San Isidro labrador de Madrid: 57

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Acto Segundo
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San Isidro labrador de Madrid Acto II Lope de Vega


 
Pascual de Valdemoro: Su respuesta

será fin de tu esperanza.
 
 

Bartolo: Pues como no salgan vanas,

si sois mi suegro, os prometo
dar, como una perla, un nieto
que se os cuelgue de las canas.
 
 
(Vanse, y sale la ENVIDIA en hábito de labrador.)

   

Envidia: Mañana, la más helada

que vio el invierno erizado,
pues parece que bordada
la fría tierra ha quedado
toda de plata escarchada.
Pues del infierno, en que llueve
fuego, que al alma se atreve,
me desvío y desarraigo,
templad el fuego que traigo
con vuestros copos de nieve.
Mas mejor le templaréis
si a Isidro, que ha madrugado,
pereza alguna ponéis;
que se entra aqueste pecado
más fácil donde queréis.
Pero ¿de qué me ha servido?,
ya de la iglesia ha salido
de oír misa y de rezar,
¿que el yelo puede abrasar
amor de Dios encendido?
¡Ah, villano simple y llano!
Los sabios que el mundo precia
te envidian, pues, tan en vano,
todos los que tuvo Grecia
y vio el aplauso romano,
supieron libros y ciencias.
Servir a Dios es saber,
mas ¿dónde hallaré paciencias
para sufrir, para ver
tus notables diligencias?
Por falta de harina y pan
le envía al molino Juan;
rezando viene al molino;
¡yelo y nieve del camino,
qué poco estorbo le dan!
¡Qué alma tan encendida!