Discursos oficiales de Salvador Allende/1973/Conferencia de prensa ofrecida a periodistas extranjeros

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​Conferencia de prensa ofrecida a periodistas extranjeros​ de Salvador Allende Gossens
6 de julio de 1973
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CONFERENCIA DE PRENSA OFRECIDA POR EL
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, COMPAÑERO
SALVADOR ALLENDE GOSSENS, A PERIODIS-
TAS EXTRANJEROS.
Santiago, 6 de Julio de 1973.-

oficina de informaciones y radiodifusión
de la presidencia de la república

PRESIDENTE: Buenas tardes. Es muy grato saludarlos y conversar con ustedes. Como lo he hecho siempre, estoy dispuesto a contestar todas las preguntas que estimen convenientes o necesarias;desde luego, no conozco ninguna. Lo único qué pido, es que sean claros, sintéticos, y que además se individualicen señalando a qué medio de comunicación o de información pertenecen. Les reitero que es muy grato conversar con ustedes una vez más.

PERIODISTA: Representante del CORRIERE DELLA. SERA, Sr. Mario Cervi.(ITALIA). En el discurso de ayer Ud. ha dicho, Señor Presidente, que había decidido autónomamente formar un Gabinete civil. Yo le quiero preguntar si esa decisión fue inicial y si en el curso de las conversaciones Ud. no tuvo nunca la intención de introducir militares en el Gabinete.

PRESIDENTE: El propósito de formar un Gabinete diferente al que hasta ayer estaba en funciones, lo manifesté a los Jefes de los partidos hace más o menos un mes y medio. Y en el organismo de mayor responsabilidad, que dice razón con la defensa y la seguridad nacional, hice dos exposiciones para señalar lo que a mi juicio era el momento que vivía nuestro país en el campo económico, en el campo social, en el campo político. Y agregué que yo estimaba que era conveniente un Gabinete integrado por representantes de los partidos populares, por representantes de las Fuerzas Armadas, por personalidades que no estuvieran enmarcadas en la Unidad Popular y por representantes de los trabajadores. Señalando que, mi juicio, ese Gabinete no podía tener las características que tuvo el de Octubre del año pasado, a quien yo le fijara una tarea muy clara: terminar con el paro subversivo patronal por una parte, y por otra parte preparar el clima para que las elecciones se desarrollaran en la forma más normal. En marzo de este año al terminar las elecciones, de acuerdo con mis prerrogativas, estimé que era conveniente cambiar el Gabinete y que no era necesaria la presencia de las Fuerzas Armadas. Y dije que históricamente se reconocería lo que había significado ese Gabinete y la alta y patriótica tarea que junto a os representantes de los trabajadores y de los partidos populares, habían desarrollado las Fuerzas Armadas, consolidando la imagen de un país con firmeza institucional.

Ahora, ante el clima desatado, ante los antecedentes del Gobierno con hechos vividos casi diariamente, donde ya de nuevo apuntaba la acción directa, la colocación de bombas, el baleo, la incitación a la violencia, el tono adquirido en la prensa, el hecho de que un partido político dijera que este era un Gobierno ilegal, me llevaba a la conclusión de que era conveniente un Gabinete distinto. Pero cuando sucedieron los hechos del viernes 29, yo entré a analizar las condiciones que se habían creado y reuní de nuevo al CONSUSENA y conversé con los Comandantes en Jefe. Fui yo el que determiné que era mejor que hubiera un Gabinete exclusivamente civil. Y quise darle a ese Gabinete— y todo el mundo lo sabe— una gran amplitud, por eso es que conversé con Fernando Castillo Velasco, Rector de la Universidad Católica, a quien le ofrecí la Cartera de la Vivienda y, por cierto, señalándole que no tenía esta actitud mía el propósito de que él tuviera conflicto con su colectividad política. Que era problema de él arreglar, plantear y saber qué pensaba su partido. Que yo lo que pretendía, era que hubiera un nexo que nos permitiera encontrar un concenso— mínimum por los menos— porque los momentos que había vivido Chile y que tiene que vivir son muy difíciles. Además, si alguna duda le cabe a Uds. la declaración de los señores Comandantes en Jefes de las Fuerzas Armadas, que leí ayer en la intervención que tuviera en el cambio de Gabinete, es muy clara. Además lo tengo aquí, porque sabía que alguno de Uds. me lo iba a preguntar. En el párrafo final de este documento, firmado por el General señor Carlos Prats, Comandante en Jefe del Ejército, por el Almirante y Comandante en Jefe de la Armada, Raúl Montero Cornejo y por el General del Aire y Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea César Ruiz, se establece los siguiente, se dice lo siguiente, habiendo venido ellos personalmente a entregarme este documento: "Los Altos Mandos han estado encuadrados dentro de las normas de respeto al Poder Constituido, a la Carta Fundamental que nos rige y a su claro mandato de ser Institutos no deliberantes".

Y en el párrafo final dice:

"Reiteramos a S.E. el Presidente de la República, el invariable respaldo de las Fuerzas Armadas al régimen constitucional, y su respeto por las prerrogativas presidenciales".

Creo que con eso está respondida su pregunta.

PERIODISTA: Representante de la Televisión NBC de EE.UU. Lo he escuchado a Ud. hablando sobre la posibilidad de una guerra civil aquí en Chile. ¿Ud. piensa, señor Presidente, que el peligro es más ahora o era más antes del 29 de Junio? ¿El hecho de hacer frustrar el golpe va a acelerar el proceso revolucionario en Chile o no?

PRESIDENTE: Su pregunta da para una respuesta bastante larga, pero le voy a contestar lo preciso no más. Usted sostiene que yo he dicho que en Chile iba a haber una guerra civil. No lo he dicho nunca así. He dicho muchas veces que en Chile había gente, cuya insanía los llevaba a pensar que podía llegarse aquí hasta una guerra civil para derrotar este Gobierno. Eso es lo que siempre sostuve. Y siempre agregué que la inmensa mayoría de los chilenos ha estado y estará contra una posibilidad de este tipo. Muchas veces describí lo que sería una guerra civil en este país y el drama brutal,inhumano, señalando lo que podía significar la quiebra de las relaciones sociales, no entre las clases, sino entre las mismas familias: padres a un lado, hijos al otro; hermanas aquí, hermanos allá, etc. Eso me preocupaba mucho, muchísimo. Como también me preocupaban las consecuencias de una guerra civil en lo económico para este país.

Por eso, siempre sostuve que siendo la mayoría de los chilenos contrarios a una salida de esta naturaleza, derrotaríamos a los guerristas y que estos eran típicamente fascistas en sus métodos y en sus planteamientos. Y es por eso que alenté toda expresión que significara repulsa a un hecho de esta naturaleza. Por eso aplaudí, estimulé a las mujeres, no sólo de la Unidad Popular, sino que a las mujeres chilenas, que en un número muy crecido aquí en Santiago, hicieron una demostración de resistencia a la tentativa tenebrosa de los que impulsaban y pretendían una guerra civil.

De la misma manera, que estimulé la marcha de los jóvenes que partiera desde el norte hasta Santiago, pasando por el desierto, y aquella otra columna que venía desde el sur, de la provincia de Llanquihue, de la ciudad de Puerto Montt, para converger aquí. Y ayer lo hicieron. Y tuve la satisfacción de que me entregaran las dos banderas. La que trajeron los muchachos de la columna del norte y la que trajeron los muchachos y muchachas de la columna del sur.

Esta actitud de los jóvenes concitó el respeto, la admiración, el cariño de las aldeas, de los pueblos, de las ciudades por donde pasaron. Porque Chile está maduro para entender las consecuencias brutales, horrendamente brutales, que significaría una guerra civil. Por eso, lo que he hecho es denunciar a los que pretendieron siempre, ocultándose en los repliegues o en los pliegues democráticos, como esos fascistas de "Patria y Libertad", romper con nuestra institucionalidad.
Cuarenta y ocho horas antes de lo que ocurrió el viernes, publicaron a página entera en El Mercurio —que bastante cuesta El Mercurio no le publica gratis a nadie una página.Habría que preguntar quién paga, de dónde sacan los recursos, de qué medios disponen—En esa publicación, con el cinismo de los cínicos,dijeron que no estaban complicados en ningún atentado. Y 48 horas después, se producía lo que Santiago presenció y sintió, ecuchó y olfateó. Y por cierto, los dirigentes de Patria y Libertad, los jerarcas de Patria y Libertad, con la típica cobardía de los fascistas, fueron inmediatamente a pedir refugio. Les anticipo que mañana se van de Chile los 5 que estaban en la Embajada de Ecuador. Les vamos a dar salvoconducto. Queda pendiente la situación de 2 más: uno que está en la Embajada de Brasil y otro que está en la Embajada de Paraguay. Si les conceden asilo les vamos a dar los salvoconductos. Contestada su primera parte.

Vamos a la segunda parte. Usted me pregunta si acaso el espectro de la guerra se ha disipado. Yo creo que hoy día cientos y miles de chilenos saben que lo que dijimos era cierto. Que lo que advertimos se convirtió en una dolorosa realidad. Cuando el día jueves el Jefe de la Zona de Emergencia, General Mario Sepúlveda, anuncia al país que se han detenido a algunos oficiales y que se esta siguiendo una severa investigación porque se propiciaba un motín militar, políticos de oposición de todos los pelajes y su prensa, calificaron esto de un show, de una jugarreta, de una cortina de humo —porque además son poco originales, repiten siempre las mismas frases—. En el fondo, dudaron de las palabras de un General de la República. Por desgracia, 22 muertos y un número muy crecido de heridos confirmaron que el General tenía la razón y que él y el Gobierno había dicho la verdad.

Creo que después de lo ocurrido, miles de chilenos influenciados por una propaganda tenebrosa que ha hecho creer que el Gobierno es capaz de utilizar esos recursos, saben hoy día que no es cierto, que siempre les hemos dicho la verdad y que lo seguiremos haciendo. Por eso pienso que hoy día están alertados miles de chilenos que antes dudaban. Porque el ruido de los tanques se oye, nacional e internacionalmente. He ahí mi respuesta. PERIODISTA: Representante de NEWSWEEK U.S.A, Sr. Dwight Porter. A raís de la manifiesta lealtad de las Fuerzas Armadas a su Gobierno, ¿Ud. opina que se puede ya descartar la posibilidad de futuras aventuras como la del 29 de Junio?

PRESIDENTE: Yo tengo la esperanza que sí y la convicción que sí, a pesar de los engaños, a pesar de la campaña que se sigue haciendo para tratar de separar a las Fuerzas Armadas. Como seguramente alguno de ustedes me va a hacer una pregunta sobre esta materia, yo quisiera agregar algunos antecedentes. Les leeré algunos títulos:

"LA UNIDAD POPULAR EMPEZO A PREPARAR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO, ENTREGAN Y FABRICAN ARMAS". Del día de hoy. Este diario no quiero calificarlo.

"¿CONTRA QUIEN SE PREPARA? MARXISMO ARMA EL EJERCITO DEL PUEBLO."

Aquí se vé un pequeño balance que no se va a leer, ni por ustedes ni por los telespectadores. Por cierto, sin pié de imprenta, hecho a mimeógrafo, atribuido al MIR. Dicen que fue repartido en algunas unidades, en las calles de Santiago. Aquí se llama a combatir el golpismo, pero dice: "desconocer las órdenes de los oficiales, denunciarlos y encarcelarlos". Llama a los soldados a unirse a las JAP, en las Juntas de Vecinos. En resumen, quieren plantear una posición de indisciplina en las Fuerzas Armadas, según este volante.

Eso es absolutamente falso. Por lo demás, este país ya ha vivido la experiencia. Después de las elecciones del año 70, entre el 4 de Septiembre y el 3 de Noviembre, Santiago e llenó de volantes—en la noche también se llenó de bombas y de disparos— y esos volantes se atribuían en esa época a una organización llamada BOC—después salió el VOP, pero éste era BOC—. Estamos volantes estaban destinados a crear una clima y a aprovechar ese clima. Lo mismo están haciendo ahora, lo mismo quieren hacer ahora; algunos, falsificando panfletos, volantes. La Secretarla de Gobierno, por instrucción mía directa, desmitió ayer documentos apócrifos atribuidos a organizaciones de izquierda y a entidades sindicales. Pero si están pagados para eso. Pero si vive de eso mucha gente. Les pagan para eso, para crear este clima, para mentir,para falsificar. Todos son corresponsales que miran este país, y yo creo que ustedes tienen una ética periodística. Yo les pregunto a ustedes si en otro país puede haber un acto como el que hubo el 21 de Junio. Cuatrocientas mil personas se juntaron para reafirmar su fe en el Gobierno, su decisión de defender al Gobierno. ¿Por qué lo hacían? ¿Porque no se daban cuenta? Ellos sentían lo que iba a pasar en este país o lo que pretendía que pasara un grupo de personas. ¡Cuatrocientas mil personas desde La Moneda, hasta la Estación Mapocho! Cuatrocientas mil personas, ocupando. Morandé, Bandera, Taatinos, Amunátegui. Quedando encerrados, por así decirlo, los edificios del Congreso, los Tribunales de Justicia, el Partido Nacional, el digno informador e imparcial diario El Mercurio. Y no pasó nada. Ni un vidrio roto.

Y el día 29, cuando todavía estaban ahí, ante la vista de la gente, en las pilastras del frontis de La Moneda los impactos —y todavía están— ¡Quinientos impactos hay en este edificio! En el Ministerio de Defensa hay oficinas acribilladas, entre ellas la que ocupa el General Lillo, la que ocupa el Ministro de Defensa y que dan a la Alameda. Y se realiza una concentración a la que concurren 150 mil personas. Y el Presidente les informa y les dice que al término de la concentración vuelvan a sus casas con la tranquilidad del deber cumplido, con la conciencia revolucionaría de los que saben la responsabilidad que tienen. Y no hay un vidrio roto. No hay el tapabarros de un auto abollado. No hay un solo hecho, uno soló de pequeña monta, de mediana monta que censurarle a esa masa. ¡Que gran lección! Yo estoy seguro que no hay otro país como este. Todo el mundo podría decir que no hay otro país que pueda demostrar esa conciencia de los trabajadores. Y entonces, cuando yo le digo al pueblo y con razón que la manera de que un proceso revolucionario se consolide y avance es la organización del pueblo y es su conciencia política, y cuando yo lo he estado diciendo al pueblo que creo lo que se llama el poder popular, lo concibo y lo acepto tan sólo como une forma de organización del pueblo para cooperar a la dirección del Gobierno. Entonces tengo que indignarme, cuando arteramente, los mismos que antes estarían esperanzados en que fructificara el atentado subversivo, buscan ahora el camino para pretender decir que son los partidos de la Unidad Popular,que es la CUT, que es el Gobierno el que va a armar al pueblo y está creando el poder popular aparte del Gobierno. No señores, ni habrían entregado la comunicación que me entregaron los Comandantes en Jefes de las FF.AA, ni habría venido el Director de Carabineros a ratificar el sentido tradicional de lealtad de su organización, de su Institución, como vino también el Director de Investigaciones, sino hubiera habido una seguridad y una certeza de que este Gobierno no ha pretendido ni pretenderá la organización armada del pueblo.

A lo mejor algunos de Uds. me dice ¿y qué dijo Ud. señor Presidente, en la mañana del viernes? Lo que dije lo mantengo. Pero colóquense Uds. en el momento, en el minuto, en las circunstancias en que yo expresé lo que expresé ¿Que dije yo? Que confiaba en que las fuerzas leales actuarían de tal manera que pusieron atajo al desborde de los pocos que rompieron la tradicional disciplina y la doctrina de los FF.AA. Pero al mismo tiempo agregué, que el pueblo se volcara a las calles, pero no en actitud provocativa, ni mucho menos para pretender intervenir en la liquidación de una situación que le competía fundamentalmente al Ejercito. ¿Qué más dije? Porque yo mido mis palabras, y esa mañana, a pesar de todo lo que estaba ocurriendo, conservaba una gran tranquilidad. Dije que el pueblo se juntara en determinado sitio para que no fuera un factor de provocación o para que no fuera acribillado. ¿Alguien podría decirme que iba a quedar circunscrito a los 7 o 9 tanques ¿Qué informaciones recibía yo? Que La Moneda estaba bombardeado. Pero si aquí han habido 500 impactos, señores. Algunas oficinas del Ministerio de Relaciones quedaron parcialmente destruidas. Aquí lo único que faltó fue que se hubieran disparado los cañones de los tanques y habría volado La Moneda. ¿Qué información recibía yo? Que en tanque había destruido las puertas del Ministerio de Defensa. Que arriba estaban los Comandantes de la Marina y de la Aviación y los Generales y Almirantes. Que la gente había entrado y desde el tanque se había disparado. ¿Quien me garantizaba a mí que se iban a detener ahí y que lo único que iban a hacer era rescatar al Capitán Rocha? ¿Quien podía decir hasta donde había a no la posibilidad de que eso— de una gravedad extraordinaria que nunca ocurrió en Chile, sólo en la guerra civil del 91, y fue el hecho más grave de la historia de la Patria— iba el Ejército a poner término a la tentativa subversiva, con la solidaridad de la Marina y de la Aviación y por cierto, con la lealtad de Carabineros y de Investigaciones, pero actuando sólo el Ejército?

Y si no se hubiera limitado allí el proceso, ¿cuál es mi obligación de Gobernante? Defender, no mi situación personal, yo tengo mi vida hecha, señores. El problema es que aquí no hay otra alternativa que este Gobierno y si hubiera sido derrumbado, aquí habría venido la más tenebrosa y horrenda dictadura, habría venido una guerra civil. Pero yo tengo la evidencia y la certeza de que la inmensa mayoría de los soldados de Chile no aceptarán jamás el papel que algunos pretendieron darle a las Fuerzas Armadas. Ni en su historia ni en su tradición esta el poder convertirse en satrapía para aplastar a los trabajadores, para aplastar al pueblo.
Por eso dije que si los hechos tenían una magnitud que no podríamos proveer, el pueblo tenía que apoyar a las fuerzas leales. Y si la situación hubiera sido de gravedad extraordinaria, pues bien, los Jefes de esas fuerzas habrían determinado la conveniencia o inconveniencia de la presencia o no de civiles para apoyarlo.

Hemos confiado, confiamos, seguiremos confiando en las Fuerzas Armadas, en las Fuerzas de Orden de Chile. El programa de la Unidad Popular establece que no habrá otras Fuerzas Armadas— y lo he repetido hasta la sociedad— que las que establecen la Constitución y supongo que un Gobierno tiene el derecho y la obligación de defenderse como pueda y como sea. Y sobre esto no quiero más preguntas, lo cual no significa limitar el derecho de ustedes, ni muchos menos, sino porque creo que he sido suficientemente explícito.

PERIODISTA CORRESPONSAL DE CBS DE NEW YORK,USA, DON FRANK MANITZAS: Si me permite una pregunta más sobre los episodios del viernes pasado, sabemos por la historia recién pasada de Chile que había intervención en los asuntos de Chile por ITT, y queremos saber si hay alguna indicación de intervención de esa compañía u otros grupos extranjeros en el asunto del viernes pasado.

PRESIDENTE: Si yo tuviera la certeza de que hubiera habido intervención de otras fuerzas extrañas al país lo diría. Hacer una apreciación subjetiva es impropio de un Gobernante pero podría decirle que la siembra de ITT puede haber influido en el ánimo de algunos. ¡La siembre de la ITT! No siempre son los mismos los que siembran que los que cosechan. Medito la frase. Veo que han quedado tristes. (RISAS).

PERIODISTA DE LA NAZIONE, ITALIA, GIAN CARLO ZANFROGNINI: Señor Presidente tengo dos preguntas. Primera: Después de muchas versiones diferentes sobre el hecho del cual fue protagonista el General Prats, yo querría saber si se trató o no de un atentado.
Fuí yo quien le dije a los obreros que fueran a sus fábricas, y fue la Central Unica de Trabajadores. ¿Dónde quieran que estuvieran? ¿En sus casas? ¿Dándole la mamadera a sus niñitos? No. (RISAS). Los obreros de este país tienen una gran conciencia y un gran arrojo personal. El problema era precisamente que estuvieron en sus fábricas y en sus empresas para que no se paralizaran y para que estuvieran allí produciendo. ¿Cuánto podría durar ésto? ¿Horas, días...? Entonces, efectivamente, se ocuparon ilegalmente en un momento ilegal no propiciado por nosotros, sino por otros. ¿Qué íbamos a hacer? Hoy he reunido al Comité Político de los partidos de la Unidad Popular y he planteado mi punto de vista. Mañana reuniré al Ministerio y determinaremos un criterio frente a las industrias ocupadas y llamaremos a los compañeros de la Central Unica de Trabajadores y conversaremos con ellos. Yo soy partidaria de devolver muchas de esas industrias. Sin discusión, soy partidario. Y plantearé mi punto de vista y tendrá que ser aceptado.

PERIODISTA: Señor Presidente, soy representante del "CBS News", de Estados Unidos, pero en este caso voy a hacerle una pregunta como Presidente de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina. Quería saber si Ud. ha ordenado alguna investigación con respecto a la muerte de nuestro colega y al posterior hurto de su cámara.

PRESIDENTE: En primer lugar, quiero expresarle el sentimiento del pueblo de Chile y del Gobierno por la desgracia que aflige a los reporteros gráficos argentinos. Quiero señalarle que desde el primer momento me preocupó para los compañeros chilenos adaptaran las medidas del caso, y ofrecí un avión nuestro, si era necesario, para trasladar los restos de su compatriota. Enseguida quiero decirle que se ha ordenado una investigación y creo que esto ya está dando resultados positivos. No es fácil encontrar una cámara, cuando ha habido un hecho como el que ocurrió, pero por algunos datos que me han dado, tenemos una buena pista y para mi nada más satisfactorio sería, que entregarle a la familia del compañero caído su instrumento de trabajo.
PERIODISTA CORRESPONSAL DEL DIARIO "LA STAMPA", DE ITALIA, LIVIO ZANOTI: Quisiera preguntarle si a esta altura del proceso político chileno, considera todavía posible contactos sutiles entre el Gobierno de la Unidad Popular y la oposición Democráta Cristiana.

PRESIDENTE: Yo pienso que la situación que ha vivido este país es lo suficientemente grave para que todos recapacitemos y pensemos en Chile. Por eso estoy llano a dialogar, lo cual no significa transar ni conceder, y en el momento oportuno, lo haré. El paso que diera, pidiéndole a Fernando Castillo Velasco que integrara el Gabinete demuestra el propósito que tuve y que tengo. Por lo demás, no es una actitud que nazca ahora como consecuencia de los "tancazos" expresión que hemos creado últimamente (RISAS) sino que es sencillamente un hecho que yo he planteado. Y lo he planteado, inclusive en los mensajes leídos en el Congreso ante los señores Parlamentarios, cuando he hablado de la flexibilidad del Poder Legislativo, cuando he dicho "de su responsabilidad" cuando he dicho en entrevistas que han sido inclusive reproducidas en los diarios nacionales, dadas o corresponsales extranjeros, que nunca me he negado, ni me negaré, a pesar de la responsabilidad que tenemos, a dialogar, a encontrar a una salida que no implique, por cierto, ni claudicación ni olvido del programa que ofrecimos al pueblo. Y he dicho, por lo menos dije, creo, frente a ustedes en la pasada oportunidad en que conversáremos, que yo pienso que con la Democracia Cristiana podía haberse encontrado, debió haberse encontrado, la posibilidad de entendimiento con los planteamientos de ellos, con lo que ellos han sostenido, con los programas que levantaron fundamentalmente en la campaña de Tomic.
Si la D.C. habla que es un partido anticapitalista, que es partidaria de un socialismo comunitario, entonces habría que entrar sencillamente a imaginarse que ese partido podría y debería apoyar una serie de iniciativas que están dentro de su concepción. Yo no he podido encontrar hasta ahora, y lo dijo honestamente, una definición clara sobre que se entiende por "socialismo comunitario", pero quiero recordarles que hace tiempo atrás, yo tomé la iniciativa de conversar con los dirigentes democratas cristianos. En esta época era Presidente de la DC el Senador Renán Fuentealba, y coincidimos en que era necesario consolidar legalmente el Area de Propiedad Social y dictar leyes que garantizan la pequeña y mediana industria, su desarrollo. Inclusive, que por Ley se estableciera la más auténtica participación de los trabajadores en las empresas, en las industrias, en las fábricas. Ellos defendían con calor la autogestión, y también llegamos a que podría dictarse una Ley que estableciera las líneas de lo que se entiende por autogestión. No fue culpa nuestra, no fue culpa del Gobierno, que eso no llegar a convertirse en realidad, porque no se cumplió cómo debían votarse los vetos. Y yo estaba firmando los proyectos de Ley que habían redactado representantes de la U.P. y de la DC para que fueran entregados al Congreso, cuando ocurrió lo que los digo. No quiero culpar a nadie; faltó precisión, agilidad entre los que estaban conversando, bueno, cualquier cosa, pero el hecho es que yo tomé lo iniciativa y que yo estaba dispuesto en esa oportunidad a dar los pasos necesarios. ¿No lo voy a estar ahora? ¿Por qué? Yo creo que sí. Y por eso no me ha extrañado que desde Madrid el Senador Fuentealba haya dicho lo que ha dicho también aquí en Chile, sobre la necesidad de un diálogo. Por eso es yo ayer leí parte, nada menos que en el momento en que juraba el nuevo Ministerio, de un documento emanado de los señores Rectores de las Universidades no estatales, que se los quiero leer a ustedes porque es importante. Dicen ellos: "Hacemos este llamado a todos los que ejercen responsabilidades de mando, e influencias en el plano político y social del país. Buscar un cierto grado de leal consenso democrático no sólo es posible, sino que constituye un deber patriótico imperativo. Es ahora cuando debe intentarse. Sería absurdo que el propósito de ese consenso mínimo tuviese una formulación negativa, pretendiendo vanamente contradecir el proceso revolucionario que conmueve en grados diversos y con orientaciones a menudo contradictorias, no solamente a Chile, sino a toda la América Latina y al mundo entero. El consenso imperativo en esta hora no puede ser para la defensa del viejo orden social desbordado manifiestamente por la historia y por la exigencias del pueblo en ascenso hacia la plenitud de su rol como principal protagonista del destino nacional, sino para abrir un cauce vitalmente democrático a los valores e instituciones que han de vertebrar una nueva sociedad. La batalla por la justicia no tiene porqué librarse al precio de romper la unidad esencial de la nación o destruir los Valores democráticos fundamentales".

Eso lo leí ayer y lo vuelvo a leer. Eso ha sido lo que hemos planteado. ¿Cuántas veces ustedes me han oído? Llego a ser monótono, el que Chile recorre un camino que no ha recorrido otro país, y queremos los cambios en pluralismo, democracia y libertad? ¿Dónde hay más democracia que en este país? ¿Puede haber otro país en que se publiquen los titulares y los artículos que se publican en Chile en los diarios opositores? ¿En qué país del mundo? Yo le pregunto a ustedes en voz alta. Quisiera que alguno de ustedes me contestara.

El silencio de ustedes es bien elocuente.
En este país hay pluralismo efectivo, lo malo es que la libertad se ha convertido en licencia, y para algunos la democracia es democrataje. Y usan la democracia para conspirar. Y hablan de la democracia para hacer sus juegos turbios con la esperanza de una dictadura fascista. Así que yo siempre he estado y estaré por plantear las cosas no en los pasillos, no en conversaciones privadas. Si mañana resuelvo llamar al partido Demócrata Cristiano lo haré públicamente, para discutir, analizar y pesar la responsabilidad que tenemos, pero llamaré sólo a ese partido. ¿Cómo voy a llamar a los nacionales, que han dicho que este es un Gobierno ilegítimo, ilegal? ¡Jamás, pues señores!

Entonces, está bueno que se entienda que este es un Gobierno que ha usado y usará, los recursos legales. Que el diálogo no implica ni claudicación, ni entreguismo. Y que yo gobierno este país con el respaldo de la Unidad Popular y de los trabajadores, pero que mis prerrogativas mis compañeros las respetan, porque se respetan ellos y me respetan a mí.

PERIODISTA: Del diario "Financial Times", de Londres, Hugh O'Shaghnessy. Presidente, ¿Usted querría comentar la deuda externa de Chile y también el diferendo entre Chile y Estados Unidos sobre el cobre chileno?

PRESIDENTE: Iremos al Club de París a plantear nuestra posición. A decir cuál es nuestra política económico. A decir honestamente cuáles son las dificultades que tenemos.

Ahora, desde el punto de vista de los ingresos en divisas, dólares. Por suerte el precio del cobre ha subido bastante y se mantiene, lo cual significa una gran ventaja para nosotros. Hemos perdido el 50% de la producción en los meses en El Teniente. Solucionamos el conflicto—entiendo que hay pequeñas dificultades que serán superadas—. Fui yo el que dio la fórmula de solución, oyendo—por cierto— a los trabajadores que estaban laborando y a los dirigentes de las empresas y escuchando a las esposas de los trabajadores en paro.
En resumen, iremos a París a decir "esta es nuestra realidad, estas son nuestras expectativas, esto es lo que tenemos por delante, esto es lo que podemos, esto es en lo que nos comprometemos en relación con la supresión que nuestro país tiene". Esperamos comprensión de los países acreedoras.

Respecto a la segunda pregunta, nosotros hemos conversado con el Gobierno norteamericano en relación con la no indemnización a las Compañías y también con otros aspectos, y entre otros, la deuda externa. Hemos mantenido un diálogo que yo estimo que se ha llevado en una forma que corresponde a los países que tienen criterios distintos frente a problemas de importancia para ambos.

Mi conversación con el señor Rogers en Buenos Aires, creo que contribuyó a que él tuviera una imagen clara de que nosotros no queremos conflictos artificiales, que no queremos tramitación; no estamos ganando el tiempo por el tiempo, nosotros estamos invocando la posibilidad de recurrir a un instrumento propuesto el año 14 por los norteamericanos, que es un convenio entre el Gobierno de Chile y el Gobierno norteamericano, lo cual no significa que nos neguemos si se nos hacen proposiciones o estudiar. Estamos conversando, seguiremos conversando. Nuestro deseo es que las conversaciones terminen lo más positivamente posible. Nosotros tenemos un marco determinado y dentro de eso nos movemos.

PERIODISTA REPRESENTANTE DE T.V. AVRO, HOLANDA. MAURA BRESCIA: Luego de los incidentes del viernes pasado, el lunes y el miércoles el Congreso Nacional a través de la oposición rechazó el proyecto de Estado de Sitio. Frente a esto, ¿Cómo se presentan los pr x días para Chile? ¿Cuál es la posición de la oposición constitucional? ¿Usted piensa que ellos quieren esta vía constitucional o a la larga se pueden presentar nuevamente problemas, hasta desembocar en mayores incidentes? PRESIDENTE: Gran parte de la parte final de su pregunta, ya la he respondido varias veces, compañera.

En cuanto a qué va a hacer la oposición, y no le puede garantizar nada. Presumo que entenderá la oposición democrática que no puede continuarse en esta actitud, por ejemplo de estar buscando maneras de debilitar al Gobierno a través de la censura, mejor dicho a través de la suspensión de los Ministros, como ha ocurrido. Pienso que le sucedido tendrá que hacer meditar a muchos dirigentes de la Democracia Cristiana, y si ellos creen que el Gobierno tiene responsabilidad, yo creo que también entenderán que ellos también la tienen. No me imagino que se van a repetir los hechos del viernes. Por lo menos haremos lo posible y lo imposible para que esto no ocurra.

PERIODISTA: Agencia EPE, de España, José Antonio Rodríguez Cruzeiro. Señor Presidente, creo que voy a inferir un poco en una pregunta que hace poco acaba de hacer una compañera, pero lamentablemente la tenía pensada. Es lo siguiente: en caso de que los esfuerzos por buscar un diálogo fracasasen, ¿cuál es la salida que le queda al Estado chileno, para seguir desarrollándose con normalidad, pensando que va a ser muy difícil el buen Gobierno si es que hay insalvables posiciones entre el Legislativo y el Ejecutivo? Y también otro Poder en donde hay otros problemas. ¿Usted ve alguna posibilidad de salida, si no existe el diálogo?

PRESIDENTE: Yo siempre tengo confianza en que cualesquiera que sean las dificultades, nunca serán insalvables. Y siempre pienso que podremos evitar el enfrentamiento. Y tengo la certeza de que evitaremos la guerra civil.
¿Qué vamos a hacer? Eso no se lo voy a contestar, pero más de algo vamos a hacer. Pero dentro de los marcos en que siempre he dicho que vamos a actuar.

El Gobierno tiene todavía recursos a que recurrir y caminamos que recorrer.

PERIODISTA DE AGENCIA KNA, Alemania Federal, José Kuhl. Presidente, el asunto de las tres áreas llegó hasta un cierto punto muerto, ¿cuáles serán los próximos pasos del Gobierno para avanzar sobre ésto?

PERIODISTA: Presidente de la Agencia noticiosa ANSA, de Italia, Giorgio Bageni. El partido Demócrata Cristiano acaba de entregar hace dos horas una declaración en la que señala textualmente que desde el sitial de la oposición en que se encuentra por voluntad del pueblo, no rehuirá a sus deberes patrióticas para facilitar el consenso democrático indispensable para restablecer la normalidad del país. Usted señaló antes, volviendo un poco sobre el tema, que está dispuesto el diálogo, por sin claudicaciones y sin transar en el programa, y la Democracia Cristiana en su declaración señala sí una serie de rectificaciones. La pregunta concreta, señor Presidente, es si este Gobierno, para llegar a este consenso que permita la normalidad en el país, está dispuesto a hacer alguna de estas rectificaciones que pode el partido Demócrata Cristiano.

PRESIDENTE: En primer lugar le agradezco su información, no he leído la declaración del partido Demócrata Cristiano. Creo que usted es un periodista bien informado y le hubiera agradecido mucho que me hubiera presentado una copia antes. Entonces, comprenderán que no puedo estudiarlo en presencia de ustedes. Bueno, en todo caso yo he hablado de un diálogo y en un diálogo se pueden recibir sugerencias y contestarlas; el diálogo excluye la exigencia de rectificaciones. Puede plantearse que se estime que es equivocado tal aspecto, que es inconveniente tal cosa y recibe una respuesta o una explicación, pero una exigencia, no. Es lo mismo si yo dijera: "mire para dialogar con la Democracia Cristiana yo exigo ésto", entonces no es diálogo. Si yo me coloco en esa posición sería un diálogo entre sordos. Y yo quiero un diálogo entre gente que oye, que oye la responsabilidad que tiene frente a Chile.

Buenas tardes.