Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de la República de Chile/1822/Sesión de la Convención Preparatoria, en 9 de agosto de 1822

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CONVENCION PREPARATORIA
SESION 9.ª, EN 9 DE AGOSTO DE 1822
PRESIDENCIA DE DON FRANCISCO RUIZ TAGLE


SUMARIO. —Lista de los diputados que asisten a la sesion. —Cuenta. —Se aprueba el acta de la sesion anterior. —Se resuelve que no corresponde a la Convencion integrar el coro de la Catedral. —Se acuerda tratar en la próxima sesion de unas indicaciones hechas por Camilo Henríquez. —Voto del señor Cabrera en la cuestion del coro de la Catedral. —Acta.

Asistieron las señores:

Acuña Felipe F.
Albano Casimiro
Arriagada Juan Manuel
Arriagada Pedro Ramon
Bustamante José Antonio
Caldera Francisco de Paula
Castro Pedro
Cerda José Nicolas de la
Errázuriz Fernando
Fernández Santiago
Irarrázaval José Miguel
Gallinato Celedonio
González Juan Antonio
Matta Manuel de
Montt José Santiago
Olmos Francisco
Peña i Lillo Pedro José
Rosales José Antonio
Ruiz Tagle Francisco
Silva Manuel José
Urrutia Domingo
Urrutia Juan de D. de
Valdés Francisco Borja
Valdivloso Francisco
Vargas Francisco
Vera José Antonio
Henriquez Camilo (secretario).

CUENTA[editar]

Se da cuenta:

  1. De una memoria en que el diputado secretario don Camilo Henríquez propone el establecimiento de una sala de sifilíticos. (V. sesiones del 19 de Noviembre de 1821 i del 13 de Agosto de 1822), el restablecimiento del hospicio (V. sesiones del 5 de Junio de 1820 i 13 de Agosto de 1822), la supresion de la pena militar de palos i baquetas, (V. sesiones del 13 i 29), el examen del estado de las cárceles i de las causas criminales, (V. sesiones del 13 de Agosto i 2 de Setiembre de 1822) i la concesion de un indulto jeneral para el 20 de Agosto, cumpleaños del Supremo Director. ( Va inserta en el cuerpo del acta. V. sesiones del 12 i del 13.)
  2. De un oficio en que el venerable vicario capitular pide se integre el coro de la Catedral i se reponga al Cabildo en todas sus rentas. (V. sesiones del 12 de Junio de 1820 i 23 de Junio de 1823.)

ACUERDOS[editar]

Se acuerda:

  1. Sobre la súplica del icario capitular, declarar que no corresponde a la Convencion tratar de este asunto.
  2. Sobre la memoria del secretario señor Henríquez, dejarla en tabla para la sesion siguiente. (V. sesion ex dei 72 i del 13.)

ACTA[editar]

Asistieron todos los señores diputados ya incorporados.

La sesion se abrió a las diez i media de la mañana.

Se leyó el acta de la anterior i fué aprobada.

Se leyó un oficio del venerable vicario capitular, en que pide en su nombre i en el del Cabildo Eclesiástico, que se integre el coro i se restablezcan todas sus rentas. La sala acordó que no era de su resorte entender en este negocio.

El secretario leyó el escrito siguiente:

"Honorable Convencion:

"Vuestro vocal secretario presenta a vuestra Honorabilidad la siguiente memoria, bien sea autorizado por el reglamento para hacer proposiciones, o bien como un ciudadano que usa respetuosamente del derecho de peticion. Los pocos negocios del dia me ofrecen una ocasionoportuna, i el herir vuestro corazon por su lado mas vulnerable que es la misericordia, me promete de vuestra parte una disposicion favorable.

Para que U.H. las eleve a la consideracion de S.E., sujeto a su discusion las proposiciones siguientes:

  1. Una comision del seno de la Convencion éntre en los hospitales, examine su estado, presente el informe i proponga el remedio de los males que observe. Sabemos que el hospital de mujeres solo tiene ochenta camas. ¡Qué número tan corto para una poblacion como la nuestra! El número de mujeres infelices en la capital es mui grande; muchos empeños se necesitan para que una infeliz sea admitida en el hospital, cuyas camas están en gran parte ocupadas por ancianas miserables. El mal venéreo está estendido espantosamente entre las mujeres pobres i plebeyas; poco hace que los soldados se curen si no se estingue aquella sentina de enfermedad. Muchos hijos de familia se desgracian por esta misma causa. La sabiduría de los hombres mas eminentes en la policía urbana no ha hallado otro recurso para cortar este mal que el de un hospital donde solo se curen mujeres galicadas, encargando éstas a la vijilancia de la policía. Pido que se proponga, despues del informe, el establecimiento de una sola sala para curar casos venéreos de mujeres infelices.
  2. Pido que U.H., en el restablecimiento del hospicio, señale la época de vuestra reunion.
  3. Sé que en el hospital militar han muerto hécticos de resultas de 200 palos que recibieron 7 hombres el mes anterior, i ya han muerto tres en los pocos dias del mes que empieza. Las Cortes españolas, cuyos códigos van a ser la administracion del universo, han prohibido el castigo de azotes como degradantes del carácter español, i el de baquetas en la tropa, como incompatible con la carrera de los defensores heroicos de su Patria. Pido que U.H. exija de la comision militar el modo de emplazar mas útilmente el castigo de los palos i de las baquetas.
  4. Que una comision dé a U.H. cuenta del estado de las cárceles, número de presos motivos de la demora de muchas causas.
    Cuanto haga U.H. en este punto, le adquirirán gran gloria, pues él ha llamado sobre sí la atencion de todos los gobiernos de Europa i de América. En España va a adoptarse la panóptica, en Buenos Aires i Lima están o decretadas o construidas nuevas cárceles, siguiendo ideas de humanidad.
  5. Pero aun falta, Honorable Señor, que hacer otra cosa para que U.H. se adquiera toda la confianza i el amor de sus compatriotas, ponga su fama al nivel de las corporaciones populares mas célebres i se cubra de una dulce gloria. No se diga, Señor, los padres de la patria están reunidos, i todavía no se disminuye el número de infelices: todavía no llegan a sus oídos los suspiros i sollozos de las familias desgraciadas, ni se enjugan aun las lágrimas de las esposas, de las huérfanas, de los hijos de los deportados en consecuencia de los acontecimientos anteriores! ¿Qué padres son estos que no olvidan los yerros e ingratitudes de los hijos, o estraviados o ilusos? Hasta cuándo no se arrancarán de los países estraños los testimonios de nuestra degradacion: i los hijos del fértil i delicioso Chile andarán errando por rejiones desgraciadas, devorando miserias, pobrezas, amarguras? ¿Dejará U.H. pasar el 20 de Agosto, día de gracias, sin que se haga memorable por una accion de beneficencia, proponiendo e interesándose para que en ese dia feliz firme S.E. la jenerosa lei de olvido? Tal vez aun serán precisas algunas modificaciones; pero toca a vuestra bondad paternal pedir que aun con ellas la suerte de los miserables se suavice i mejore en todo lo posible: 'aperiantur ofreceres, vincula disolvantur. No quiero abusar por mas tiempo de la induljencia de U.H. Sea esto solo la primera parte de una memoria que leeré en otra ocasion i que dará ocupacion útil a las comisiones de agricultura, industria, comercio i minas. Honorabie Señor. Camilo Henríquez.

La sala oyó su lectura con enternecimiento. Acordó que quedase su discusion para la sesion siguiente.

Se levantó la sesion a las doce i media. —Francisco Ruiz Tagle. —Camilo Henríquez, secretario.



Adicion a la sesion de este día

El señor Caldera fundó su oposicion en que según la convocatoria del Supremo, la Convencion debe entenderse solamente en la organizacion de la Representacion Nacional i en las iniciativas que reciba del Gobierno. Dijo que los poderes de los diputados (a lo menos tales son sus propios poderes) no se estienden a mas. Añadió que, cuanto la Convencion decrete, ha de ser con subordinacion al Congreso Nacional, en quien reside la Soberanía. Dijo que la Convencion ha traspasado sus límites: que no debió tomar en consideracion la renuncia del Supremo Director. Dijo también que el patronato reside en la Soberanía Nacional. El Presidente lo llamó al órden: le dijo que sentase cuántas proposiciones gustase S.S., pero que votase categóricamente si el escrito del Capítulo Eclesiástico se admitía o nó a discusion. Votó por la negativa.