al campo, y veré
por mis ojos si es verdad,
¡Notable simplicidad!