Alocución de la Junta de Salud Pública del Cantón de Cartagena (12-07-1873)

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CARTAGENEROS: Los que por voluntad de la mayoría del pueblo republicano de esta localidad, hemos constituido la Junta de Salud Pública de la misma, tenemos el deber imprescindible de hacer una declaración categórica de nuestras miras, de nuestros principios y de los intereses que defendemos y que tratamos de resguardar para bien de la República y para la salvación de la Patria. Proclamada como forma de Gobierno para España la Republica Federal, el pueblo republicano en su inmensa mayoría reclamaba, como imperiosamente exigían las circunstancias, que se organizase la federación estableciendo inmediatamente la división regional, de los cantonales y dando a estos y al municipio la autoridad suspirada de tanto tiempo, proclamando la ilegislabilidad de todos los derechos inherentes a la personalidad humana, y todas en no cuantas ideas y principios han sido escritos de siempre en que tantos mártires cuenta, bajo su sombra caídos al hierro y fuego de la implacable tiranía.

Pero el pueblo, ansiosísimo de estas reformas, sediento de esta redención tan deseada, veía prolongarse indefinidamente sus momentos de agonía, veía amenazada la República de un golpe de muerte, y no veía en el Gobierno ni en la Cámara Constituyente una predisposición positiva para la inmediata ejecución de estas reformas, y cree que sin ellas, sin su instalación, se perderá irremisiblemente el corto terreno adelantado, y negando el país a sus gobernantes una confianza que acaso pudiera no merecerle, se perdería indudablemente para muchísimos años la libertad en esta tierra de España.

La Junta de Salud Pública viene atender a tan sagrados intereses; acaso el pueblo hubiera aguardado en su angustia un breve momento más; pero la preconcentración de grandes fuerzas en algunos puntos de Andalucía, la dolorosa nueva de que dos magnificas fragatas surtas en este puerto, habrán recibido la orden de salir inmediatamente para Málaga, la sensación que esta descontrolada noticia ha causado entre los Voluntarios de la República de esta ciudad, ante el temor de que pudieran realizarse tan tristes vaticinios, las ultimas medidas adoptadas por el actual Ministro de la Guerra, por las que ha separado del mando de las fuerzas publicas a militares íntimamente adheridos al nuevo orden de cosas; han hecho comprender al pueblo que era llegada la ho! ra de salvar, de constituir definitivamente la República Federal, y que no hacer esto sería tanto como cometer una indignidad que no podemos suponer en ningún pecho republicano donde se albergue y lata un corazón de hombre.

Esta Junta creería faltar al cumplimiento de un altísimo deber si no hiciera público el dignísimo proceder de un gran pueblo, que sin presión, sin trastorno, sin insultos, sin vejaciones ni atropellos, acaba de realizar uno de esos movimientos que serán siempre su mejor escudo contra la publica maledicencia.

Se ha puesto en armas porque han creído ver en inminente riesgo la santa causa de la República Federal, y a ofrecerle su más denodado y decidido apoyo van encaminadas todas sus y laudables resoluciones.

Esta Junta, emanación de la soberanía de las fuerzas populares y que no admite, para que así lo tengan entendido todos, inspiraciones que no sean dignas de la honradez y buena fe de este pueblo cartagenero, esta pronto a castigarde una manera rápida inexorable a cuantos prendan encauzar el movimiento revolucionario por ocultos senderos o arrastrar la pública opinión a excesos que esta junta reprimiría rápida e instántaneamente.

A que los hombres honrados de todos los partidos se presuadan y convenzan de los buenos deseos que animan a esta junta y de su profundo respeto hacia todas las creencias, van principalmente dirigidas estas manifestaciones. Aquí no hay verdugos ni víctimas, opresores ni oprimidos; sino hermanos prontos a sacrificarse por la libertad y la felicidad de sus conciudadanos.

¡Viva la República Federal! - ¡Viva la Soberanía del Pueblo!

- Cartagena 12 de julio de 1873.

Presidente, Pedro Gutiérrez. - Vicepresidente, José Banet Torrens. - Vocales, Pedro Roca , José Ortega Cabañate, Juan Cobacho, Pablo Meléndez, Francisco Ortuño, Pedro Alemán, Juan José Martínez, José García Torres, Miguel Moya. - Secretarios, Francisco Mínguez Trigo, Eduardo Romero Germes.