Himno de Quito (Ecuador)

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HISTORIA[editar]

Fray Bernardino Echeverría y Fray Agustín de Azkúnaga crearon la letra y música del Himno a Quito en julio de 1944. Es uno de los símbolos de la ciudad junto a su escudo de armas y bandera.

Durante su interpretación se recomienda adoptar un comportamiento de honor y respeto, poniéndose de pie; y exaltando de forma cívica las maravillosas características de nuestra ciudad.

Para la versión del 2014, impulsada mediante ordenanza por la administración de Augusto Barrera, no se debe cantar la segunda estrofa (en su lugar se entona la cuarta). Sin embargo en la actualidad, bajo la alcaldía de Mauricio Rodas, el himno a Quito es interpretado de forma completa. En su tiempo el tema se volvió algo polémico; a pesar de ello, los quiteños debemos interpretar nuestro himno como lo sintamos.

Seguramente muchos ecuatorianos, tras oír esta melodía, recordarán sus años de niñez y adolescencia cuando entonaban este himno en los actos cívicos y militares.

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Himno de Quito
Autor:
Letra: Fray Bernardino Echeverría
Música: Fray Agustín Azkúnaga
Año: 1944
Bandera de Quito.

Coro
Nuestros pechos, en férvido grito,
te saludan ciudad inmortal,
Gloria a ti, San Francisco de Quito,
en tu historia muy noble y leal.

I
En las faldas inmensas del monte,
tu grandeza buscó un pedestal,
para henchir tu ambición de horizonte,
y colmar tu ansiedad de ideal.

II
Oh ciudad española en el Ande,
oh ciudad que el incario soñó;
porque te hizo Atahualpa eres grande
y también porque España te amó.

III
Cuando América toda dormía,
oh muy Noble Ciudad, fuiste Tú,
la que en nueva y triunfal rebeldía,
fue de toda la América luz.

IV
Con la audacia triunfal que blasonas,
ya tus hijos lucharon ayer,
y trajeron al grande Amazonas,
cual trofeo de reina a tus pies.

V
Aunque el tiempo veloz siempre rueda,
y se esfuma en su noche el ayer,
siempre intacta tu gloria se queda,
y es la misma en los siglos tu fe.