San Isidro labrador de Madrid: 58

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Acto Segundo
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San Isidro labrador de Madrid Acto II Lope de Vega


 (Sale ISIDRO.)

Isidro: Tierra de nieve vestida,

dad muchas gracias a Dios,
que David quiere que vós
siempre estéis agradecida.
La nieve, el granizo, el yelo
a su Dios dice que alabe,
mas ¿cómo encogéis el vuelo,
quitando el sustento al ave
a quien alimenta el cielo?
Un árbol he visto allí
lleno de palomas blancas;
¡tierra, no hay sustento en ti!
¿Dónde están tus manos francas?
¿Hay hambre? Dicen que sí.
¡Oh, qué lastima! ¿Qué haré?
Con la nieve no han comido;
un costal desataré.
 
 
(Véase un árbol con algún algodón encima,
que parezca nevado, y unas palomas en él.)

   

Envidia: (Aparte.)

 
Al jumentillo encogido
pide que el trigo le dé.
Ya sale con el costal;
¿quién vio caridad igual?
A las aves da a comer.
 
 

Isidro: Costal, hoy es menester

ser a6 mi pecho leal.
Abrid, pues a los dos toca,
la boca, y luego, en sacando
el trigo, cerrad la boca,
que la limosna callando
mucho a los cielos provoca.
vós sois muy hombre de bien,
y harto mejor lo dais vós
que yo os lo pido, ahora bien,
a comer aves de Dios,
que Dios os lo da también.
¡Bajad, bajad a este lado,
que no habéis de perecer,
ya la nieve os he quitado!
Ellas bajan a comer
con arrullo regalado.
¡Oh, cómo le hacen fiesta!
Ya me muerden los zapatos,
que su placer manifiesta.
 
 

Envidia: ¡Hola, tú, ejemplo de ingratos!

¿Qué perdición es aquesta?
Así agradeces a Juan
lo que le cuesta ese pan.


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