Advertencia Primer Tomo Archivo Artigas por Felipe Ferreiro

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Advertencia (del Primer Tomo del Archivo Artigas) (1950) de Felipe Ferreiro
ARCHIVO ARTIGAS, Tomo Primero, Comisión Nacional Archivo Artigas, Montevideo, Impresores A. Monteverde y Cía, MCML.


ADVERTENCIA

De existir aún, hubiese correspondido a la infatigable pluma del insigne compatriota Dr. Don Eduardo Acevedo escribir este preliminar impuesto por la misma Ley de creación del Archivo Artigas, que en su artículo 5º expresa: “La documentación de cada volumen ( refiere naturalmente a los que integran la colección a formarse ) será precedida por una advertencia, cuya redacción confiará en su caso la Comisión a uno de sus miembros o a un especialista”, etc.

¡Con cuánto agrado, con cuánto fervor íntimo, emprendería y habría realizado en esta ocasión su faena aquel eminente artiguista que por Ley ( honor tan merecido como excepcional) presidió desde su instalación nuestra “Comisión Honoraria”! Ponía generosamente, en todo momento, al servicio del Archivo en formación, lo mejor de su talento y de su tenacidad característicos; con su mismo ejemplo de trabajador incansable retemplaba la voluntad de hacer de los investigadores comisionados para la pesquisa y acopio del material documental artiguista yacente en decenas y decenas de repositorios públicos y privados, nacionales y extranjeros.

Hoy, cuando después de cinco años de labor de cimentación oscura y sin gloria, y en más de una ocasión complicada por imprevistas dificultades, el Archivo Artigas ve llegar su hora de alba, en el sentido de poder comenzar a mostrarse y servir a los fines patrióticos y de cultura para que fue creado, hoy, decimos, es de lamentar como nunca, que no esté a nuestro lado el Dr. Acevedo; que no pueda ser su pluma la encargada de llenar esta página inicial del primer volumen de nuestra colección, y su firma, la dueña del honor-que por justicia le correspondía-de suscribirla. ¡Quede al menos, frente a lo ya irremediable, la constancia del sentimiento que a su respecto vive y ha de perdurar en el Archivo Artigas: su postrera gran devoción patriótica!


El material documental reunido en el presente volumen se refiere principalmente a Don Juan Antonio y Don Martín José Artigas, el abuelo y el padre de nuestro héroe nacional. Por añadidura, dadas las posiciones destacadas tanto en lo social como en lo militar y lo político de que gozaron uno y otro, sucesivamente, en el medio montevideano y oriental del siglo XIX, se allegan en este material histórico espléndidos elementos para servir a la reconstrucción del ambiente.

No se le ha ocultado a la “Comisión Honoraria” que después de revisar las piezas documentales aquí seriadas ( que para el hombre de ahora resultan en general grises y desabridas, por ajenas a su época) habrá muchos que juzguen innecesaria, si no inatrayente, la materia recopilada en el presente volumen. Nos hemos dado cuenta, por otro lado, que el hecho de coincidir la salida a luz de este tomo inicial con la rememoración del centenario de la muerte de Artigas ( tiempo de lógica exhaltación especial de su deslumbrante recuerdo) puede, asimismo, para ciertos espíritus urgidos sobre todo, restarle a su material los atractivos del interés y la simpatía.

También nosotros habríamos deseado, naturalmente, poder brindar ahora al lector otras series de piezas históricas más oportunas y jugosas para el momento; pero, fuera de que reconocemos obviamente que las grandes y fuertes construcciones han de comenzarse siempre por el cimiento, no podíamos olvidar que la Ley Nº 10.491 –sensata y patriótica iniciativa del ilustre colega Senador Dr. Gustavo Gallinal – nos mandaba proceder tal como lo hemos efectuado. Su artículo 1º es terminante al respecto, pues dice: “Procédase a la compilación y publicación de todos los documentos históricos que puedan reunirse en original o copia, relacionados con la vida pública y privada de Artigas”, etc.

Trátase, como se ve, de localizar, adquirir, ordenar y publicar, sin sujeción a exigencias de tiempo o de oportunidad, todo el material que directa e indirectamente pueda contribuir a una definición histórica de Artigas, no a su biografía más o menos tendenciosa. Con la intención rectamente puesta en ese rumbo fijado por la misma Ley, renunciando desde luego a oír toda insinuación exitista, trabajando calladamente, “sin prisa pero sin pausa”, es que el “Archivo Artigas” tiene ya hoy reunido el tesoro de más de diez mil documentos en copia y organiza sus series con minuciosa pulcritud técnica para poder lanzarlas a la publicidad una a una, desde que se le suministren los recursos financieros indispensables, siguiendo de cerca los pasos a esta primera que se entrega a la consideración de los estudiosos.Pronto, antes de tres meses más, brindaremos a éstos el segundo volumen que –ese sí- se referirá a motivos y actividades del Fundador en el período de su vida anterior a 1811.

Nuestros investigadores no desdeñan material; realizan su faena con arreglo a la general instrucción dictada por la Comisión Honoraria, a la manera aconsejada en el gráfico ejemplo de Taine: “poniéndose a la investigación científica sistemática como el hombre que se pone a sacar los objetos que existen dentro de un pozo, sin saber lo que va salir pero con el firme propósito de no ocultar nada de lo que venga a luz”.

Buena prueba de ello lo proporcionan en este mismo volumen ( y lo citamos por vía de demostración ) las diversas posibilidades que se insinúan en el mismo por obra de distintos documentos acerca de la fecha y lugar exacto de nacimiento –dentro de Aragón desde luego – de Don Juan Antonio Artigas.

Por lo demás, como la historia no agota nunca – nunca puede agotar- su tesoro de dudas y verdades, también es cierto que la investigación continuada y sistemática suele hallar, a veces donde menos se sospecha, inesperados frutos nuevos, déjesenos anticipar, como final de esta Advertencia, que nuestra “Comisión Honoraria” no da por terminadas en el presente volumen sus averiguaciones relativas al tema que lo motiva; y espera – en consecuencia – que con nuevos elementos documentales, ulteriormente adquiridos, podrá todavía un día formar otro volumen que, en caso de elaborarse, sería también el primero de una posible segunda serie complementaria de las publicaciones a su cargo.

 FELIPE FERREIRO