Acta del Cabildo de Santiago (5 de abril de 1813)

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Esta página forma parte de los Documentos históricos contenidos en Wikisource.


Sesión de 5 de abril de 1813

Se aumenta el número de regidores con 12 más.- Economías para la guerra y bloqueo.- Otras medidas con igual fin.- medidas contra los sarracenos o españoles.- Proclama contra los piratas.

Leído el acuerdo anterior y firmado por los señores que a él asistieron, consideró el Ayuntamiento ser importantísimo representar a la Excelentísima Junta la falta que había de regidores para tratar y acordar los graves y continuos asuntos que ocurrían en los peligros y delicadas circunstancias en que se veía amenazada la patria y el reino entero por los enemigos de nuestra causa, motivada de las enfermedades de unos y ausencias de otros; y uniformemente resolvió este Cuerpo se le pasase una lista de los vecinos y ciudadanos que se reputaban aptos y meritorios por su decidido patriotismo, luces e instrucción para obtener tan honroso y distinguido empleo, lo que se verificó por el oficio de esta fecha, confirmando la Excelentísima Junta la propuesta en los señores don Joaquín Gandarillas, don José Manuel Encalada, don Martín Encalada, don Agustín Eyzaguirre, don José María Rosas, don Miguel Ovalle, don José Antonio Rojas, don Juan Francisco Barra, don Francisco Cisternas, don Manuel Ortúzar, doctor don Timoteo de Bustamante y don Joaquín Tocornal, quienes se recibieron en esta sala capitular, precediendo el juramento y demás formalidades acostumbradas; y resultando que estos individuos se resistieron a suscribir los acuerdos que se trataban por no corresponderles en calidad de acompañantes, acordó el Ilustre Ayuntamiento consultar y pedir a la Excelentísima Junta declaratoria de esta duda, la que se dignó hacer, declarándoles regidores propietarios, con voz y voto en el Ayuntamiento, en los términos siguientes:

“Santiago y abril ocho de mil ochocientos trece. Notándose que en la lista de empréstito que ha pasado el Ilustre Cabildo falta la suscripción de la mayor parte de los capitulares, y habiéndose informado por la Diputación de aquel Cuerpo que los doce regidores se excusaban a firmar los acuerdos al pretexto de no ser numerarios, por lo que se notaba aquel defecto: devuélvase para que se suscriba por cuantos compusieron dicho acuerdo, y con advertencia que todos, así los regidores antes nombrados, como los que se han acompañado últimamente, son, en virtud de lo acordado con el Senado, propietarios y con la misma voz, voto, excepciones y regalías que están declaradas a aquellos; y de este auto se tomará razón en los libros del Ayuntamiento para su constancia. Carrera.- Pérez.- Infante.

En cuya virtud, en Cabildo pleno se les hizo saber y continuaron ejerciendo sus deberes.

Concluido este acto, acordó ser conveniente representar al Gobierno la utilidad que resultaba en que accediese a las tres proposiciones que proponía por el oficio de esta fecha, que fueron: la primera, que durante la guerra con Concepción se suspenda toda obra pública costeada por los fondos del erario público; segunda, que se moderen hasta la más estrecha economía las asignaciones de los jubilados y retirados, etc.; y la tercera, proponer al Gobernador de Valparaíso si convendría armar dos buques en guerra con el objeto de bloquear a Talcahuano para embarazar a nuestros enemigos los auxilios y refuerzos que les puedan mandar de Chiloé y Lima.

También acordó ser muy útil y conveniente pedir al Gobierno hiciese venir de Aconcagua al herrero José Díaz, por su pericia en su oficio, para destinarlo en la obra de armas blancas, compostura de fusiles, y aún en la fábrica de éstos, por la inteligencia de que ha dado pruebas en esta materia; y que asimismo convendría se mandasen recoger los fusiles que tienen varios vecinos de Quillota y Aconcagua comprados a los apresadores de la Escorpión: lo que se ejecutó por el oficio de esta fecha.

Meditó al mismo tiempo ser importantísimo poner en consideración de la Excelentísima Junta la noticia que le comunicaba de Mendoza a don José María García, con fecha 29 de marzo, don Melchor Molina, previniéndole no hubiese descuido con los sarracenos, porque corría que de aquella ciudad se pasaban a esta capital con el fin de sublevarse; lo que se acordó, y en el día de esta fecha elevó al Excelentísimo Gobierno el correspondiente oficio, con inserción del capítulo de dicha carta, pidiendo se mandase a los guardas de cordillera impidiesen el pasaje a este reino a todo español europeo, y que asimismo se mandase que en la ciudad no saliesen de sus casas, de las oraciones adelante, para asegurar el buen orden y tranquilidad pública.

Sucesivamente, se leyó una proclama que se dirigía a entusiasmar con la mayor energía a los patriotas e invitarlos a la defensa de la patria, con motivo de la invasión que habían hecho los piratas y enemigos de nuestra causa en Concepción, y acordó el Ilustre Ayuntamiento se elevase a la consideración del Excelentísimo Gobierno para que se mandase imprimir y se diese al público. Con lo que se cerró la sesión, firmándola los señores que asistieron, en la sala capitular de Santiago de Chile, a 5 de abril de 1813. José María de Guzmán.- Joaquín de Trucíos.- Isidoro de Errázuriz.- Anselmo de la Cruz.- José María de Rozas.- Ignacio Valdés.- Antonio José de Irisarri.