Diario Oficial de El Salvador/Tomo 39/Número 294

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página 1921


REPÚBLICA DEL SALVADOR—CENTRO-AMÉRICA 1921

DIARIO OFICIAL


TOMO 39 San Salvador, sábado 14 de diciembre de 1895 NUM. 295


Sección Oficial[editar]

SECCIÓN OFICIAL

Poder Ejecutivo[editar]

PODER EJECUTIVO

Secretaría de Hacienda, Crédito Público, Fomento y Beneficencia[editar]

SECRETARIA DE HACIENDA, CREDITO
PUBLICO, FOMENTO Y BENEFICENCIA.

CARTERA DE BENEFICENCIA

Palacio del Ejecutivo:  
San Salvador, diciembre 12 de 1895.

El Poder Ejecutivo, á propuesta de la Junta de Caridad de Ahuachapán, acuerda: organizar la expresada Junta, para el año próximo entrante, con el personal que sigue: Presidente, General don Fabio Morán; 1er. Vocal, don Guillermo Rose; 2º don José Concepción Paredes; 3º, don Javier Arriaza; 4º, don Máximo Menéndez; Síndico, doctor don Federico Herrera; Tesorero, don Pedro Juhl; y Secretario, don Guillermo Nathan. SE dan las gracias á las personas salientes por los servicios que han prestado.—Comuníquese.

(Rubricado por el señor Presidente.)

El Secretario del Ramo,
Lemus.

Secretaría de Guerra y Marina[editar]

SECRETARIA DE GUERRA Y MARINA.

CARTERA DE GUERRA

Palacio del Ejecutivo:  
San Salvador, diciembre 13 de 1895.

El Poder Ejecutivo acuerda: que por la Tesorería General se erogue la suma de seiscientos pesos, destinados al pago de los útiles siguientes, que se han hecho para el cuartel Guardia de Honor

Veinticuatro bancas pupitres con asiento
$ 288
Doce bancas comunes
72
Sesenta Camillas
240
_____
Total $ 600

Este gasto se cargará al sobrante del presupuesto.—Comuníquese.

(Rubricado por el señor Presidente.)

El Secretario del Ramo,
Castro.

Sección Editorial[editar]

SECCIÓN EDITORIAL

El ferro-carril de Ultra-Lempa[editar]

El ferro-carril de Ultra-Lempa.

El día de mañana será la inauguración de los trabajos del ferrocarril que unirá La Unión á San Miguel, y, más tarde, esta ciudad hermosa y antigua, á la capital de la República.

San Miguel fue un tiempo, con la capital de Guatemala y León de Nicaragua, una de las tres principales ciudades de Centro-América. Hay cronista de la colonia que le señale 37,000 habitantes. En su plaza se proveían muchos pueblos; hoy mismo, llevan allí á la feria tradicional de noviembre, el indio de Chiapas sus especias y sus chucherías de barro y madera, y el fabricante de Guayaquil sus pacas de sombreros.

En su importancia comercial entraban pro mucho Nuestra Señora de La Paz y el puerto de La Unión, cuyo golfo por bello, grande y seguro, sólo es comparable, al decir de Squier, á la rada de Río Janeiro.

La imagen de Nuestra señora de La Paz es una reliquia de los conquistadores, los fundadores de la ciudad; cuenta, pues, más años que su viejo templo, y que la ciudad misma—más de tres siglos.

Sus milagros,—uno de ellos, haber detenido á las puertas de la ciudad, donde yacen hoy, como un mar petrificado, los torrentes de lava que descendieran por una pendiente de tres leguas, de la cima del San Miguel, volcán sombrío y simétrico, hermosos y terrible; sus milagros, convocaron las gentes de muchas comarcas; pero no fue esta una peregrinación solamente religiosa, como las del Señor de Esquipulas;—y esto fue obra del puerto. Era grande, bello, seguro; el célebre de Acajutla, La Libertad, La Concordia, y El Triunfo, ó eran peligrosos ó no existían oficialmente; todo El Salvador, los pueblos escalonados en las serranías de Honduras y el oriente de Guatemala, importaban por La Unión ó más bien, compraban en San Miguel, el 21 de noviembre. No bastó la gran feria y se establecieron otras anuales, la de Ceniza, la de Ramos, etc.

La Independencia, si no del todo, en parte, ha transformado los principios económicos de estos paises. Las ideas federativa y municipal dieron fuerza y vida á las más distantes comarcas; nuevos puertos se abrieron en el Pacífico: se cambió el sistema administrativo y se dieron franquicias y libertades al comercio: San Miguel que no sin razón, y su decadencia lo ha probado, era muy conservador, ha expiado ya bastante sus pecadillos realistas é imperialistas de principios de siglo. Nuevo espíritu lo anima ay una juventud inteligente promete renovar su antiugo esplendor y devolverle, si no toda la influencia que ejerciera en los tiempos de la colonia, la que le corresponde de justicia como uno de los más grandes componentes de la República.

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Como se ve, de antiguo han tenido igual suerte San Miguel y La Unión. El ferro-carril cuyos trabajos se inaugurarán mañana, les trae el desquite. El gobierno actual, que con la apertura del puerto del Triunfo, parecìa asestarles el último y temido golpe, les recompensa largamente, haciendo uno de los puntos capitales de su programa administrativo, la construcción, por lo menos, de la linea central de todo Ultra-Lempa.

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hecho el tramo de La Unión á San Miguel, el ferro-carril unirá con esta ciudad la de Usulután, tal vez á Santiago de Marìa. El camino es de ligeros desniveles: sube la falda del volcán de San Miguel, de donde sale, con suaves pendientes; bordea una laguna; continúa en forma de terraplén que divide la mar de lava negra, de olas petrificadas, con que ofrece ese volcán un paisaje dantesco; llega á Usulután, y se bifurca sobre dos llanuras, para El Triunfo, que está de allì á tres leguas de costa planas como la mano, y para Santiago de María, que está á cuatro leguas de planicies verdes, que orea un clima benéfico. La agricultura ha sido pobre hasta hoy en tan hermosa comarca: de mañana en adelante habrá subido, sin duda, el valor de las tierras.

Pero el plan del Gobierno se extiende á algo más. Una selva, que atraviesa un buen camino, como todos los que se avecinan á las costas, de ocho leguas, separa á Usulután de una barra del Lempa.

El camino de la selva solamente espera los rieles.

Riquezas incalculables en maderas, se añaden á las que rendirá esa tierra, habilitada por las vías de comunicación para la gran agricultura.

Todo el Oriente de la Repúbli- página 1922 ca, despertada á una vida activa, tendrá por centro la hermosa ciudad de San Miguel.

Nada se objetará á su clima, visto que Sonsonate lo tiene igual, y prospera y crece y es activo y se enriquece: es el Camalotal funesto el que habrá de combatir la gente migueleña: un soplo de muerte se alza de esas estigias á la faz de sultana de Oriente que palidece. Hay que secar las lagunas.

Como el tiempo se cuenta á grandes períodos para los pueblos, el Oriente, y en especial, la cuidad y el puerto inseparables, San Miguel y La Unión,—tienen un próximo porvenir nada menos que envidiable.

Por el Canal de Nicaragua, que se hará tarde ó temprano, pasarán las naves de los dos tercios del mundo. Para este movimiento marítimo sólo hay un puerto bastante capaz y seguro: el golfo, de veintinueve leguas de playa, del cual viene á ser La Unión el centro.

Algunas de sus islas serán montañas de carbón; las demás cestas de frutas y flores; hortalizas y corrales que alimentarán la voracidad de huéspedes innumerables.

Todo el Oriente de la República recibirá directamente el vasto influjo.

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La inauguración de dichos trabajos del Ferro-carril de Ultra-Lempa se efectuará con asistencia del Presidente de la República, del Ministro y del Subsecretario de Fomento y de varias personas que forman la comitiva.

Hacemos votos porque la obra á que se va á dar comienzo tenga feliz y pronto remate.