Discurso de Miguel de la Madrid Hurtado sobre el sismo de 1985 en su IV Informe de Gobierno

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Ante los efectos de los sismos del 19 y 20 de septiembre pasado, se manifestaron la solidaridad, fortaleza y unidad del pueblo mexicano. La acción del Gobierno por sí sola no hubiera bastado para enfrentar la emergencia, a pesar de que se movilizaron con prontitud las instituciones y organismos oficiales, los cuerpos de las Fuerzas Armadas y los equipos de emergencia y salvamento de vidas, tanto en el Distrito Federal como en los Estados de México, Guerrero, Jalisco y Michoacán.

En la ciudad de México, además de las irreparables pérdidas de vidas humanas, perdimos el 30% de la capacidad hospitalaria instalada; sufrieron daños 1 mil 568 escuelas, dejaron de abastecerse 7.6 metros cúbicos por segundo de las redes primarias y secundarias del sistema de agua potable, lo que causó que numerosas colonias quedaran sin el vital líquido; se afectaron gravemente las dos centrales telefónicas de larga distancia con que contábamos, lo que provocó una interrupción de las comunicaciones telefónicas con el resto del país y con el extranjero; 1 millón 280 mil servicios de energía eléctrica se averiaron. Miles de personas requerían de atención médica; 412 edificaciones quedaron destruidas y 5 mil 728 quedaron afectadas. El impacto social fue de gran proporción ya que 100 mil familias sufrieron daños en sus viviendas.

Con energía, imaginación y entrega se hizo frente a la situación. Se evitaron las epidemias. Se fueron restableciendo uno a uno los servicios, con una rapidez, que si bien no fue la deseada, sí fue sorprendente dadas las circunstancias.

Diez días después del primer sismo se habían rescatado a 3 mil 226 personas con vida; organizado 281 centros de atención de urgencias; prestado atención médica a más de 14 mil heridos; trasladado rápida y ordenadamente a 4 mil 900 enfermos hospitalizados que se encontraban en edificios dañados; dado cobijo a 37 mil 300 personas en 144 albergues y 73 campamentos; restablecido el 99% del servicio telefónico local, el 44% de las líneas telefónicas para llamadas al exterior y el 47% de las mismas ya recibían llamadas de fuera de la capital, se habían reparado un caudal de 4.7 metros cúbicos por segundo de agua potable y atendido 280 fugas del vital líquido.

Para resolver un problema de emergencia y respetar el derecho de la gente a continuar viviendo en su comunidad, decreté la expropiación de una serie de predios en las colonias céntricas del Distrito Federal. La lista inicial de predios fue objeto de depuración, tomando en cuenta observaciones justificadas. La expropiación fue la solución más justa y expedita, lo que permitió evitar conflictos sociales de gran magnitud. Se trata de un acto que beneficiará a una parte importante de la sociedad. La decisión del Estado no podría ser otra que la que mejor garantizara el predominio del interés general. Las viviendas ahí edificadas pasarán a ser propiedad de las familias a través de financiamientos convenidos con los beneficiarios.

Los cuatro diferentes programas de vivienda en ejecución favorecerán directamente a 400 mil habitantes. A partir de una efectiva concertación democrática 80 mil familias están siendo atendidas a través de créditos, rehabilitación de sus moradas o construcción de viviendas dignas. En este esfuerzo se han conjugado las acciones que llevan a cabo las asociaciones y fundaciones privadas.

La sociedad contribuyó generosamente con aportaciones económicas para la reconstrucción. Con el fin de ordenar el uso de los recursos, dispuse la creación del Fondo Nacional de Reconstrucción, en cuyo manejo participan servidores públicos, dirigentes del movimiento obrero y el sector empresarial .

Al 15 de agosto el fondo ha alcanzado, incluyendo donativos e intereses, un total de 42 mil 898 millones de pesos y 14 mil millones 112 mil dólares. Estos recursos se han utilizado para hospitales y escuelas, en cantidades que se sientan en las cuentas públicas correspondientes.

El Gobierno de la República constituyó la Comisión Nacional de Reconstrucción, integrada por seis comités, como órganos de consulta y concertación, en los que se logró una amplia y plural participación. Los trabajos y las propuestas concretas de la Comisión han sido la base para la coordinación de la acción pública y social en torno a las prioridades de reconstrucción, el fomento a la descentralización, la promoción de fuentes de financiamiento y las adecuaciones a los planes y programas de Gobierno.

Expreso el reconocimiento nacional, por la lealtad y solidaridad humanas demostradas a nuestros trabajadores, a nuestros soldados y marinos, a los voluntarios, a las mujeres, a los socorristas internacionales y, sobre todo, a los grandes contingentes de nuestro jóvenes que espontánea y desinteresadamente ayudaron a socorrer al hermano en desgracia. La patria siempre se los reconocerá.

La catástrofe fue ocasión para que se demostrará el afecto y apoyo de la comunidad internacional hacia nuestro país; recibimos brigadas de rescate y apoyos materiales provenientes de 43 países. México agradece profundamente la ayuda recibida, y sobre todo el fraterno y generoso gesto.

A casi un año de los sismos de septiembre de 1985, hemos superado la adversidad y comprobado una vez más que unidos somos capaces de resolver los mayores retos y dificultades. Sin embargo, con le propósito de planear, organizar y establecer un sistema nacional de protección civil que garantice la adecuada prevención, protección y auxilio a la población ante situaciones de grave riesgo colectivo o desastre, y después de una amplia participación de los ciudadanos, organizaciones sociales, instituciones académicas e instituciones del sector público y privado, se han integrado las "Bases del Sistema Nacional de Protección Civil".

La historia y la naturaleza suelen imponer duras pruebas, pruebas dolorosas. Las naciones y los hombres que las resisten, salen fortalecidos. Este será, con certeza, el destino de México.

El próximo 19 de septiembre presidiré una reunión de evaluación de las acciones realizadas en la tarea de la reconstrucción. En ella se informará detalladamente sobre los resultados obtenidos a esa fecha. Espero contar, en esa ocasión, con representantes del H. Congreso de la Unión. Por otra parte, haré llegar a ustedes, para su análisis y discusión , el reporte pormenorizado correspondiente.[1]

Referencias[editar]

  1. Legislatura LIII - Año II - Período Ordinario - Fecha 19860901 - Número de Diario 3 (L53A2P1oN003F19860901.xml)Núm. Diario:3 ENCABEZADO LIII LEGISLATURA DIARIO de los DEBATES DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración de Correos, el 21 de septiembre de 1921 AÑO II México, D. F., lunes 1o. de septiembre de 1986 NÚM.. 3 http://cronica.diputados.gob.mx/