Tercer Libro de La galatea: 26

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Tercer Libro de La galatea Miguel de Cervantes




CRISIO

Siento, pastor, que tu arrogancia mucha
en esta lucha de pasiones nuestras
dará mil muestras de tu desvarío.


ORFINIO

Tiempla ese brío, o muéstralo a su tiempo; 365
  que es pasatiempo, Crisio, tu congoja:
que el mal que afloja con volver el paso
no hay que hacer caso de su sentimiento.


CRISIO

Es mi tormento tan estraño y fiero,
que presto espero que tú mesmo digas 370
que a mis fatigas no se iguala alguna.


MARSILO

Desde la cuna soy yo desdichado.


OROMPO

Aun engendrado creo que no estaba,
cuando sobraba en mí la desventura.


ORFINIO

En mí se apura la mayor desdicha. 375


CRISIO

Tu mal es dicha, comparado al mío.


MARSILO

Opuesto al brío de mi mal estraño,
es gloria el daño que a vosotros daña.


OROMPO

Esta maraña quedará muy clara
cuando a la clara mi dolor descubra. 380
Ninguno encubra agora su tormento,
que yo del mío doy principio al cuento.
Mis esperanzas, que fueron
sembradas en parte buena,
dulce fruto prometieron, 385
y cuando darle quisieron
convirtióle el cielo en pena.
 

Vi su flor maravillosa
en mil muestras deseosa
de darme una rica suerte, 390
y en aquel punto la muerte
cortómela de envidiosa.
Yo quedé cual labrador
que del trabajo contino
de su espaciosa labor 395
fruto amargo de dolor
le concede su destino;
y aun le quita la esperanza
de otra nueva buena andanza,
porque cubrió con la tierra 400
el cielo donde se encierra
de su bien la confianza.
Pues si a término he llegado
que de tener gusto o gloria
vivo ya desesperado, 405
de que yo soy más penado
es cosa cierta y notoria:
que la esperanza asegura
  en la mayor desventura
un dichoso fin que viene; 410
mas, ¡ay de aquél que la tiene
cerrada en la sepultura!


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