Historia XVII:Reunión de Hungría y Austria

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La batalla de Viena decidió la suerte de Hungría. Los austriacos, que desde hacía dos siglos se mantenían a la defensiva, tomaron la ofensiva contra los turcos. Invadieron Hungría. Tékéli, comprometido por su alianza con los infieles, fué expulsado del país. Se refugió entre los turcos, que le aprisionaron. Un ejército imperial, formado por alemanes y polacos, pasó el Danubio (1686), destruyó el ejército turco (1687) y ocupó toda Hungría.

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El general de Leopoldo, un italiano, Caraffa, fingió creer en un complot de los nobles húngaros contra el emperador. Hizo condenar a muerte y que fueran ejecutados varios centenares de ellos, en un cadalso que funcionó permanentemente en la ciudad de Epéries. Fué lo que se llamó la matanza de Epéries. Entre las víctimas había señores, enemigos personales de Caraffa. Leopoldo II mandó casar las sentencias del tribunal y reunió una Dieta. Los húngaros, atemorizados, consintieron en lo que Leopoldo pedía. —Reconociéronle rey hereditario. Fué abolido el artículo de la Constitución que permitía a los húngaros insurreccionarse.— Transilvania fué anexionada a Hungría.

Los austriacos habían invadido Serbia. No la conservaron. Pero 100.000 cristianos serbios salieron del Imperio y fueron a establecerse al país desierto al Sur de Hungría, donde formaron una provincia de Serbia que todavía existe (1690).

Los turcos intentaron reconquistar Hungría. Otro gran visir de la familia de Koeprili condujo un ejército que rechazó a las tropas imperiales; pero en una batalla Koeprili fué muerto y su ejército se desbandó (1691).

La guerra se detuvo porque el emperador estuvo ocupado en luchas, del lado del Oeste, con Luis XIV (véase cap. XV.) Los turcos aprovecharon esta circunstancia para invadir de nuevo Hungría (1695).

Pero cuando el emperador hubo hecho la paz con Francia (1697), las tropas austriacas, reunidas al mando del príncipe Eugenio de Saboya, consiguieron en Zenta una victoria completa. El gran visir, casi todos sus oficiales y una parte del ejército turco fueron pasados a cuchillo o se ahogaron en la huida. El sultán pidió la paz y se concertó una tregua en Karlovitz. Renuncié a Hungría y a la Transilvania (1699).

Durante la guerra de Sucesión de España (véase capitulo XV), los húngaros se sublevaron de nuevo contra el Imperio y se entendieron con Luis XIV. El jefe de los insurrectos, Rakoczy, era nieto de Tékély, y sus banderas llevaban la divisa: «Dios, libertad, patria». Fué elegido príncipe de Transilvania, luego príncipe de Hungría (1707). Pero parte de los húngaros permanecieron fieles a la casa de Austria. Rakoczy fué vencido y se retiró a Turquía. Fué la última insurrección. Hungría quedó definitivamente reunida a Austria.


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