Sexto Libro de La Galatea: 07

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 07 de 58
Sexto Libro de La Galatea Miguel de Cervantes




DAMÓN

Después también que con valor sufriste
el trance de fortuna acelerado
que a Italia hizo, y aun a España, triste.



ELICIO

Y después que, en sosiego reposado, 55
con las nueve doncellas solamente
tanto tiempo estuviste retirado.



LAUSO

Sin que las fieras armas del oriente
ni la francesa furia inquietase
tu levantada y sosegada mente. 60



TIRSI

Entonces quiso el cielo que llegase
la fría mano de la muerte airada,
y en tu vida el bien nuestro arrebatase.



DAMÓN

Quedó tu suerte entonces mejorada,
quedó la nuestra a un triste amargo lloro 65
perpetua, eternamente condemnada.



ELICIO

Viose el sacro virgíneo hermoso coro
de aquellas moradoras del Parnaso
romper llorando sus cabellos de oro.



LAUSO

A lágrimas movió el doliente caso 70
al gran competidor del niño ciego,
que entonces de dar luz se mostró escaso.



TIRSI

No entre las armas y el ardiente fuego
los tristes teucros tanto se afligieron
con el engaño del astuto griego, 75
como lloraron, como repitieron
el nombre de Meliso los pastores
cuando informados de su muerte fueron.



DAMÓN

No de olorosas variadas flores

adornaron sus frentes, ni cantaron 80
con voz suave algún cantar de amores.
De funesto ciprés se coronaron,
y en triste repetido amargo llanto
lamentables canciones entonaron.



ELICIO

Y así, pues hoy el áspero quebranto 85
y la memoria amarga se renueva,
pastores, entonad el triste canto,
qu’el duro caso que a doler nos lleva
es tal, que será pecho de diamante
el que a llorar en él no se conmueva. 90



LAUSO

El firme pecho, el ánimo constante,
qu’en las adversidades siempre tuvo
este pastor por mil lenguas se cante,
como al desdén que de contino hubo
en el pecho de Filis indignado 95
cual firme roca contra el mar estuvo.



TIRSI

Repítanse los versos que ha cantado,
queden en la memoria de las gentes
por muestras de su ingenio levantado.



DAMÓN

Por tierras de las nuestras diferentes, 100
lleve su nombre la parlera fama
con pasos prestos y alas diligentes.


La Galatea
Libro ILibro IILibro IIILibro IVLibro VLibro VI