Ir al contenido

A Filis (Estébanez Calderón)

De Wikisource, la biblioteca libre.


 ¿Quién tu rostro divino, Fili hermosa,   
 que en esplendor venciera el claro día,   
 intentó marchitar con mano impía   
 sembrando gualda en su azucena y rosa?   
 

 Tus ojos de paloma cariñosa,  
 que do quieran llevaban la alegría,   
 ¿quién los pudo eclipsar, di, vida mía,   
 empañando su gloria luminosa?   
 

 Venus fue la que en cólera y fiereza   
 ajó tu flor con pecho vengativo,  
 envidiando tu lumbre y gentileza.   
 

 Pero Amor, que es tu guarda compasivo   
 te volvió con un beso tu belleza,   
 aumentando con otro tu atractivo.