Gaceta del Salvador/Tomo 2/Número 60

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Gaceta del Salvador en la República de Centro-América (1850)
Número 60


página 1

TOM. 2.

NUM. 49.


GACETA DEL SALVADOR
en la República de Centro—América.


}{ La suscricion a este periódico importa seis reales por trimestre vencido.—Los números sueltos se espenderán a real.

SAN SALVADOR, ABRIL 26 DE 1850.

}{Este periódico se publicará todos los viérnes de cada semana.—Se admiten suscriciones en la Imprenta del Estado.





S. Salvador, Abril 26 de 1850.


Ventajas de la alianza.
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Tonjours la dague au poing,

tonjours la rage au cœur!

(L. Delplanque.)

 La guerra monstruo voraz que se



Nicaragua.
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Desgracia
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En el paseo a La libertad.

 Un suceso horroroso y aterrador, tiene á esta Capital en una profunda consternacion. El 20 del que rije salió el Sr. Presidente del Estado con varios de sus amigos al paseo anual del Puerto de la Libertad, llevando á su jóven hija señorita Virjinia Vasconzelos, á su sobrina señorita Concepcion Vasconzelos, acompañadas de sus amigas las señoritas Sofia Villaseñor, Felipa Castro é Isidra de Palacios, á quienes vimos partir alegres y festivas.

 La concurrencia del Puerto era numerosa y escojida: todo anunciaba una temporada de placer cual nunca se habia visto: la música, el baile, el canto y el baño eran las distracciones de la juventud que allí se hallaba.—Con la llegada de la comitiva del Sr. Presidente y la música marcial que llevaba, se admiraron mas todos y la alegria se aumentó desde las 5 de la tarde y se prolongó hasta yá tarde de la noche; mas este festivo movimiento no era mas que el preludio del regocijo que debia sucederse y todos se prometian.—Amaneció el 21 y á las 6 de la mañana se adelantaron al baño las señoritas que llegaron en la víspera acompañadas de otras y en circunstancias de hallarse el mar mui ajitado; mas apénas habian entrado al agua y las 5 señoritas mencionadas y la jovencita Cármen López fueron arrastradas por una ola que no subia dos palmos de agua, otra dobla su altura, y la siguiente renunciadose con las que volvían, las cubre y arrastra, sobre la rebentazon.—Un momento... y ya la han pasado.... y se encuentran sobre el océano, salvando como podian las olas, pero hechas su juguete.—El conflicto fué grande y jeneral.—En vano las desgraciadas pedian con las manos y á gritos socorro, y en vano ansiaban y se esforzaban todos para sárselo; no habia en el Puerto de la Libertad una sola persona que tuviese la destreza necesaria para llegar hasta el peligroso punto en donde ellas estaban.—Al mismo tiempo se arrejó sobre las olas el Sr. Dn. Francisco Borja Bustamante, y logró salvar á las jovencitas Virjinia Vasconzelos y Cármen Lopez, que se hallaban mas inmediatas, sin poder volver por las otras por su cansancio y la mayor distancia en que á cada momento se ponian. Pero los bogas no fueron tan felices porque aunque pudieron librar de la muerte á las señoritas Castro y Palacios, se vieron en la necesidad de regresar á dejarlas en la playa, porque no daba lugar á mas la capacidad de la lancha que ya estaba cargada de agua; y cuando volvieron por las otras, las mismas olas arrojaron á la señorita Concepcion Vasconzelos trayendo las bogas á la señorita Villaseñor, pero ámbas ya cadáveres. Así perecieron juntas del modo mas lastimoso en la flor de la juventud, aquellas dos hermosas amigas, consuelo y esperanza un tiempo, de sus familias desoladas hoi, y adorno de la sociedad en que vivian.

No es imposible pintar el cuadro de dolor que se presentó á la vista en aquel dia terrible y aciago.—Todo se convirtió en lágrimas y duelo!... A las cinco de la tarde la gran concurrencia, antes festiva, y el Sr. Presidente salieron del Puerto conduciendo los restos inanimados de aquellas dos tiernas y virtuosas niñas; vñastagos de dos familias distinguidas.

A las cuatro horas de ocurrida tan funesta desgracia, llegó la noticia á esta ciudad.—Casi no quedó un solo individuo dentro de su casa: todos preguntaban despavoridos los pormenores de semejante suceso, y esperaban con ansias se anunciara ser falso; pero el destino debia cumplirse...... El movimiento siguió hasta las dos de la mañana, hora en que enteraron los cadáveres.—En el mismo dia se hicieron sus solemnes exéquias y juntas como habian ido al paseo y muerto, fueron sepultadas en el cementerio de esta capital.

Fácil es concebir cual debe ser el dolor de la amistad y la desolacion de las familias de las dos malogradas jóvenes; pero sirvales de algun lenitivo, si es posible, el sentimiento jeneral que acompaña al suyo, y la justicia que todos hacen al mérito y virtudes de aquellas inocentes mártires.