Enciclopedia Chilena/Partidos políticos/Fusión Liberal Conservadora

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
ECH 2838 48 - Fusión Liberal Conservadora.djvu
Para ver el documento original completo, haga clic en la imagen.

Fusión Liberal Conservadora
Artículo de la Enciclopedia Chilena

Flag of Chile.svg

Este artículo es parte de la Enciclopedia Chilena, un proyecto realizado por la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile entre 1948 y 1971.
Código identificatorio: ECH-2838/48
Título: Fusión Liberal Conservadora
Categoría: Partidos políticos


FUSIÓN LIBERAL CONSERVADORA[editar]

Entre 1849 y 1856 se formaron en Chile, con caracteres ya definidos, los partidos Liberal y Conservador (V). El primero nació al disgregarse del grupo político o partido llamado Pelucón (V), un sector encabezado por el Ministro Manuel Camilo Vial, al cual se unieron otros elementos. El segundo nació al producirse durante el gobierno de Manuel Montt el "conflicto del del Sacristán" que hizo; alejarse del Gobierno a un grupo de pelucones que habrían de servir de base al Conservador.

Ante esta situación, el gobierno de Manuel Montt se vió enfrentado a una especial situación política por una parte, estaban a su lado, apoyándolo, los integrantes de un grupo pelucón que pasó a llamarse "Partido Nacional"; y, por otro, tenía en la oposición a liberales y conservadores.

Entre los partidos Liberal y Conservador existían, indudablemente, diferencias doctrinarias de importancia; y acontecimientos históricos no muy lejanos mantenían entre ellos enemistades y rencores. Sin embargo, desde que ambos grupos quedaron en la oposición, a raíz de la "cuestión del sacristán" en 1856, se fué observando un notable acercamiento entre ellos.

Este acercamiento fué, sin duda, un fenómeno espontáneo en sus comienzos. Contribuyó a ello, en primer término, el objetivo inmediato de unificar la acción opositora en contra del gobierno de Montt, hacía, el cual ambos Partidos sentían una viva resistencia. La coincidencia de los puntos de vista políticos para esta oposición eran tan manifiestos que, con razón, ha dicho Alberto Edwards en '"La Fronda Aristocrática", En lo que respecta a régimen político, existía, pues, en 1856, mucho, más parentesco de lo que parece, entre las ideas "conservadoras" de un Tocornal y las ideas "liberales" de un Santa María. Las diferencias eran más bien de formas jurídicas, de tradición constitucional, que de fondo.

Contribuyó también al acercamiento liberal-conservador, el elemento, pelucón que existía en las raíces de ambos partidos y que venía a ser cono un ancestro común ya que hemos visto ambos partidos nacieron, substancialmente de las disgregaciones producidas en 1849 y 1856 en el Partido Pelucón.

Este acercamiento produjo de hecho la "Fusión Liberal Conservadora", en 1857, sin acuerdo escrito alguno, al presentarse en el Congreso Nacional un proyecto de amnistía general, que favorecía a los opositores al gobierno de Montt.

Se estimó sin embargo, que no era suficiente, esta situación de hecho; y que era menester formalizar un pacto que organizara la acción política de ambas colectividades. Para este efecto se realizó a principios de 1858, en la chacra Subercaseaux residencia de Joaquín Tocornal, una reunión de dirigentes de ambos partidos. Asistieron a ella los conservadores Rafael Larraín Moxo, Francisco Ignacio Ossa y Ramón Subercaseaux; y los liberales Federico Errázuriz, Ángel Custodio Gallo y Domingo Santa María. En esta reunión se discutieron ampliamente los puntos de vista políticos de ambos partidos, tratando de conciliarse las divergencias entre ambos. Los liberales exigieron la reforma de la Constitución de 1833 y la libertad de cultos. Los conservadores no tuvieron inconveniente en propiciar una reforma constitucional, diciendo por intermedio de Tocornal: "Nunca creímos que la Constitución durase tanto tiempo, porque las constituciones, más que otras leyes, deben reformarse, según que el país se ilustra y avanza", Pero se opusieron decididamente al establecimiento de la libertad de cultos, insistiendo en que debía mantenerse en su integridad el artículo 5 de la Constitución, que señala a la religión católica como religión del Estado. El acuerdo entre ambos partidos se produjo, sin embargo, naciendo así, formalmente, la Fusión Liberal Conservadora.

Esta combinación política, por su naturaleza y por sus integrantes, habría de tener una gravitación de gran importancia en la historia política de Chile. Su acción, evidentemente, tendría que ser, a veces, contradictoria y estéril, y, otras, de positivas consecuencias. Para comprender esta situación,, es menester tener en cuenta que sus elementos integrantes a pesar de las similitudes que ya hemos señalado, tenían también factores disimiles, como la convivencia de elementos pelucones con otros de naturaleza exaltadamente doctrinarios.

El objetivo inmediato de la Fusión Liberal Conservadora fué la oposición al gobierno de Manuel Montt, del cual ambos partidos integrantes eran enemigos irreconciliables. Para esta acción, los conservadores contaban con buenas posiciones parlamentarias, poderío social y fortuna. Los liberales, en cambio, aportaban audacia y juventud.

Las primeras campañas opositoras nacieron en el Senado, en donde la fusión tenía una considerable mayoría. El Senado declara que no discutiría la Ley de Presupuestos mientras no se organizara un Ministerio que diera garantías electorales. Al mismo tiempo, se incrementó una violenta campaña de prensa y de opinión, propiciando la reforma constitucional. El Gobierno, por su parte, declaró el Estado de sitio y ejerció acción represiva.

La oposición que se hacía al gobierno de Montt iba encaminada principalmente hacia una reforma constitucional que limitara las facultades omnímodas del Poder ejecutivo y que garantizara las libertades individuales. Quería también terminar con las "facultades extraordinarias" que autorizaban al gobierno para encarcelar y deportar ciudadanos adversos a su política; y hacer funcionar correctamente el régimen popular representativo, terminando con la intervención electoral que era característica de la época, y que sólo permitía triunfar en las elecciones, en la gran mayoría de los casos, a los candidatos afectos a los círculos gobernantes. Estos principios pueden considerarse como la base doctrinaria de la Fusión Liberal Conservadora; y es curioso observar como esta combinación política, que en gran parte estaba integrada por elementos pelucones, atacaba, ahora al sistema de "gobierno fuerte", que había sido la base del antiguo peluconismo.

En las elecciones parlamentarias de 1858, no tuvo éxito la Fusión Liberal Conservadora. Los integrantes del Partido Nacional, que apoyaban al gobierno de Montt, obtuvieron una apreciable mayoría, aunque, en realidad, de parte del gobierno sólo hubo intervención moral y no, material. "El Gobierno, como ha dicho Alberto Edvards, se limitó a expresar su deseo, y no necesitaba más".

Cuando expiraba el gobierno de Manuel Montt,el Partido Nacional levantó la candidatura presidencial de Antonio Varas. Como Varas había sido el principal colaborador de Montt, la Fusión Liberal Conservadora atacó violentamente su candidatura, considerando que, al triunfar, no sería sino la continuidad del gobierno de Montt. La oposición arreció considerablemente y llegó a tales extremos que Varas, en un gesto patriótico, renunció a su candidatura.

El Partido Nacional designó entonces corno candidato a José Joaquín Pérez, que contó con el apoyo de la Fusión Liberal Conservadora, siendo, así, elegido sin lucha Presidente de la República.

Al subir a la presidencia José Joaquín Pérez el 18 de setiembre de 1861, encontró al país, o, mejor dicho, a su clase dirigente, dividida en dos sectores: por un lado los Nacionales, que predominaban en el Congreso Nacional y en la administración; y, por el otro; la Fusión Liberal Conservadora, que contenía en su seno valiosos elementos de la aristocracia y de la intelectualidad. Comprendió la necesidad de producir armonía entre ambos sectores y ya desde su primer Ministerio exteriorizó, esta tendencia. Dos nacionales, obispo y un militar integraron su primer gabinete que contó con las simpatías de la Fusión Liberal Conservadora.

El Partido Nacional, no satisfecho con la forma como el Presidente había organizado su primer gabinete, fué apartándose poco a poco de él. Mientras los fusionistas aplaudían al presidente, considerando que reaccionaba en contra de los moldes del anterior gobierno, los nacionales consideraban su actitud como un alejamiento de los principios del Partido Nacional. En el Congreso, empezó, a producirse una verdadera oposición de parte de los nacionales y la situación del Ministerio se hizo tan difícil, que se vio obligado a renunciar.

El Presidente Pérez se veía en el trance de elegir entre el sector nacional o montt-varista, y la "Fusión". Por diversas razones optó por la Fusión y organizó en 1862 un gabinete decididamente fusionista, encabezado por Manuel Antonio Tocornal e integrado por liberales y conservadores. José Victorino Lastarria, primero, y luego, Domingo Santa María, en la cartera de hacienda, representaron al Partido Liberal y Miguel Gúemes, en la cartera de Justicia, Culto e Instrucción Pública, representó al Partido Conservador.

Este gabinete de Fusión Liberal Conservadora, marca, pues, la llegada al poder de esta, combinación pulítica; y es, al mismo tiempo, el comienzo de la influencia de los partidos en el gobierno, no obstante imperar un régimen presidencial. Esta influencia se irá acrecentando con los años hasta debilitar considerablemente la autoridad presidencial y llegar a imponer el régimen parlamentario. En 1864, se realizaron elecciones parlamentarias. Se desarrollaron durante los días 27 y 28 de marzo, en un ambiente muy semejante al que había imperado en las elecciones anteriores. La Fusión Liberal Conservadora triunfó en ellas ampliamente. Los Nacionales, apenas pudieron elegir a sus más connotados jefes, como Manuel Montt, Antonio Varas, Miguel Cruchaga, Waldo Silva, José Balmaceda. Ese mismo año se fundó el diario "El Independiente" que estaba destinado a defender los intereses políticos de la "Fusión".

En esta forma el gobierno de la Fusión contó con una sólida base: mayoría parlamentaria, prensa, apoyo, del clero y de la aristocracia, apoyo de los elementos liberales. Aun cuando en un principio no, "se usó de este poderío para perseguir a los, adversarios políticos, con el andar del tiempo se produjeron destituciones y persecuciones; y, aun, se llegó al caso de acusar a la Corte Suprema de Justicia. En esta acusación, sin embargo, no tuvo intervención el Presidente de la República.

El Gobierno de la Fusión Liberal Conservadora, no, obstante estar formado por fuerzas parcialmente antagónicas, significó un avance en el proceso de liberalización del país. Así, en 1865 se dictó una ley explicatoria de la Constitución Política, estableciéndose que los no católicos podrían realizar las ceremonias de su culto en recintos privados, y fundar escuelas particulares. Fue derogada también la ley de responsabilidad civil, dictada durante el gobierno de Montt, para reprimir las rebeliones populares y se estableció la prohibición de reelegir al presidente de la República para el período inmediato.

Cuando se trató de designar candidato presidencial para las elecciones en que habría de elegirse al sucesor de José Joaquín Pérez, la Fusión Liberal Conservadora puso sus ojos en el jefe conservador Manuel Antonio Tocornal; mientras la oposición, formada por nacionales y por el naciente Partido Radical, asignó a José Tomás Urmeneta. Por fallecimiento de Tocornal, la "Fusión" designó candidato a Federico Errázuriz Zañartu, quien en definitiva resultó elegido, presidente de la República.

Federico Errázuriz Zañartu inició, su gobierno con un Gabinete netamente fusionista, en el que tomaron parte figuras connotadas de los partidos Liberal y Conservador, como Eulogio Altamirano, Abdón Cifuentes, Aníbal Pinto, etc. Bien pronto las divergencias doctrinarias entre ambos partidos hicieron sentir su efecto y empezaron a producirse rozamientos dentro del mismo gobierno. Las más importantes causas que provocaron esta situación fueron las llamadas "cuestiones teológicas" y el problema educacional. La mayoría de los liberales preconizaba la solución de las cuestiones teológicas laicizando; totalmente la organización pública del país. Quería cementerios laicos matrimonio civil; separación de la Iglesia, y el Estado; supresión del fuero eclesiástico. El Partido Conservador, en cambio, apoyado por el clero, se oponía tenazmente a estas reformas. En materia educacional, el Partido Conservador se oponía a la introducción en los programas de algunas materias, como ciencias naturales, por estimar que afectaban a la fe católica y a la moral privada de los individuos. Deseaba también establecer amplia libertad educacional, quitando, al Estado el monopolio de la educación y sobretodo, del otorgamiento de títulos; medida que el Partido Liberal resistía decididamente.

El Ministro conservador de Instrucción Pública, Abdón Cifuentes, trató de implantar por medio de un decreto la libertad educacional; pero los abusos que se originaron al amparo de esta medida en el otorgamiento de títulos, la transformaron en un completo fracaso. El Ministro Cifuentes se vió obligado a renunciar.

Después de la renuncia de Cifuentes, el presidente Errázuriz organizó un gabinete exclusivamente liberal (1873), que marcó el comienzo de la disgregación de la Fusión Liberal Conservadora oficialmente, la combinación se mantuvo hasta 1875, aun cuando de hecho estaba ya quebrantadas. Aquel año de 1875, Federico Errázuriz llamó al gobierno al Partido Radical. Así terminó esta combinación política, que había desempeñado un importante rol político y que había logrado mantenerse durante 18 años.


Bibliografía[editar]

  • Alessandri, Arturo. Chile y su Historia. 1945.
  • Edwards , Alberto. La Fronda Aristocrática. 1936.
  • Edwards, Alberto. Bosquejo Histórico de los Partidos Político Chilenos. 1936.
  • Encina, Francisco A. Historia de Chile. 1949 – 1950 (Tomo 13 y 14).
  • Galdames, Luis. Historia de Chile, 1944.
  • León Echaiz, René. Ev. de los Partidos Políticos de Chile. 1939.
  • Valencia, Luis. Anales de la República. 1951.