Sexto Libro de La Galatea: 06

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Sexto Libro de La Galatea Miguel de Cervantes




TIRSI

Tal cual es la ocasión de nuestro llanto,
no sólo nuestro, más de todo el suelo,
pastores, entonad el triste canto.



DAMÓN

El aire rompan, lleguen hasta el cielo
los sospiros dolientes, fabricados 5
entre justa piedad y justo duelo.



ELICIO

Serán de tierno humor siempre bañados
mis ojos, mientras viva la memoria,
Meliso, de tus hechos celebrados.



LAUSO

Meliso, digno de inmortal historia, 10
digno que goces en el cielo sancto
de alegre vida y de perpetua gloria.



TIRSI

Mientras que a las grandezas me levanto
de cantar sus hazañas, como pienso,
pastores, entonad el triste canto. 15



DAMÓN

Como puedo, Meliso, recompenso
a tu amistad: con lágrimas vertidas,
con ruegos píos y sagrado incienso.



ELICIO

Tu muerte tiene en llanto convertidas
nuestras dulces pasadas alegrías, 20
y a tierno sentimiento reducidas.



LAUSO

Aquellos claros, venturosos días,
donde el mundo gozó de tu presencia,
se han vuelto en noches miserables frías.



TIRSI

¡Oh muerte, que con presta violencia 25
tal vida en poca tierra reduciste!
¿A quién no alcanzará tu diligencia?



DAMÓN

Después, ¡oh muerte!, que aquel golpe diste
que echó por tierra nuestro fuerte arrimo,
de yerba el prado ni de flor se viste. 30



ELICIO

Con la memoria deste mal reprimo
el bien, si alguno llega a mi sentido,
y con nueva aspereza me lastimo.



LAUSO

¿Cuándo suele cobrarse el bien perdido?
¿Cuándo el mal sin buscarle no se halla? 35
¿Cuándo hay quietud en el mortal ruido?



TIRSI

¿Cuándo de la mortal fiera batalla
triunfó la vida, y cuándo contra el tiempo
se opuso o fuerte arnés o dura malla?



DAMÓN

Es nuestra vida un sueño, un pasatiempo, 40
un vano encanto que desaparece
cuando más firme pareció en su tiempo.



ELICIO

Día que al medio curso se escuresce,
y le sucede noche tenebrosa,
envuelta en sombras qu’el temor ofrece. 45



LAUSO

Mas tú, pastor famoso, en venturosa
hora pasaste deste mar insano
a la dulce región maravillosa.



TIRSI

Después que en el aprisco veneciano
las causas y demandas decidiste 50
del gran pastor del ancho suelo hispano.


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