Discurso de Cristina Fernández en la puesta en marcha de la Central de Atucha II

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Discurso de la Presidenta de la Nación Argentina, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, en la puesta en marcha de la Central de Atucha II. 28 de septiembre de 2011.


Gracias, muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor Intendente; científicos; operarios; ingenieros; obreros: la verdad que cuando recién presioné y apreté los dos pulsores, el que dio comienzo al rotor de la turbina y el otro, el que ya hace ingresar el agua para enfriamiento, al iniciar las tareas de esta Atucha II, que era el símbolo también no solamente de la postergación en algo que fuimos pioneros. Recién leíamos la carta que nos dirigiera el señor Amano, titular de la organización internacional de Naciones Unidas, en materia de energía nuclear, la máxima autoridad a nivel global, cuando nos decía que muestro país hace casi 40 años, para ser más precisos en 1974, ponía en marcha Atucha I, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en operar una central nuclear, yo siento que como cuando estuvimos hace poco en Yacyretá, como cuando él decidió terminar con la deuda con el Fondo Monetario Internacional, cuando decidimos reestructurar también la deuda, en el 2005 y en el año pasado para finalizar con esa espada de Damocles permanentemente sobre el crecimiento de la República Argentina, cuando ayer botábamos también, luego de 20 años de inactividad de nuestros astilleros navales, también creados para hacer submarinos y podíamos poner en marcha las tareas de reparación nuevamente aquí en el país y no tener que llevarlas al Brasil, como lo hicimos en el 2001, con el submarino "Santa Cruz", sí increíble.

Yo digo que premonitorio ¿no?, en el 2001, el submarino "Santa Cruz", que es el mellizo del que ayer terminamos las tareas de reparación mayores, se llamaba "Santa Cruz" y tuvo que ser reparado en Brasil porque aquí no teníamos ya los talleres, apenas unos pocos operarios mantenían vivo el "Adolfo Storni", los mismos operarios que tal vez aquí mantuvieron vivos, durante los años de parálisis, esta maravillosa planta para que hoy, y yo les agradezco a ustedes que han sido custodios de la soberanía nacional, los obreros.

Me contaba este hombre, el ingeniero, con el otro señor más gordito, no sé dónde está, el que puso en marcha la turbina, el papá de la turbina, ellos me contaban.... ya saben quién es, ellos me contaban que cuando ingresaron a la planta, donde hoy estaba la turbina, era un inmenso galpón lleno de búhos y ratas porque esto fue paralizado, en 1994, cuando él decidió poner en marcha nuevamente el Plan Nuclear Argentino, en el año 2006, estaba recuperando uno de los bastiones más importantes del desarrollo tecnológico argentino, que ha sido pionero en América latina.

Yo siento que estamos cubriendo, que somos la generación, esta generación del Bicentenario la que está cubriendo todas las deudas históricas, que se han generado durante décadas o de abandono, de equivocaciones, o de malas políticas, o también de ingerencias externas para que Argentina no tenga desarrollo nuclear. Hemos recuperado la voluntad, hemos recuperado la decisión de que el país debe gobernarse a sí mismo, a través de las autoridades que eligen democráticamente los argentinos y además cumpliendo los programas, los proyectos por los cuales la gente elige a sus gobernantes.

Yo siento que hoy, en este maravilloso lugar al que vengo por tercera vez, dicen que la tercera es la vencida, y aquí estamos poniéndola en marcha. Me acuerdo cuando vine con él la primera vez, en el 2007, para cerrar el núcleo. Yo tengo una foto, sí tengo una foto de él y mía, los dos con cascos, y yo asomándome por uno de los agujeros del núcleo, porque era el momento antes de cerrarlo y la verdad que hoy siento mucha emoción porque sé que desde algún lado él lo está viendo y está viendo que todo lo que hizo no fue en vano, que valió la pena.

Acá hay en esta obra – decía recién la locutora – hay 2.200 millones de pesos, pero hay algo más, el 88 por ciento de ese dinero son insumos y suministros argentinos y mano de obra de trabajadores argentinos; son además los más de 800 técnicos y operarios calificados que retornaron, luego de que comenzamos a impulsar nuevamente la cuestión nuclear. Aquí se han formado más de 900 soldadores nucleares, en estos años; más de 100 técnicos; más de 200 operarios especializados. Esto es también capacitación, es también aumentar la matriz energética; vamos a inyectarle al sistema 700 megavatios porque 45 son reservados para el propio funcionamiento de la central. Pero además estamos aumentando la participación de la generación por energía nuclear del 7 al 10 por ciento, diversificando nuestra matriz energética. Y por si esto fuera poco hemos incorporado, en estos ocho años, 7.422 megavatios, con estos megavatios estamos llegando a 8.122 megavatios más, desde el año 2003 a la fecha; 45,4 de lo que teníamos cuando Néstor Kirchner asumió como presidente de la República Argentina. Que se escuche bien la cifra, hemos incorporado 8.122 megavatios más, repito, 45,4 por ciento de lo que generábamos en el 2003.

Y no es solamente energía lo que se incorporó, porque se pudo incorporar esa energía porque en estos 8 años se abrieron fábricas, talleres, comercios que demandaron esa energía. Por eso, tuvimos que generar tanta energía y todavía tenemos que seguir generando más.

Porque los argentinos hemos protagonizado en estos 8 años el crecimiento económico más importante de toda nuestra historia. Y en el último año, en el 2010 y en lo que va del 2011, tenemos el orgullo también de ser el segundo país, después de China, que más ha hecho crecer su economía en todo el mundo. Me siento orgullosa como Presidenta de todos los argentinos. Esto ha significado mayor consumo, ha significado, para sintetizarlo, una mejor calidad de vida para más argentinos.

Y tenemos que ir por más en este Plan Nuclear Argentino. Por eso las próximas metas tienen que ser la puesta en marcha del alargamiento de vida de Embalse de Río Tercero; la segunda, la construcción de Atucha III y también, la construcción del reactor nuclear CAREM, que ya ha comenzado.

Para los que no lo saben, porque suena como un nombre raro, ¿qué dirá esta mujer, que será esto de CAREM? CAREM es un reactor nuclear diseñado, proyectado, no solamente el reactor sino su combustible, por argentinos, son pequeños reactores de 25 megavatios que van a permitir dar energía a las pequeñas localidades en el interior. La primera va a ser la provincia de Formosa y por eso también nos está acompañando aquí el Gobernador de esa provincia. Pero también, al ser un reactor nuclear, puede ser también aprovechado para toda la industria de defensa en general.

Tenemos además, como país líder en materia de energía nuclear también, ser país líder en uso pacífico de la energía nuclear, líderes de la no proliferación. No todos pueden decir lo mismo.

La energía argentina, el conocimiento de los argentinos, los científicos argentinos nunca han usado sus neuronas o sus conocimientos para destruir la vida de otros seres en otros lugares del planeta. Al contrario, siempre lo hemos empleado con fines pacíficos y además, también, para generar energía, crecimiento y aplicarlo también a la salud, a la industria farmacéutica, a los productos terapéuticos, porque está en nuestra idiosincrasia, somos gente de paz, somos buena gente los argentinos que queremos de una buena vez por todas saber que este crecimiento nos tiene que tener como protagonistas a todos.

Yo les decía, y para finalizar, al principio de mi intervención que me siento parte de esa generación que está pagando deudas históricas, deuda social, deuda energética, deuda económica, deuda financiera, todas, y al mismo tiempo también sentí ayer con ese submarino, con el motovelero, hoy aquí con esta increíble central nuclear, como que estamos poniendo en marcha una maquinaria que era nuestro país, la República Argentina, que supo ser líder en todos los campos en América latina, en materia nuclear, en materia aérea, en materia de construcción de ferrocarriles, en materia automotriz, en materia científica, tenemos 3 premios Nobel, como recordaba ayer, cuando botaba el velero, que ese velero que yo botaba ayer lo había recibido el doctor Bernardo Houssay, Premio Nobel de Medicina cuando era presidente del CONICET en la República Argentina. ¡Miren qué país hemos sido!

Y permítanme decirles que por supuesto que en las cosas que nos han pasado hemos tenido responsabilidad nosotros los argentinos, pero también creo que tal vez a alguno no le interesaba que la Argentina pudiera alcanzar ese magnífico desarrollo que estaba adquiriendo allá por los años 70 donde estábamos despegando en todos los planos y donde los trabajadores también habían alcanzado un grado de participación en el ingreso nacional muy importante, donde descollábamos en la ciencias y en todo el desarrollo de nuestra industria.

Quiero decirles también que entonces mi compromiso no es solamente ser una generación que pague deudas, sino también la generación que vuelva a poner en marcha esa maquinaria formidable y maravillosa que es la Nación argentina que cuenta además, como esta central, cuenta con combustible nuclear, yo digo que la maquinaria argentina cuanta con el mejor combustible que tenemos: el pueblo argentino y su fuerza. Ese es el combustible de la maquinaria y tenemos que ponernos de pie los argentinos todos para seguir asegurando que esa maquinaria nunca más nadie la pueda detener, que siga su marcha indetenible para lograr más crecimiento, más justicia, más igualdad, más libertad, más democracia, más patria para todos.

Muchas gracias y felicitaciones a todos.