Anotaciones de Napoleón a la Guerra de las Galias

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Anotaciones a la Guerra de las Galias


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Traducción del Francés por el Usuario Arturiano (disc. · contr.)
Donación del traductor

Nota: Esta obra de Napoleón III es un conjunto de anotaciones escritas en francés que tratan sobre la Guerra de las Galias. Aquí, el autor no describe la guerra sino que anota conclusiones que saca de los Comentarios a la Guerra de las Galias escritos por César a esta guerra, criticándo también algunas cosas que aparecen en estos. La crítica posterior señaló que, como el autor de esta obra era oriundo de Francia, y que como esta nación participó en esta guerra, perjudicó a los romanos.



Libro Primero
Libro Segundo
Libro Tercero
Libro Cuarto
Libro Quinto
Libro Sexto
Libro Séptimo
Libro Octavo



Libro Primero
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Del Capítulo 7: César empleó ocho días en ir de Roma a Ginebra, cosa que ahora se puede hacer en sólo cuatro.

Del Capítulo 8: Los atrincheramientos comunes de los romanos estaban compuestos de un foso de doce pies de ancho por nueve de profundidad, en forma de sección triangular; mientras que con los terraplenes extraídos formaban una masa de cuatro pies de alto y doce de ancho, sobre la cual levantaban un parapeto de cuatro pies; en él disponían las empalizadas, fijándolas en la tierra a dos pies de profundidad; de manera que el nivel máximo del parapeto se elevaba diecisiete pies sobre el fondo del foso. En la toesa corriente de este atrincheramiento, que cubicaba 324 pies (toesa y media), un hombre empleaba treinta y dos horas, o sea tres días de trabajo; doce hombres la hacían, en dos o tres horas. La legión que estaba de servicio pudo levantar estas seis leguas de atrincheramiento que cubicaban 21.000 toesas, en aproximadamente ciento veinte horas, o sea de entre diez y quince días.

Del capítulo 12: Cuando los helvecios intentaron pasar el Ródano era en el mes de abril (el calendario romano estaba entonces en un gran desorden; pues adelantaba ochenta días, de modo que el 13 de abril correspondía al 23 de enero). Desde esta fecha las legiones de Iliria pudieron llegar a Lyón y el alto Saona, empleando en ello cincuenta días. Veinte días después de haber atravesado el Saona, César venció en batalla campal a los helvecios, la cual se dió entre el 1° y el 15 de mayo, que correspondía a mediados de agosto del calendario romano de la época.

Del capítulo 25: Mucha intrepidez se necesitaba por parte de los helvecios para haber sostenido tanto tiempo el ataque de un ejército de línea romano. Se dice que emplearon veinte días en pasar el Saona, lo que daría una pésima idea de su organización, pero es cosa difícil de creer.

Del capítulo 28: De que los helvecios fuesen 130.000 a su regreso a Suiza, no debe inferirse que hubiesen perdido 230.000 hombres, ya que muchos se refugiaron en los pueblos de la Galia, estableciéndose en éstos, y un gran número de ellos regresaron después a su patria. El número de combatientes que poseían era de 90.000; estaban, pues, en la proporción de uno a cuatro con relación a su población total, lo cual parece excesivo. Unos aproximadamente 30.000 del cantón de Zurich habían sido muertos o hechos prisioneros en el paso del Saona. Tenían, pues, a lo sumo, 60.000 combatientes en la batalla. El ejército de César, compuesto de seis legiones y gran número de tropas auxiliares, era más o menos igual.

Del capítulo 50: El ejército de Ariovisto no poseía sobre el de César superioridad numérica; pues el número de alemanes establecidos en el Franco Condado era de 120.000 hombres. Pero, ¡qué diferencia no debía de existir entre ejércitos formados por milicias, es decir, por todos los hombres de una nación capaces de empuñar las armas, y un ejército romano formado por tropas de línea, hombres solteros en su mayoría y soldados de profesión! Los helvecios, los suevos, eran sin duda valientes, pero ¿qué puede el valor contra un ejército disciplinado y organizado como el ejército romano? Nada hay, pues, de extraordinario en los éxitos obtenidos por César en esta campaña, lo que no disminuye, por otra parte, la gloria que tiene merecida.

Del capítulo 52: La batalla contra Ariovisto se dio en el mes de septiembre, en los alrededores de Belfort.


Leer el Libro Primero de los Comentarios a la Guerra de las Galias de Cayo Julio César

Libro Segundo
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Del Capítulo 4: César, en esta campaña, contaba con ocho legiones, y además de las tropas auxiliares agregadas a cada legión, contaba con un gran número de galos a pie y a caballo y de tropas ligeras, de las Islas Baleares, de Creta y de África, que constituían un ejército muy nutrido. Los 300.000 hombres que los belgas le opusieron estaban compuestos por soldados de diversos pueblos, sin disciplina y sin consistencia.

Del capítulo 6: Han supuesto muchos que la ciudad de Fismes o de Laon era la que los belgas hablan tratado de atacar por sorpresa antes de dirigirse contra el campamento de César; cosa que es un error, pues se trataba de la ciudad de Bievre y el campamento de César estaba aguas abajo de Pont-a-Vaire. Por su derecha se apoyaba en el recodo del Aisne, entre Pontr-a-Vaire y el pueblecito de Chandarde; por su izquierda en el arroyo de la Mielle, y frente a él se extendían las marismas. El campamento de César en Pont-a-Vaire estaba a una distancia de 8.000 toesas de Bievre, a 14.000 de Reims, a 22.000 de Soisóns, a 16.000 de Laon, lo que concuerda con todas las indicaciones del texto de los Comentarios. Los combates junto al Aisne se desarrollaron a principios de julio.

Del capítulo 28: La batalla del Sambre se dió a fines del mes julio en los alrededores de Maubeuge.

Del capítulo 30: La posición de Calais está de acuerdo con las indicaciones que dan los Comentarios. César dice que la contravalación que hizo levantar alrededor de la ciudad era de doce pies de altura, con un foso de dieciocho pies de profundidad; cosa que debe de tratarse de un error; hay que leer dieciocho pies de anchura pues dieciocho pies de profundidad supondrían una anchura de seis toesas; el foso estaba construido en forma de palomilla, por lo cual la excavación sería de nueve toesas cúbicas. Es probable que este atrincheramiento tuviese un foso de dieciséis pies de anchura por nueve de profundidad, cubicando 486 pies por toesa corriente; con la tierra extraída había levantado un muro y un parapeto cuyo nivel se elevaba a dieciocho pies sobre el fondo del foso.

Del capítulo 31: No es tarea fácil hacer observaciones de orden estrictamente militar sobre un texto tan conciso y sobre ejércitos de naturaleza tan distinta. ¿Cómo comparar, en efecto, un ejército de línea romano, reclutado y escogido en toda Italia y en las provincias romanas, con ejércitos bárbaros compuestos de reclutamientos en masa, valientes, feroces, pero que poseían escasísimas nociones de la guerra, que ignoraban el arte de tender un puente, de levantar rápidamente un atrincheramiento, de construir una torre, y que se aterraban en cuanto veían acercarse los arietes a sus murallas?

Del capítulo 33: No sin razón se ha reprochado a César, a pesar de todo, el que se dejara sorprender en la batalla del Sambre contando con tanta caballería y tropas ligeras. Es verdad que su caballería y sus tropas ligeras habían pasado el Sambre, pero desde el lugar donde encontraba advertía que éstos se habían detenido a 150 toesas de él en el linde del bosque; debía, pues, o tener una parte de sus tropas en alerta, o esperar a que sus exploradores hubiesen atravesado el bosque y explorado el terreno. César se justifica con decir que las orillas del Sambre eran tan escarpadas que parecían ponerle al abrigo de sorpresas en el lugar donde quería acampar.


Leer el Libro Segundo de los Comentarios a la Guerra de las Galias de Cayo Julio César


Libro Tercero
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