Renuncia de Bernardo O'Higgins

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<< Autor: Bernardo O'Higgins


Palabras de Bernardo O’Higgins ante los miembros del cabildo abierto que solicitaban su renuncia el 28 de enero de 1823, según el relato de Miguel Luis Amunátegui

Abdicacion de O'Higgins.

O’Higgins comenzó entonces a desprenderse de la banda. Siento no depositar esta insignia ante la asamblea nacional, de quien la había recibido; siento retirarme sin haber consolidado las instituciones que ella había creído propias del país y que había jurado defender; Pero al menos tengo el consuelo de dejar a Chile independiente de toda dominación extranjera, respetado en el exterior y cubierto de gloria por sus hechos de armas.

Doi gracias a la divina providencia que me ha elegido instrumento para tales bienes, i que me ha concedido la fortaleza de animo necesaria para resistir el inmenso peso que sobre mi han hecho gravitar las azarosas circunstancias en que he ejercido el mando.

Pido mui de veras al cielo proteja del mismo modo a los que deben sucederme.

Dichas estas palabras, deposito la banda sobre la mesa que tenia adelante, i prosiguió: Señores, al presente soy un simple particular. Mientras he estado investido de la primera dignidad de la republica, el respeto, sino mi persona, al menos a ese alto empleo, debía haber impuesto silencio a vuestras quejas. Ahora podis hablar sin conveniencia. Que se presenten mis acusadores. Quiero conocer los males que he causado, las lagrimas que he hecho derramar. Salid i acusadme. Si las desgracias qu eme hechais en rostro han sido, no el efecto preciso de la época del poder sino del desahogo de malas pasiones, esas desgracias no pueden purgarse sino con mi sangre. Tomad de mi la venganza que queráis, que yo no os opondré resistencia. ¡Aquí esta mi pecho!".

Dicho esto, entreabrió violentamente su casaca, haciendo saltear dos o tres botones, por la impetuosidad del movimiento, i mostró su peco desnudo, como presentándolo a tiros a sus adversarios.

Viendo esta acción, los circunstantes se pusieron a gritar: “no tenemos nada que pedir contra usted general. Viva el general O’Higgins"

“Bien sabia- Dijo el ex-director, al parecer mui satisfecho de aquella explosión de entusiasmo- que nadie podría con justicia demandarme cuenta de males que solo han sido circunstancias; pero de todos modos , os agradezco la manifestación que acabáis de honrarme."