El ajedrez/Capítulo X

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CAPITULO DECIMO.




DEL GAMBITO Ó ZANCADILLA.


La zancadilla del rey se dá jugando dos pasos el peon del alfil real á la línea con el de rey que es el mejor: la de dama jugando dos pasos el peon del alfil de dama á la línea del peon de dama. Ambos gambitos se entienden cuando el contrario ha jugado respectivamente dos pasos el peon real ó el de dama.

Dar el peon del alfil real á la segunda jugada para mejor desplegar las piezas al ataque, es el gambito real, y hace tablas, segun Philidor, y perder, segun La-Bourdonnais.

La ventaja está en ganar ó sustituir el peon de zancadilla.

Deben sacrificarse los peones del lado del rey por el peon real.

En la zancadilla de rey, mas no en la de reina, debe sostenerse el peon que tomó al de zancadilla.

Si no se toma el peon de zancadilla, se debe mover dos pasos el peon de dama y es partida ordinaria.

En partida de zancadilla, el que salga avance dos pasos el peon del alfil real á la segunda jugada: si ese peon es tomado, quedan las piezas desembarazadas para el ataque.

El que dá zancadilla debe separar los peones enemigos, atacando al rey ó avanzando los peones de aquel lado para cambiarlos.

El alfil real, que es aquí la mejor pieza, debe colocarse en la segunda casa del caballo real.

Si sobre el caballo real, colocado en la tercera casa de su alfil, se lanza, antes del enroque, el peon del caballo real, abandónese aquel para no perder el ataque, á no poder saltar á la cuarta casa de rey ó caballo contra el peon del alfil real.

No conviene que á la cuarta jugada avance dos pasos el peon de torre real.

Conócense tres gambitos especiales: el del doctor Salvio, el de Cunningham y el de Alep. El primero de ellos es favorable jugando mano á mano, pero no si se dá ventaja.