Página:En las Orillas del Sar.djvu/119

De Wikisource, la biblioteca libre.
Saltar a: navegación, buscar
Esta página ha sido corregida



I

 Quisiera, hermosa mía,
A quien aún más que á Dios amo y venero,
Ciego creer que este tu amor primero,
Ser por mi dicha el último podría.
Mas...
  — ¡Qué! ¡Gran Dios, lo duda todavía!

 — ¡Oh!, virgen candorosa,
¿Por qué no he de dudarlo al ver que muero
Si aun viviendo también lo dudaría?

 — Tu sospecha me ofende,
Y tanto me lastima y me sorprende
Oiría de tu labio,
Que pienso llegaría
A matarme lo injusto del agravio.

 — ¡A matarla! ¡La hermosa criatura
Que apenas cuenta quince primaveras!...
¡Nunca!... ¡Vive, mi santa, y no te mueras!

 — Mi corazón, de asombro y dolor llenas.