Declaración de Rodrigo Montero, cura y rector del fuerte de S. Felipe

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Declaración de Rodrigo Montero, cura y rector del fuerte de S. Felipe (1603) de Rodrigo Montero
Archivo General de Galicia, G. S. 17-L núm. 8, in Almanaque de Ferrol para 1.905 Imprenta de “El Corrego Gallego” 1904, pp 73-76.


Rodrigo Montero, clérigo, cura y rector del fuerte de S. Felipe declara:

"Que no es vecino ni natural de la villa del Ferrol, que dende diez y seis años a esta parte poco más o menos las armadas reales del rey nuetro señor, sabe esta testimuña y ha visto por vista de sus ojos que por muchas veces an estado ansy de ynvierno como de verano en el puerto de la dicha villa del Ferrol y dende el dicho tiempo a esta parte los soldados y gente de guerra que yban y benian en las dichas armadas an echo muy grandes daños a los vecinos de la dicha villa del Ferrol comos hes que les tomaban las casas donde ellos vivían y les echaban fuera dellas y les azian que fuesen buscar otras casas a otras partes y los dichos soldados y gente de guerra se quedaban por fuerza en ellas quemando las tablas y madera de algunas dellas y aziendo de manera que [...] se cavan y les han decepado y cortado sus viñas rompiendo sus muros y cerrraduras dellas y an asimismo decepado y talado los montes y madera que en ellos auia y tomaban por fuerza los barcos a los vecinos de la dicha villa del Ferrol y les azían a sus amos yr con ellos para el servicios de las dichas reales armadas serviendose dellas para dar carena á los navíos que allí estaban y para pasar la gente de guerra y soldados de unos á otros y para carrear los materiales y lo mas necesario para ellos y para el edificio de los fuertes que allí se an echo y para acarrear lo necesario para hacer los hornos que en la villa de Neda se an echo y para llevar el trigos á ellos impediendoles con los dichos servicios que no pudiesen ir a pescar para sustentarse a si y a sus mugeres e hijos y mas gentes de sus casas por seren pescadores la mayor parte de los vecinos de la dicha villa del Ferrol y no tener otros tratos ni oficios de que sustentarse; y en el tiemo de la hubas se las comían y dustruían y lleban unas en agrazes y otras en pampanos para hacer dello ensaladas, sin les pagar por razón de lo uno ni de lo otro cosa alguna, comiéndoles y destruyendoles ansimismo las frutas de sus arboles y los repollos y berza y nabos y mas lelgumbre de sus guertas, sacandoles ansimismo las tablas y madera de sus casas para el reparo y beneficio de los dichos navios, de todo lo qual a los vecinos de la dicha villa del Ferrol se les ha seguido y sigue[…]y perdida mas de terinta mil ducados, y lo sabe el testigo por lo haber visto como dicho tiene.

Que sabe el testigo que con los grandes daños y estragos que los vecinos de la dicha villa del ferrol han recebido en sus personas y bienes de los dichos soldados y gente de guerra que han ido en las dichas reales armadas al dicho puerto del Ferrol estan muy perdidos y destruídos y pobres […] que despues que las dichas reales armadas vinieron al dicho puerto y villa del Ferrol los vecinos della coxen muy poco pan y vino de sus labranzas por les haber quedado todo destruido con los dichos daños que han rescebido de la dicha gente de guerra, y la mayor parte del pan y vino y carne que se gasta en la dicha villa casi todo viene de fuera y lo traen allí a vender forasteros por no haber en la dicha villa como solía, y lo sabe el testigo por lo haber visto por muchas veces como dicho tiene.

Que sabe que desde que las dichas reales armadas han ido al dicho puerto del Ferrol muchos de los vecinos de la dicha villa se han salido y ausentado della por los muchos daños que habían y han recebido y por les haber la dicha gente de guerrra derribado sus casas y llevado lo que tenían y se an ido a vivir a otras partes, y donde solía haber más de ducientos y zincuenta vezinos y al pies de trescientos en la dicha villa y todos ricos y hazendados agora por dicha causa no quedaron en ella cien vezinos y esos estan muy pobres y necesitados, que no hay persona rica en la dicha villa ni que tenga en ella bastante para su sustento y de la gente de su casa sino son tres o cuatro hombres que tienen buena hazienda y los demás se substentan por sus trabajos con harta pobreza y necesidad, y lo sabe el testigo por que los conoce muy bien [...].

Que le parece y tiene para consigo como cosa cierta que los vecinos de la dicha villa por causa de los grandes daños que han recebido con las ditas armadas y gente de guerra que en ellas vino y haber quedado muy pobres y necesitados como al presente lo están no podrán redificar sus casas como de primero las tenían ni podían volver á plantar sus viñas y guertas y cerrarlas y restaurarse de los daños y agRabios que han rescebido y volverse á poblar la dicha villa de vecinos como de primero estaba sino hes aziendoles merced el rey nuestro señor de les mandar pagar los dichos daños y dándoles un mercado y feira franca que durase un mes en cada un año á que pudiensen acudir de todas partes a vender libremente forros de todo tributo y alcabala muchas mercadurias y dello reundaria mucho probecho a la dicha villa y vecinos della [por que] los sitios y casa y […] que tienen caídas y no las pueden levantar á sus costa por seren pobres vendran mercaderes al dicho mercado y feria franca que las levantarían á su costa por que se las dejasen sin alquilerespor el tiempo que durase el dicho mercado; y de otra manera han siempre de vivir pobres y nedesitados. Que sabe el testigo que el puerto de la dicha villa del Ferrol es muy grande y seguro y de los mejores que hay en toda España para estar e invernar en el las reales armadas del rey nestro señor y le paresce que sera muy de servicio se su magestad que la dicha villa se vuelva a poblar a redificar las casas y viñas y guertas como de antes solia para que mexor los vecinos y moradores della puedan acudir al sevicio de su magestad que se ofreciese para que haya muchos vecinos para ello.

Que sabe y ha visto que antes que viniesen las dichas Reales armadas y gente de guerra al dicho puerto y villa del Ferrol avía al derredor de la dicha villa más de cuatro mil jornales de viña que eran de los vecinos e moradores della y adonde coxían en cada un año uno con otro mas de seiscientas pipas de vino y con los dichos soldados y xente de guerra se han destruído y despoblado de manera que no han quedado mas al presente veinte y cinco jornales de viña y en solo esto los vecinos de la dichoa villa a parecer de esta testimuña han perdido y rescebido de daño mas de veinte mil ducados porque las dichas viñas todas eran de […] y estaban puestas encima de mucha madera y al volverse a poner y a […] de madera y bazelos y vides como de primero estaban no se hacía con los dichos veinte mil ducados por haber menester para ello grande cantidad de madera y trabajo, y esto lo sabe el testigo por haber visto muy bien las dichas viñas.

Que sabe el testigo que al derredor de la dicha villa del Ferrol y diez leguas en contorno hay mucha madera de roble y castaño y pino y nogales y otra madera y que aunque a los vecinos de la dicha villa del Ferrol su magestad el rey nuestro señor les haba merced darles licencia para embarcar cien mil carros de madera para la llevar a vender fuera deste reino sin embargo dello quedaria en la dicha tierra mucha cantidad de madera y la que fuere necesario para el gasto de la dicha tierra y para real servicio del rey nuestro señor y de sus reales armadas por ser como la dicha tierra hes mucha parte della muy montaña (sic) y haber en ellas mucha madera, y le parece al testigo que a la tierra donde se sacase la dicha madera sería de mucho probecho e utilidad pagandose a los dueños della su valor, y los sae el testigo por saber muy bien la comarca e conocer al derredor las diez leguas que dicho tiene.

Que todo lo por esta testimuña declarado es la verdad y en ello se afirmó y retificó y firmado de su nombre. Rodrigo Montero, clérigo. Antonio Jacome de Piñeiro.

2 de septiembre de 1603.