Entendiendo al Islam y a los musulmanes

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Entendiendo al Islam y a los musulmanes
de Departamento de Asuntos Islámicos Embajada de Arabia Saudí, Washington, D.C. con la asesoría de The Islamic Texts Society—USA


En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso


¿Qué es el Islam?[editar]

El Islam no es una religión nueva, sino la misma verdad que Dios ha revelado a través de todos Sus profetas a cada pueblo. Para una quinta parte de la población mundial el Islam es a la vez una religión y una forma completa de vida. Los musulmanes siguen una religión de paz, misericordia y perdón, y la mayoría no tiene nada que ver con los gravísimos acontecimientos que se han venido asociando recientemente con su fe.

¿Quiénes son los musulmanes?[editar]

Mil doscientos millones de personas de un amplio abanico de etnias, nacionalidades y culturas a lo largo del globo—desde el sur de Filipinas hasta Nigeria—están unidas en su fe islámica. Alrededor del 18% vive en el mundo árabe; la mayor comunidad islámica del mundo se halla en Indonesia; partes importantes de Asia y la mayoría de África son musulmanas, y amplias minorías se encuentran en la Unión Soviética, China, América del Norte y del Sur y en Europa.

¿Qué creen los musulmanes?[editar]

Los musulmanes creen en Dios, Uno, Único e Incomparable; en los Ángeles creados por Él; en los Profetas a través de quienes llegaron Sus revelaciones a la humanidad; en el Día del Juicio Final y en la responsabilidad individual por las acciones de cada uno; en la autoridad absoluta de Dios sobre el destino de los seres humanos y en la vida después de la muerte. Los musulmanes creen en una cadena de profetas que comienza con Adán y que incluye a Noé, Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, José, Job, Moisés, Aarón, David, Salomón, Elías, Jonás, Juan el Bautista y Jesús, entre otros, ¡qué la paz sea con todos ellos!

Pero el mensaje final de Dios al ser humano, reconfirmación del mensaje eterno y suma de todo lo anterior, le fue revelado al Profeta Muhammad a través del Ángel Gabriel.

¿Cómo se convierte una persona en musulmán?[editar]

Simplemente afirmando que 'no hay divinidad más que Dios, y Muhammad es el Mensajero de Dios'. Mediante esta declaración, el creyente anuncia su fe en todos los mensajeros de Dios y en las Escrituras que trajeron.

¿Qué significa la palabra 'Islam'?[editar]

El término árabe 'Islam' significa 'sumisión' y deriva de una palabra cuyo significado es 'paz'. En un contexto religioso, quiere decir entrega total a la voluntad de Dios. 'Mahometanos' es un apelativo equivocado ya que sugiere que los musulmanes adoran a Muhammad en vez de a Dios. 'Allah' es el nombre de Dios en árabe y es utilizado tanto por los árabes musulmanes como por los árabes cristianos.

¿Por qué el Islam a menudo parece extraño?[editar]

El Islam puede parecer exótico o incluso extraño en el mundo moderno. Tal vez ello se deba a que la religión no abunda en la vida cotidiana en Occidente, mientras que los musulmanes consideran la religión como algo decisivo en su vida y no hacen ninguna división entre lo secular y lo sagrado. Creen que la Ley Divina debe tomarse muy en serio y por ello, todo lo relacionado con la religión es muy importante.

¿El Islam y el Cristianismo tienen orígenes diferentes?[editar]

No. Ambos se remontan, junto con el Judaísmo, al profeta y patriarca Abraham, y los tres profetas de estas religiones descienden directamente de los hijos de aquél: Muhammad del mayor, Ismael, y Moisés y Jesús de Isaac. Abraham fundó la colonia que hoy es la ciudad de La Meca y construyó la Ka'ba hacia la que todos los musulmanes se orientan cuando rezan.

¿Qué es la Ka'ba?[editar]

La Ka'ba es el lugar de oración que Dios mandó construir a Abraham y a Ismael hace más de cuatro mil años. El templo fue edificado en piedra en un lugar donde muchos creen que se hallaba un santuario establecido por Adán. Dios ordenó a Abraham que exhortara a toda la Humanidad a visitar este lugar y, es por eso que los musulmanes peregrinan allí todos los años.

¿Quién es Muhammad?[editar]

Muhammad nació en La Meca en el año 570 DC, cuando el Cristianismo todavía no estaba completamente establecido en Europa. Debido a que su padre falleció antes de su nacimiento y su madre murió poco tiempo después, se hizo cargo de él uno de sus tíos, miembro de la respetada tribu de los Quraish. A medida que iba creciendo iba siendo conocido por su veracidad, generosidad y sinceridad, y debido a ello se le buscaba como arbitro en las disputas. Los historiadores le describen como una persona serena y propensa a la meditación.

Muhammad tenía una profunda naturaleza religiosa y detestaba la decadencia de la sociedad en la que vivía. Tenía por costumbre meditar de tiempo en tiempo en la Cueva de Hira, cerca de la cima de Yabal al-Nur, la 'Montaña de la Luz', en las proximidades de La Meca.

¿Cómo se convirtió en Profeta y Mensajero de Dios?[editar]

A la edad de 40 años durante uno de sus retiros espirituales, Muhammad recibió la primera revelación de Dios a través del Ángel Gabriel. El conjunto de esta Revelación, que continuó durante 23 años, se conoce con el nombre de ‘El Corán’. Tan pronto como comenzó a recitar las palabras que había oído de Gabriel y a predicar la verdad que Dios le había revelado, él y su pequeño grupo de seguidores sufrieron una amarga persecución, que fue creciendo de forma tan intensa que en el año 622 DC Dios les ordenó emigrar. Este acontecimiento, la Hégira, 'emigración', en la que abandonaron La Meca para ir a Medina, a unos 416 kilómetros al norte, constituye el punto de inicio del calendario islámico.

Después de algunos años, el Profeta y sus seguidores pudieron regresar a La Meca, perdonaron a sus enemigos y establecieron de modo definitivo el Islam. Antes de que el Profeta muriera a la edad de 63 años, la mayor parte de Arabia era musulmana y, en los cien años siguientes a su muerte, el Islam se había extendido hasta España, en el oeste, y hasta China en el este.

¿Cómo ha influido en el mundo la expansión del Islam?[editar]

Entre las razones para la rápida y pacífica expansión del Islam hay que destacar la sencillez de su doctrina: el Islam proclama la fe en un sólo Dios digno de adoración. También insta repetidamente al hombre para que utilice sus dones de inteligencia y observación. En pocos años, grandes civilizaciones y universidades florecieron, pues según el Profeta: 'la búsqueda del conocimiento es una obligación para todo musulmán, sea hombre o mujer'. La síntesis de las ideas del Occidente y del Oriente, y del nuevo pensamiento con el antiguo, trajo grandes avances en medicina, matemáticas, física, astronomía, geografía, arquitectura, arte, literatura e historia. Muchos sistemas de importancia decisiva como el álgebra, la numeración arábiga y el concepto del cero (vital para el progreso de las matemáticas) fueron transmitidos a la Europa medieval a través del Islam. Se desarrollaron asimismo instrumentos tan sofisticados como el astrolabio, la brújula y buenos mapas de navegación, que hicieron posible los viajes europeos que signaron el descubrimiento de nuevas tierras.

¿Qué es el Corán?[editar]

El Corán es una trascripción de las palabras exactas reveladas por Dios al Profeta Muhammad a través del Ángel Gabriel. Las palabras fueron memorizadas por Muhammad, dictadas luego a sus Compañeros y más tarde escritas por escribas, que las examinaron detenidamente mientras el profeta aún vivía. Ninguna palabra de sus 114 capítulos, las Suras, ha sido cambiada desde entonces, y de este modo, el Corán sigue siendo, en cada detalle, el texto único y milagroso revelado a Muhammad hace catorce siglos.

¿De qué trata el Corán?[editar]

El Corán, la última Palabra revelada por Dios, es la fuente principal de la fe y de la práctica de cada musulmán. Abarca todos los temas que nos conciernen como seres humanos; la sabiduría, la doctrina, el culto y la ley; pero su tema básico es la relación entre Dios y Sus criaturas. Al mismo tiempo, el Corán suministra las directivas maestras para una sociedad justa, una conducta humana apropiada y un sistema económico equitativo.

¿Existen otras fuentes sagradas?[editar]

Sí, la Sunna, la práctica y el ejemplo del Profeta, es la segunda fuente sagrada para los musulmanes. Un Hadiz es un relato de lo que el Profeta, dijo, hizo o aprobó. Creer en la Sunna forma parte de la fe islámica. Ejemplos de dichos del Profeta:

El Profeta dijo:

"Dios no tiene misericordia del que no la tiene con los demás".

"Ninguno de vosotros cree verdaderamente hasta que no desea para su prójimo lo que desea para sí mismo".

"El que come hasta saciarse mientras su prójimo carece de comida no es un creyente".

"El comerciante honesto y digno de confianza es semejante a los profetas, los santos y los mártires".

"No es poderoso el que derriba a otro, sino el que se controla a si mismo ante un arranque de ira".

"Dios no os juzga según vuestros cuerpos y apariencias sino por vuestros corazones y acciones".

“Un hombre que caminaba por un sendero sintió una gran sed. Al llegar a un pozo descendió y bebió hasta saciarse. Cuando salió al exterior vio a un perro con la lengua afuera, tratando de lamer el barro para buscar un poco de agua con que aplacar su sed. El hombre se dio cuenta de que el perro estaba sufriendo la misma sed que él antes tenía. Volvió a bajar al pozo, llenó su zapato con agua y le dio al perro de beber. Por esa acción, Dios le perdonó sus pecados. Entonces le preguntaron al Profeta: 'Mensajero de Dios, ¿hay recompensa por mostrarse compasivo con los animales? Respondió: 'Hay recompensa por mostrar compasión hacia todo ser viviente”. Tomado de las compilaciones de Hadiz de Bujari, Muslim, Tirmidhi y Baihaqi.

¿Cuáles son los 'Cinco Pilares' del Islam?[editar]

Los cinco pilares del Islam constituyen el marco de la vida del musulmán y son: la fe, la oración, la preocupación por los necesitados, el ayuno y la peregrinación a La Meca para los que puedan llevarla a cabo.

1) LA FE[editar]

'No hay más divinidad que Dios, y Muhammad es el Mensajero de Dios.' Este testimonio de fe se llama la Shahada, una sencilla fórmula que pronuncian todos los creyentes. En árabe, la primera parte es la ilaha illa llah—'no hay más divinidad que Dios'; ilaha (divinidad o dios con minúscula) se refiere a cualquier cosa que podamos sentimos tentados a poner en lugar de Dios: la riqueza, el poder o cualquier otra cosa mundana similar. Después viene illallah 'sino Dios', la fuente de toda la Creación. La segunda parte de la Shahada es Muhammadun rasulu llah: 'Muhammad es el mensajero de Dios'. Un mensaje de guía y dirección llegado a través de un hombre como nosotros.

2) LA ORACIÓN[editar]

Una traducción de la llamada a la oración es:

Dios es el Supremo. Dios es el Supremo.

Dios es el Supremo. Dios es el Supremo.

Atestiguo que no hay más divinidad que Dios.

Atestiguo que no hay más divinidad que Dios.

Atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Dios.

Atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Dios.

¡Venid a la oración! ¡Venid a la oración!

¡Venid a la felicidad [en esta vida y en el Más Allá]!

¡Venid a la felicidad!

Dios es el Supremo. Dios es el Supremo.

No hay más divinidad que Dios.

Salat es el nombre que reciben las oraciones obligatorias que se rezan cinco veces al día y que son un lazo directo entre el creyente y Dios. No hay autoridad jerárquica en el Islam ni sacerdotes y, por ello, las oraciones las dirige una persona letrada que conozca el Corán y que la comunidad elige.

Estas cinco oraciones contienen versículos del Corán y se rezan en árabe, la lengua de la Revelación; también se pueden dirigir a Dios oraciones personales en la lengua propia del que reza.

Las oraciones se rezan al amanecer, al mediodía, por la tarde, a la puesta del sol y por la noche y, de este modo, determinan el ritmo de todo el día. Aunque es preferible rezar colectivamente en una mezquita, el musulmán puede rezar casi en cualquier lugar, en el campo, en la oficina, en la fábrica o en la universidad. Las personas que visitan el mundo musulmán se quedan maravilladas por el carácter primordial que la oración tiene en la vida cotidiana.

3) LA LIMOSNA (Zakat)[editar]

Uno de los principios más importantes del Islam es que todo pertenece a Dios y que, por tanto, los hombres tienen riqueza en depósito. La palabra Zakat significa tanto 'purificación' como 'crecimiento'. Nuestras posesiones se purifican entregando una parte para los necesitados y, como la poda de los árboles, este corte trae consigo un equilibrio y fomenta un nuevo crecimiento. Cada musulmán calcula su propia Zakat de forma individual y consiste en el pago anual del dos y medio por ciento del capital ahorrado.

El musulmán piadoso también puede dar tanto como quiera en Sadaqa y preferiblemente en secreto. Aunque esta palabra puede traducirse como 'caridad' tiene un significado más amplio. El Profeta dijo: "Incluso salir al encuentro de tu hermano con una cara sonriente es una Sadaqa (caridad)".

El Profeta dijo: “La caridad es una necesidad para cada musulmán'. Alguien le preguntó: '¿Qué ocurre si una persona no tiene nada para dar? El Profeta contestó: 'Debe trabajar con sus manos para su beneficio y dar algo de sus propias ganancias como caridad'. Los Compañeros preguntaron: '¿Qué sucede si no puede trabajar? El Profeta respondió: 'Debe ayudar a los pobres y a las personas necesitadas'. Los Compañeros insistieron: '¿Y si ni siquiera puede hacer eso?' El Profeta dijo: 'Debe incitar a los demás para hacer el bien'. Los Compañeros volvieron a preguntar: '¿Y si tampoco puede hacer eso?' El Profeta contestó: 'Debe abstenerse de hacer el mal. También eso es hacer caridad”.

4) EL AYUNO[editar]

Cada año durante el mes de Ramadán todos los musulmanes ayunan desde el alba hasta la puesta del sol, absteniéndose de comer, beber y mantener relaciones sexuales. Los enfermos, los ancianos, los que están de viaje y las mujeres embarazadas o amamantando a sus hijos tienen permiso para no ayunar y recuperar un número igual de días en el transcurso del año. Si no pueden realizarlo debido a causas físicas, deben alimentar a una persona necesitada por cada día que no cumplieron con el ayuno. Los niños empiezan a ayunar (y a practicar regularmente las oraciones) desde la pubertad, sin embargo muchos comienzan antes. Aunque el ayuno es muy beneficioso para la salud, se le considera principalmente como medio de purificación del ego y el alma. El que ayuna, al abstenerse de las comodidades mundanas aunque sea por un corto período de tiempo, logra una mayor compasión hacia los que sufren hambre, a la vez que profundiza en su vida espiritual y su autocontrol.

5) LA PEREGRINACIÓN (Hayy)[editar]

La peregrinación anual a La Meca—el Hayy—es una obligación sólo para los que desde un punto de vista físico y económico pueden efectuarla. Cerca de dos millones de personas acuden cada año a La Meca desde todos los rincones de la Tierra, en una oportunidad única de encuentro para personas de diferentes naciones. Aunque La Meca está siempre repleta de visitantes, el Hayy anual comienza en el mes duodécimo del año islámico (que es lunar y no solar, y por ello el Hayy y el mes de Ramadán caen a veces en verano y otras en invierno). Los peregrinos visten de forma especial; ropas sencillas que dejan de lado las diferencias de clase y cultura para que todos sean iguales.

Los ritos del Hayy, que son de origen abrahámico, incluyen la circunvalación a la Ka'ba siete veces y el recorrido entre los montes de Safa y Marwa, siete veces también, como hizo Hagar durante su búsqueda de agua. Los peregrinos se agrupan después en la amplia llanura de Arafat y se juntan en oración pidiendo el perdón de Dios. En los siglos pasados el Hayy era una empresa ardua. Hoy, sin embargo, Arabia Saudita abastece a millones de personas con agua, transporte moderno y avanzados servicios médicos. La clausura del Hayy se celebra en todas las comunidades musulmanas del mundo con una fiesta, el ‘Eid al-Adha, en la que se reza y se intercambian regalos. Esta fiesta y la de ‘Eid al-Fitr, el día que conmemora el final del mes de Ramadán, son las principales celebraciones del calendario islámico.

¿El Islam tolera otras creencias?[editar]

El Corán dice:

“Dios no os prohíbe que seáis bondadosos y justos con quienes no han combatido contra vosotros a causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares. Dios ama a los que son justos”. (Corán 60:8)

Una función de la ley islámica es proteger la condición privilegiada de las minorías y, por esta causa, lugares de culto no musulmanes han florecido por todo el mundo islámico. La historia suministra muchos ejemplos de la tolerancia musulmana hacia otras creencias: cuando, por ejemplo, el califa Omar entró en Jerusalén en el año 634, garantizó la libertad de culto a todas las comunidades religiosas de la ciudad. La ley islámica también permite a las minorías no musulmanas instituir sus propios tribunales de justicia que aplican las leyes domésticas redactadas por dichas minorías.

¿Qué piensan los musulmanes sobre Jesús?[editar]

Los musulmanes respetan y veneran a Jesús, y aguardan su segunda venida. Lo consideran uno de los más grandes mensajeros de Dios a la humanidad. Un musulmán nunca se refiere a él simplemente como “Jesús”, sino que agrega siempre la frase “sobre él sea la paz”. El Corán confirma su nacimiento virginal (un capítulo del Corán tiene por nombre “María”), y se consideran a María la mujer más pura de toda la creación. El Corán describe de la siguiente manera el anuncio de su nacimiento:

“Y cuando los Ángeles dijeron: ¡Oh, María! Allah te ha elegido y purificado. Te ha elegido entre todas las mujeres del universo. ¡Oh, María! Adora a tu Señor, prostérnate e inclínate con los orantes. Éstas son historias que no conocías, y te las revelamos. Tú [¡Oh, Muhammad!] no estuviste presente cuando sortearon con sus cañas para ver quién de ellos se encargaría de María, ni tampoco cuando disputaban acerca de ello. Y cuando los Ángeles dijeron: ¡Oh, María! Allah te albricia con Su Palabra [¡Sé!] Su nombre será el Mesías Jesús, hijo de María. Será distinguido en esta vida y en la otra, y se contará entre los más próximos a Allah. Hablará a los hombres en la cuna y de adulto, y se contará entre los virtuosos. Dijo: ¡Oh, Señor mío! ¿Cómo podré tener un hijo si no me ha tocado ningún hombre? Le respondió: ¡Así será! Allah crea lo que Le place. Cuando decide algo, sólo dice: ¡Sé!, y es”. (3:42-7)

Jesús nació milagrosamente, proveniente del mismo poder que había creado a Adán sin un padre:

“Por cierto que el ejemplo de Jesús ante Allah es semejante al de Adán, a quien creó de barro y luego le dijo: ¡Sé!, y fue”. (3:59)

Durante su misión profética Jesús realizó distintos milagros. El Corán nos informa que él dijo:

“Os he traído un signo de vuestro Señor. Haré para vosotros con barro la forma de un pájaro. Luego soplaré en él, y con el permiso de Allah, tendrá vida. Con la anuencia de Allah, curaré al ciego de nacimiento y al leproso, y resucitaré a los muertos. Os informaré de lo que coméis y de lo que almacenáis en vuestras casas. Ciertamente tenéis en ello un signo si sois creyentes”. (3:49)

Ni Muhammad ni Jesús trajeron cambios a la doctrina monoteísta que significa la creencia en un solo Dios que fuera traída por otros profetas y mensajeros anteriores. En el Corán se menciona que Jesús dijo:

“He venido para confirmaros lo que os había llegado anteriormente en la Torá y para haceros lícitas algunas de las cosas que se os habían prohibido. Y os he traído un signo de vuestro Señor. Temed a Allah y obedecedme.” (3:50)

El Profeta Muhammad enseñó que: “… es creyente quien atestigüe que Muhammad es el mensajero de Dios, que Jesús es el mensajero de Dios, que insufló en María, un espíritu proveniente de él, que el Paraíso es verdadero y que el Infierno es verdadero”. (Hadiz registrado en Sahih Al-Bujari)

¿Por qué la familia es tan importante para los musulmanes?[editar]

La familia es la base de la sociedad islámica. Se valora considerablemente la paz y la seguridad que una unidad familiar estable ofrece, y ello se considera esencial para el desarrollo espiritual de sus miembros. Un orden social armónico deriva de la existencia de familias numerosas, donde los hijos, que son estimados como un tesoro, raramente abandonan el hogar hasta casarse.

La mujer en el Islam[editar]

El Islam considera a la mujer, soltera o casada, como una persona con todos sus derechos, incluyendo los de poseer y disponer de su patrimonio y sus ganancias. El novio otorga una dote a la novia para su uso personal y la mujer conserva su propio apellido en vez de tomar el de su marido.

Tanto la mujer como el hombre deben vestir de manera modesta y digna. Las tradiciones de vestido femenino que se encuentran en algunos países musulmanes son frecuentemente sólo la expresión de costumbres locales. El Mensajero de Dios dijo: “El mas perfecto en la fe entre los creyentes es aquél que se comporta mejor y con más cariño hacia su esposa”.

¿Puede un musulmán tener más de una esposa?[editar]

Al haberse revelado la religión del Islam para todas las sociedades y para cualquier época, se adapta con facilidad a los diferentes requisitos sociales. Las circunstancias pueden justificar que se tome otra esposa si la Ley lo permite, pero ello sólo puede realizarse, de acuerdo con el Corán, con la condición de que el marido sea escrupulosamente justo con ambas.

¿Es el matrimonio islámico como el cristiano?[editar]

El matrimonio islámico no es un 'sacramento' sino un contrato legal en el que cada parte tiene libertad de incluir condiciones. En consecuencia, las costumbres matrimoniales varían mucho de un país a otro. Como resultado de ello, el divorcio no es común, aunque no se prohíbe como último recurso. Según el Islam, no se puede obligar a ninguna musulmana a casarse contra su voluntad. Sus padres simplemente pueden sugerirle un joven que ellos consideran adecuado.

¿Cómo tratan los musulmanes a los ancianos?[editar]

En el mundo islámico no hay asilos de ancianos. El esfuerzo de cuidar a los padres en esta difícil época de sus vidas se considera un honor, una bendición y una oportunidad para un mayor desarrollo espiritual. Dios no sólo pide que se rece por los padres sino que se les trate con una compasión sin limites, recordando que cuando éramos criaturas desvalidas nos prefirieron a sí mismos. A las madres se las honra especialmente, el Profeta enseño que: “El Paraíso yace a los pies de la madre”. Cuando los padres envejecen se les trata con misericordia, cariño y generosidad.

En el Islam, servir a los padres es el deber más importante después de la oración, y para ellos es un derecho el que así sea. Se considera despreciable el irritarse cuando, sin que sea su culpa, los ancianos se toman difíciles de tratar. El Corán dice: “Tu Señor ordena que no adoréis a otro sino a Él y que seáis bondadosos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos envejecen en tu casa, no les digas: ¡Uf! ni les trates con antipatía, sino hónrales y sé cariñoso con ellos. Trátalos con humildad y di: ¡Señor! ten piedad de ellos, pues ellos me cuidaron cuando era niño”. (17:234)

¿Cómo contemplan la muerte los musulmanes?[editar]

Los musulmanes, como los judíos y los cristianos, creen que la vida presente es sólo una prueba preparatoria para la próxima existencia. Los pilares básicos de la fe incluyen: el Día del Juicio Final, la Resurrección, el Paraíso y el Infierno. Cuando muere un musulmán, es lavado y envuelto en un lienzo limpio y blanco y, preferentemente, se le entierra el mismo día después de una sencilla oración. Los musulmanes consideran esta ceremonia como uno de los últimos servicios que se puede hacer por los familiares y una oportunidad para recordar su propia breve existencia sobre la Tierra. El Profeta enseñó que hay tres cosas que pueden continuar ayudando a una persona después de morir: “…una caridad perdurable, un conocimiento que beneficie y las plegarias que un hijo virtuoso pueda rezar por él”.

¿Qué dice el Islam sobre la guerra?[editar]

El Islam, al igual que el Cristianismo, permite luchar en defensa propia, en defensa de la religión, o por parte de aquéllos que han sido expulsados a la fuerza de sus hogares. El Islam establece reglas estrictas que incluyen prohibiciones contra el ataque a ciudadanos civiles y la destrucción de cosechas, árboles o ganado. Los musulmanes piensan que la injusticia triunfaría en el mundo si no existieran hombres buenos dispuestos a arriesgar su vida por una causa justa. El Corán dice:

"Combatid por Dios contra quienes combatan contra vosotros, pero no os extralimitéis. Dios no ama a los transgresores". (2:190)

"Si buscan la paz, búscala tú también. Y confía en Dios, porque Él es Quien todo lo oye. Quien todo lo sabe". (8:61)

La guerra, por tanto, es el último recurso y está sujeta a las rigurosas condiciones establecidas por la legislación sagrada. El término Jihad significa literalmente ‘esfuerzo’ y los musulmanes piensan que existen dos clases de Jihad. El otro Jihad es la lucha interior que cada uno realiza contra sus deseos egoístas con el fin de alcanzar la paz interior.

Alimentación[editar]

El código alimenticio que observan los musulmanes, aunque es más sencillo que las leyes dietéticas seguidas por los judíos y los primeros cristianos, prohíbe el consumo de la carne de cerdo y de cualquier tipo de bebida alcohólica. El Profeta enseñó que “tu cuerpo tiene derechos sobre ti”, es por eso que una comida saludable y el llevar una vida sana se consideran obligaciones religiosas. El Profeta dijo: “Pídele a Dios la certeza [de la fe] y la salud; pues, después de la certeza, ¡nadie recibe un don mejor que la salud!”.

El Islam en los Estados Unidos[editar]

Resulta imposible generalizar sobre los musulmanes americanos: conversos, inmigrantes, trabajadores de fábricas, médicos; todos contribuyen al futuro de Estados Unidos. Esta comunidad compleja está unida por una fe común y apoyada por una red de miles de mezquitas a lo largo del país. Los musulmanes llegaron a Norteamérica hace ya siglos. Ya en el siglo dieciocho había muchos miles de ellos trabajando como esclavos en las plantaciones. Estas comunidades tempranas, desgarradas de su herencia y familias, perdieron inevitablemente su identidad islámica con el paso del tiempo. Hoy, muchos musulmanes afroamericanos desempeñan una función importante dentro de la comunidad islámica. El siglo diecinueve presenció, sin embargo, los comienzos de una afluencia de musulmanes árabes, muchos de los cuales se establecieron en los principales centros industriales.

¿Cómo garantiza el Islam los derechos humanos?[editar]

La libertad de conciencia está establecida por el propio Corán: “No cabe coacción en la religión” (2:256) En un estado islámico, la vida y la propiedad de todos los ciudadanos se consideran sagradas tanto si una persona es musulmana como si no lo es. El racismo es una noción incomprensible para los musulmanes pues el Corán habla de la igualdad de los seres humanos en los siguientes términos: "¡Hombres! Os hemos creado de un alma única, varón y hembra, y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Dios, el más honorable de entre vosotros es el más piadoso. Dios es omnisciente, todo lo sabe". (49:13)

El mundo musulmán[editar]

La población musulmana del mundo se aproxima a los mil millones. El 30%, de los musulmanes, habitan en el subcontinente de la India, el 20% en África al sur del Sahara, el 17% en el Sudeste de Asia, el 18% en el mundo árabe y el 10% en la Unión Soviética y China. Turquía, Irán y Afganistán comprenden el 10% del Oriente Medio no árabe aunque existen muchas minorías musulmanas en casi todas partes, incluyendo Latinoamérica y Australia, las minorías más numerosas se encuentran en la Unión Soviética, en la India y en el África central. Hay nueve millones de musulmanes en los Estados Unidos.