Discurso: 5 de enero de 2008

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Buenos Días.
El martes me embarcaré en el avión presidencial, Fuerza Aérea Uno, y saldré de viaje al Medio Oriente. Esta es una región de gran importancia estratégica para los Estados Unidos, y estoy anticipando mi visita con mucho interés.
Mis primeras escalas serán en la Tierra Santa donde me reuniré con el Primer Ministro Olmert de Israel y el Presidente Abbas de Palestina. Instaré a ambos líderes a seguir adelante con las negociaciones por la paz que comenzaron en Anápolis en noviembre pasado. Esta es una labor difícil. Exigirá decisiones duras sobre cuestiones complejas. Pero yo me siento optimista en cuanto a las posibilidades. Y dejaré en claro que Estados Unidos está profundamente comprometido a ayudar a ambas partes a realizar la visión histórica que compartimos – dos estados democráticos, Israel y Palestina, viviendo lado a lado en paz y con seguridad.
Durante la segunda parte de mi viaje, visitaré cinco de los aliados claves de Estados Unidos en el mundo árabe – Kuwait, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Egipto. Agradeceré a los líderes de estos países por su amistad. Les instaré a dar fuerte apoyo a las negociaciones entre los israelíes y los palestinos. Discutiré la importancia de contrarrestar las ambiciones agresivas de Irán. Y les aseguraré que el compromiso de Estados Unidos a la seguridad de nuestros amigos de la región es fuerte y duradero.
Yo sé que no siempre es obvio porqué los eventos en las naciones del Medio Oriente deben importarle al pueblo estadounidense. Pero en el siglo 21, los acontecimientos allí tienen un impacto directo sobre nuestras vidas aquí. Como vimos el 11 de Septiembre del 2001, los peligros que surgen al otro lado del mundo pueden traer la muerte y la destrucción a nuestras propias calles. Desde entonces, extremistas han asesinado líderes democráticos desde Afganistán a Líbano a Pakistán. Han asesinado a gente inocente desde Arabia Saudita hasta Jordania e Irak. Y están buscando nuevas armas y nuevos operativos para poder atacar nuevamente a Estados Unidos… derrocar gobiernos en el Medio Oriente… e imponer su odiosa visión sobre millones de personas.
En mi viaje, consultaré muy de cerca con nuestros aliados en la guerra contra estos extremistas. Reafirmaré nuestro compromiso de usar toda herramienta necesaria de inteligencia, orden público, diplomacia, finanzas y poder militar para enjuiciar a nuestros enemigos comunes. Los terroristas y extremistas no bajarán su guardia – y nosotros no debemos bajar la nuestra.
En su esencia, la batalla que se desenvuelve en el Medio Oriente es más que un conflicto de armas. Es una lucha ideológica. De un lado están las fuerzas del terror y de la muerte. Del otro están decenas de millones de personas ordinarias que desean una vida libre y pacífica para sus hijos. El futuro del Medio Oriente depende del desenlace de esta lucha – y también la seguridad de Estados Unidos. Sabemos que las sociedades donde aumentan la tolerancia y la esperanza son menos probables de tornarse fuentes de radicalismo y violencia. Por lo tanto, Estados Unidos mantendrá su compromiso en la región. Apoyaremos a demócratas y reformadores desde Beirut y Bagdad hasta Damasco y Teherán. Apoyaremos a todos los que se esfuerzan por construir un futuro de libertad y justicia y paz.
No será fácil prevalecer en esta lucha, pero la historia nos muestra que puede lograrse. Después de la Segunda Guerra Mundial muchos dijeron que sería imposible implantar la libertad en Europa y Asia Oriental. Sin embargo, Estados Unidos invirtió tiempo y recursos para ayudar a las naciones en la transición de dictadura a democracia. En el camino hubo momentos difíciles, y el progreso no llegó de la noche a la mañana. Pero, con paciencia y resolución hemos visto un rendimiento extraordinario sobre nuestra inversión – regiones vitales del mundo que viven con estabilidad, prosperidad y en paz con los Estados Unidos.
Yo considero que una transformación similar puede acontecer en el Medio Oriente. En este momento decisivo de su historia, la gente del Medio Oriente puede tener confianza en el poder de la libertad para vencer la tiranía y el terror. Y todos los que se unen a la causa de la libertad pueden contar con los Estados Unidos como un amigo. Tengo mucho interés en compartir este mensaje en la región.
Gracias por escuchar.


Great Seal of the United States.png Este documento pertenece al Gobierno de los Estados Unidos de América y se encuentra en dominio público.