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¡I amarle pude! Al sol de la existencia Se abria apénas soñadora el alma...... Perdió mi pobre corazon su calma Desde el fatal instante en que le hallé! Sus palabras sonaron en mi oido Como música blanda i deliciosa; Subió a mi rostro el tinte de la rosa; Como la hoja en el árbol, vacilé.
Siempre halagüeña, siempre enamorada: Mil veces sorprendiste, madre amada, En mi boca un suspiro abrasador. I era él quien arrancaba de mi pecho, Él, la fascinacion de mis sentidos; Él, ideal de mis sueños mas queridos; Él, mi primero, mi ferviente amor. Sin él, para mí, el campo placentero En vez de flores me obsequiaba abrojos: Sin él eran sombríos a mis ojos Del sol los rayos en el mes de Abril. Vivia de su vida apasionada; Era el centro de mi alma el amor suyo; Era mi aspiracion, era mi orgullo...... ¿Por qué tan presto me olvidara el vil?
Sus caricias son frias como el hielo, Es mentira su fe, finje desvelo; Mas no me engañará con su ficcion!...... ¡I amarle pude delirante, loca! Nó, mi altivez no sufre su maltrato; I si a olvidar no alcanzas al ingrato Te arrancaré del pecho, corazón! LA NOCHE I MI DOLOR.
(IMITACION DE ZORRILLA.)
Tiende en el mundo, a descansar convida; Su cuerpo estiende yá en la tierra fria Cansado el pobre, i su dolor olvida. Tambien el rico en su mullida cama Duerme soñando avaro en sus riquezas; Duerme el guerrero i en su sueño exclama: «Soi invencible i grandes mis proezas!»
I el marino tranquilo en su bajel: A ese no alteran la ambicion i saña; El mar no inquieta el reposar de aquel.
Duerme el ave en las ramas guarecida; Duerme el reptil en su morada impura, Como el insecto en su mansion florida.
Jime, apénas las flores cariciando; Todo entre sombras a la par reposa, Aquí durmiendo, más allá soñando.
Al contemplar la luna misteriosa Exaltabas tu ardiente fantasía, Derramando una lágrima amorosa:
Cual marino calmada la tormenta, Así olvidando la inquietud pasada, Miéntras tu amiga su dolor lamenta.
De mi vida las flores deshojadas; Hoi no hai mentira que mi dolor temple... Murieron yá mis fábulas soñadas!
Ese incesante sueño de ventura; Yá el mustio tronco de mi vida triste Lo ha desgarrado el rayo de tristura.
Que mi destino cruel me señaló... Propicio el cielo siempre te bendiga!... De mi vida la antorcha se apagó... |