Informe sobre la trata de personas-2005

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<< Autor: Informes emitidos por el gobierno de los Estados Unidos de América sobre Derechos humanos


El Departamento de Estado publica el Informe 2005 sobre Trata de Personas.


Introducción[editar]

Publicado el 3 de junio de 2005


Estimado lector:

En su discurso inaugural de 2005, el presidente Bush articuló con renovada determinación las esperanzas y los sueños de los pueblos de todo el mundo que desean vivir en libertad. Declaró: "Estados Unidos no fingirá que los disidentes encarcelados prefieren sus cadenas, o que las mujeres acogen la humillación y la servidumbre, o que existe algún ser humano que aspira a vivir a la merced de matones". Sin embargo, a millones de personas cada año se les niega la libertad cuando caen en la trampa despiadada de la explotación laboral o sexual. Estas víctimas de la trata de personas son privadas de sus derechos humanos más básicos y sometidas a una forma de esclavitud moderna. El presidente Bush, el Congreso y el pueblo de Estados Unidos aúnan esfuerzos para erradicar la trata de personas a nivel internacional y nacional porque este delito mundial es contrario al principio universal de la libertad.

Esta quinta edición del Informe sobre la Trata de Personas (TIP), junto con los 96 millones de dólares de asistencia para programas contra la trata que nuestro país dio a gobiernos extranjeros y organizaciones no gubernamentales el año pasado, demuestran nuestro firme compromiso con esta causa. Este año hemos incluido en el informe más evaluaciones de países, como consecuencia de investigaciones más detenidas y de una mayor diversidad de fuentes. Hemos ampliado también la cobertura sobre la esclavitud laboral, en particular la trata de personas en territorio nacional con fines de explotación laboral. El trabajo forzoso y la servidumbre involuntaria son fenómenos atrozmente comunes que abarcan aldeas enteras que trabajan para pagar viejas deudas transmitidas de una generación a otra.

El Informe TIP tiene como propósito arrojar luz sobre los aspectos más desdeñables de la trata de personas. El informe provoca, elogia y reta. Los países que abordan su propio problema de trata de personas, entre ellos Estados Unidos, han emprendido medidas más firmes contra la trata, alentados por este compendio que es único en su clase. Esperamos que al leerlo ustedes se sumen a nosotros en el movimiento abolicionista del siglo XXI para llevar la libertad a los ciudadanos más vulnerables del mundo.

Atentamente,

Condoleezza Rice


Informe[editar]

Informe 2005 sobre la Trata de Personas (TIP):

Propósito del informe[editar]

La ley exige que el Departamento de Estado presente un informe anual al Congreso sobre los esfuerzos que han hecho los gobiernos extranjeros para eliminar las formas graves de la trata de personas. El presente informe es el quinto informe anual TIP. Su propósito es despertar la conciencia mundial e incentivar a los gobiernos extranjeros a que tomen medidas eficaces para contrarrestar la trata de personas- una forma de esclavitud moderna. El informe examina con más detenimiento los esfuerzos de una creciente comunidad de naciones para intercambiar información y cooperar en maneras nuevas e importantes para combatir la trata de personas. Un país que no toma medidas significativas para cumplir con las normas mínimas de eliminación de la trata de personas recibe una evaluación negativa (Fila 3) en este informe. Dicha evaluación podría ocasionar que Estados Unidos le negara ayuda no humanitaria y no relacionada con el comercio. Al evaluar los esfuerzos de los gobiernos extranjeros, el informe TIP pone de relieve el enjuiciamiento, la protección y la prevención. Pero un planteamiento que se centra en las víctimas nos exige igualmente abordar su rescate, su rehabilitación y su reintegración. La ley que dirige estos esfuerzos, la Ley de Protección de las Víctimas de la Trata de Personas de 2000 (TVPA), establece claramente en sus primeras líneas que el propósito es combatir la trata de seres humanos para garantizar la penalización justa y eficaz de los tratantes, proteger a las víctimas y prevenir la trata de personas.

Hace más de 140 años, Estados Unidos libró una guerra devastadora para eliminar la esclavitud e impedir que aquellos que la defendían dividieran a la nación. Si bien la gran mayoría de las naciones logró eliminar esa práctica avalada por los estados, ha surgido una forma moderna de esclavitud que constituye una creciente amenaza mundial contra la vida y libertad de millones de hombres, mujeres y niños. Hoy en día, la esclavitud es rara vez avalada por un gobierno. La trata de personas está a menudo vinculada con grupos de delincuencia organizada, que ganan inmensas sumas de dinero a costa de las víctimas de esta práctica.

Cada año adquirimos más conocimiento del fenómeno de la trata de personas. En el informe del año pasado utilizamos, por primera vez, datos recopilados por el gobierno estadounidense que desglosaban la trata transnacional de seres humanos por edad y sexo. Estos datos revelaron que, de entre los 600.000 y 800.000 hombres, mujeres y niños víctimas de la trata que cruzan las fronteras internacionales, casi 80 por ciento son niñas y mujeres, y hasta 50 por ciento son menores de edad. Los datos también nos informan que la mayoría de estas víctimas transnacionales son objeto de la explotación sexual comercial. Sin embargo, como la atención se dirige a la trata de personas a través de fronteras transnacionales, los datos no incluyen a millones de todo el mundo que son víctimas de la trata dentro de su propio país.

La alarmante esclavitud de personas por motivos de explotación laboral, a menudo en sus propios países, es una forma de trata de personas a la que no se le puede seguir la pista desde lejos. Puede que no suceda a manos de las mismas organizaciones delictivas que se lucran de la trata transfronteriza para fines de explotación sexual; con frecuencia los culpables son personas que esclavizan, por ejemplo, a una persona en servidumbre doméstica o a cientos de trabajadores forzados y no remunerados en una fábrica.

Existe una amplia gama de cifras estimadas sobre el alcance y la magnitud de esta forma de esclavitud moderna. La Organización Internacional del Trabajo (OIT), organismo de las Naciones Unidas encargado de formular normas laborales y atender cuestiones relacionadas con el trabajo y la protección social, calcula que hay 12,3 millones de personas en condiciones de trabajo forzoso o servidumbre en las culturas del mundo. Algunos de los que abandonan sus países en busca de una vida mejor son, en algún momento dado, objeto de trabajo infantil forzoso, servidumbre sexual y servidumbre involuntaria. Las nacionalidades de estas personas son tan diversas como los trabajos no especializados en los países más prósperos. Otros son víctimas de trabajo forzoso o servidumbre en sus propios países. Algunas familias regalan a sus hijos a parientes o a extraños que les prometen una educación y oportunidades -- pero que entregan a los niños a la esclavitud - a cambio de dinero.

Los planteamientos convencionales para abordar el problema del trabajo forzoso o la servidumbre suelen centrar su atención en el cumplimiento de las convenciones internacionales (por ejemplo, las convenciones 29, 39 y 182 de la OIT). Estos planteamientos intentan lograr que las industrias cumplan meramente las leyes, liberando a sus víctimas o exigiendo una compensación. Los planteamientos que combaten la esclavitud laboral y que se supeditan a las normas laborales suelen ser débiles cuando se trata de castigar a los empleadores, es decir, a los amos de los trabajadores forzosos o en servidumbre. El trabajo forzoso debe ser castigado como un delito, mediante acciones judiciales vigorosas. Si bien la mayoría de los países del mundo han penalizado el trabajo forzoso, es poco lo que hacen para enjuiciar a los violadores, en parte debido a la falta de conocimientos que tienen los agentes de ejecución de la ley sobre el trabajo forzoso.

En el próximo año, el Departamento de Estado se ha propuesto poner más atención sobre la servidumbre involuntaria y sus diversas manifestaciones. Este año, por primera vez, varios países han sido asignados a la Fila 3 como consecuencia de los escasos esfuerzos realizados para eliminar la trata de personas destinadas a trabajos forzosos.

Por medio de la ley TVPA y de este informe anual, así como de un vigoroso liderazgo, esfuerzos gubernamentales incrementados y una creciente atención por parte de organismos internacionales, ONG y medios informativos, se observa actualmente un esfuerzo mundial para dar impulso a la eliminación de la trata. Los países colaboran cada vez más de cerca para cerrar las rutas de la trata, enjuiciar y condenar a los tratantes y proteger y reintegrar a las víctimas de la trata. Esperamos que el informe de este año aliente al logro de progresos aún mayores.

La servidumbre como denominador común[editar]

Con la aprobación de la TVPA y la elaboración en el 2000 del Protocolo de las Naciones Unidas sobre la Trata de Personas, los esfuerzos contra esta práctica dejaron atrás el modelo de anteriores convenciones internacionales, que daban más importancia al movimiento de mujeres a través de fronteras internacionales con fines de prostitución, y elaboraron uno que se basa en la privación de la libertad y la victimización resultante. La definición de trata de personas en estos instrumentos incluye una amplia gama de formas de explotación que equivalen a la servidumbre involuntaria. Estos instrumentos reconocen que existe un vínculo común entre las mujeres sometidas a la prostitución en otro país o en su propio país y el hombre o niño retenido en condición de servidumbre en su propio país o comunidad, y que los países de todo el mundo tienen la responsabilidad de combatir este mal y de cuidar a sus víctimas.

Estados Unidos ha penalizado la "servidumbre involuntaria" durante más de 100 años. Después de la Guerra Civil estadounidense, Estados Unidos promulgó la Decimotercera Enmienda, en virtud de la cual se considera un acto ilegal someter a una persona a una condición de servidumbre involuntaria mediante el uso de la fuerza, la amenaza de fuerza o la amenaza de coacción legal equivalente a encarcelamiento. Desde 1865, los casos criminales que se ven en los tribunales bajo este estatuto versan sobre situaciones de prostitución, trabajo de inmigrantes, servidumbre doméstica, trabajo en talleres bajo condiciones de explotación y redes de mendicidad.

Según señala un fallo reciente del tribunal, que interpreta la Ley de Protección de las Víctimas de la Trata de Personas, el propósito de la TVPA es definir y ampliar las leyes contra la esclavitud que rigen para situaciones de trata de personas, con el fin de reflejar una interpretación moderna de la victimización. Al incluir un mayor número de medidas coercitivas sutiles que utilizan los tratantes para engañar a sus víctimas, las nuevas leyes penales hacen valer la promesa contenida en la Decimotercera Enmienda a la Constitución, a saber: que ninguna persona en suelo estadounidense será sometida ni a la esclavitud ni a la servidumbre involuntaria.

Los medios por los cuales se somete a las personas a la servidumbre --su captación y el engaño y coerción que generan movimiento- son factores importantes pero secundarios al de su servidumbre forzosa. El estado de servidumbre es la clave para definir la trata de personas. Como tal, la "trata de personas" se refiere al acto de someter a una persona a la servidumbre y los actos circundantes que se realizan a sabiendas de ello y que contribuyen a ello. En lenguaje popular, y debido a una definición con más de cien años de historia en derecho internacional, este fenómeno se ha interpretado generalmente como movimiento de personas.

Una persona puede viajar por voluntad propia a otra localidad de su país o al extranjero y ser posteriormente sometida a la servidumbre involuntaria. El movimiento de esa persona a un lugar nuevo no constituye de por sí trata de personas; en cambio, el uso de la fuerza, el engaño o la coacción que se hace sobre esa persona para que ejecute algo o se someta a la servidumbre de un amo es el elemento que define la "trata de personas" en el lenguaje moderno. Una persona atrapada en un servicio forzado luego de emigrar por voluntad propia o de aceptar libremente un puesto de trabajo se considera una víctima de la trata de personas.

El niño que es vendido por sus padres al propietario de un horno de ladrillos en las afueras de su aldea rural en la India es una víctima de la trata de personas. Como también lo es el mexicano que emigra legal o ilegalmente a Estados Unidos y luego sufre amenazas o golpes a manos del capataz de la cuadrilla de jornaleros para evitar que abandone su trabajo agrícola.

El gobierno de Estados Unidos sigue aprendiendo sobre el alcance y la naturaleza de la trata de personas. Hemos intentado señalar en este informe las áreas en que la información es escasa y plantear cuestiones que merecen una investigación posterior. Dentro de esos parámetros, el informe TIP 2005 ofrece un análisis mundial actualizado de la naturaleza y el alcance de la esclavitud moderna, y de la serie de medidas que toman los gobiernos de todo el mundo para eliminarla.


Definición de trata de personas[editar]

El Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y castigar la trata de personas, especialmente mujeres y niños (uno de los tres "Protocolos de Palermo") define la trata de personas de la siguiente manera:

La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos. Muchos países interpretan mal esta definición y pasan por alto en sus legislaciones nacionales la trata interna o tipos de trata laboral y con frecuencia no distinguen entre la trata y la migración irregular. Entre las interpretaciones de esta definición queda excluida con frecuencia la servidumbre involuntaria, un tipo de trata que no requiere traslado. La Ley TVPA denomina "formas graves de trata de personas":

a. La trata sexual, en que un acto sexual comercial se comete mediante la fuerza, el fraude o la coacción, o en el que la persona inducida a realizar tal acto es menor de 18 años; o

b. La captación, acogida, transporte, provisión u obtención de una persona con fines de trabajo o servicios, recurriendo al uso de la fuerza, el fraude o la coacción con el propósito de someterla a la servidumbre involuntaria, el peonaje, el cautiverio por endeudamiento o la esclavitud.

Estas definiciones no requieren que la víctima sea trasladada de un lugar a otro.

Los costos humanos y sociales de la trata de personas[editar]

Las víctimas de la trata de personas pagan un precio horrible. Los daños físicos y sicológicos, inclusive las enfermedades y el retraso en el desarrollo físico, tienen con frecuencia efectos permanentes. En muchos casos la explotación de las víctimas es progresiva: un menor que es forzado a una forma de trabajo puede ser abusado aún más en otra forma. Otra realidad brutal de la trata moderna de esclavos es que muchas veces sus víctimas son compradas y vendidas numerosas veces -- con frecuencia por primera vez a manos de sus familiares.

Las víctimas que son forzadas a la esclavitud sexual pueden ser subyugadas con drogas y estar expuestas a una violencia extrema. Las víctimas sexualmente explotadas sufren lesiones físicas y emocionales a causa de una actividad sexual forzada, consumo forzado de sustancias estupefacientes y exposición a enfermedades transmitidas sexualmente, entre ellas el VIH/SIDA. Algunas víctimas sufren lesiones permanentes en sus órganos reproductivos. Además, cuando a la víctima se la lleva a un lugar donde no puede hablar o entender el idioma, ello agrava el daño sicológico que causa el aislamiento y la dominación.

La dimensión de derechos humanos[editar]

Fundamentalmente, la trata de personas viola el derecho universal a la vida, a la libertad y a verse libre de la esclavitud en todas sus formas. La trata infantil viola el derecho inherente de un niño a crecer en un entorno protegido y el derecho de verse libre de todo tipo de maltrato y explotación.

Fomenta el colapso social[editar]

La pérdida de redes de apoyo familiar y de la comunidad hace vulnerables a las demandas y amenazas de los tratantes a las víctimas de la trata y contribuye de diferentes maneras al colapso de las estructuras sociales. La trata desgarra a los hijos de sus padres y su familia ampliada. Las ganancias derivadas de la trata muchas veces permiten que ésta se arraigue en una comunidad en particular, que se ve entonces explotada repetidamente como fuente propicia de víctimas. El temor de convertirse en víctima de la trata puede llevar a grupos vulnerables, como los niños y las muchachas jóvenes, a vivir escondidos, lo cual produce impactos adversos en su educación o estructura familiar. La pérdida de la educación reduce las futuras oportunidades económicas de las víctimas y aumenta su vulnerabilidad de volver a ser una víctima de la trata en el futuro. Las víctimas que logran regresar a sus comunidades se ven con frecuencia estigmatizadas o condenadas al ostracismo. Recuperarse del trauma, si es que se logra, puede tomar toda la vida.

Alimenta la delincuencia organizada[editar]

Las ganancias derivadas de la trata de personas dan pábulo a otras actividades criminales. Según la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la trata de personas genera ingresos de anuales de aproximadamente 9.500 millones de dólares. Está también conectada estrechamente al lavado de dinero, el narcotráfico, la falsificación de documentos y el contrabando de personas. Allí donde florece el crimen organizado, se debilitan y socavan el gobierno y el estado de derecho.

Priva a los países de capital humano[editar]

La trata de personas tiene un impacto negativo en los mercados laborales y contribuye a una pérdida irrecuperable de recursos humanos. Entre los efectos de la trata de personas figuran salarios reducidos, un número menor de personas para cuidar a un número creciente de ancianos y una generación insuficientemente instruida. Estos problemas conducen además a futuras pérdidas de productividad y de capacidad de ganar dinero. Al obligar a los niños a un trabajo que les niega el acceso a la educación se refuerza el ciclo de pobreza y analfabetismo que atrofian el desarrollo nacional. Cuando el trabajo forzado o en régimen de servidumbre involucra a gran parte de la población de un país, este tipo de trata retrasa el desarrollo del país, a medida que generación tras generación de víctimas permanece atrapada en la pobreza.

Los costos para la salud pública[editar]

Las víctimas de la trata de personas aguantan muchas veces condiciones de brutalidad que resultan en traumas físicos, sexuales y sicológicos. La prostitución resulta con frecuencia en infecciones de transmisión sexual, enfermedades inflamatorias de la pelvis y VIH/SIDA. La ansiedad, el insomnio, la depresión y el estrés postraumático, son manifestaciones sicológicas comunes entre las víctimas de la trata de personas. Las condiciones de vida insalubres y hacinadas, junto con la desnutrición, producen una serie de problemas de salud como la sarna, la tuberculosis y otras enfermedades contagiosas. Los niños muchas veces sufren los abusos más atroces, porque son más fáciles de controlar y forzar al servicio doméstico, a los conflictos armados y a otras formas de trabajo peligrosas.

Erosión de la autoridad del gobierno[editar]

Muchos gobiernos luchan por ejercer plenamente la autoridad de aplicación de la ley en sus territorios nacionales, sobre todo en zonas donde predomina la corrupción. Los conflictos armados, desastres naturales y contiendas políticas o étnicas generan grandes poblaciones de personas desplazadas en su propio país, que pueden ser vulnerables a la trata. La trata de seres humanos socava aún más los esfuerzos de los gobiernos para ejercer su autoridad, lo cual hace peligrar la seguridad de las poblaciones vulnerables. Muchos gobiernos son incapaces de proteger a mujeres y niños que son secuestrados en hogares y escuelas o en campos de refugiados. Además, los sobornos que se pagan a las autoridades policiales, de inmigración y los funcionarios judiciales obstaculizan la capacidad del gobierno para combatir la corrupción interna.

Los métodos que emplean los tratantes[editar]

Los tratantes de esclavos buscan a sus víctimas entre los más vulnerables. Sus víctimas muchas veces son niños y mujeres jóvenes, y sus estratagemas son ingeniosas y despiadadas, creadas para engañar, coaccionar y ganar la confianza de las posibles víctimas. Con frecuencia estos ardides incluyen promesas de matrimonio, empleo, oportunidades de educación, o una vida mejor. En África Occidental, por ejemplo, un traficante se puede hacer pasar por un comerciante próspero de la región y convencer a los padres de un niño que en la gran ciudad entrenará a su hijo o hija a que aprenda un oficio útil. Una vez que están lejos del pueblo del niño, el tratante vende a los niños a una pandilla que, a su vez, los envía a un país vecino a realizar trabajos agotadores en una cantera. A las niñas se las envía a un prostíbulo en la capital. El tratante puede que regrese incluso a ese pueblo y tranquilice a todos los padres diciéndoles que a sus hijos se los está cuidando muy bien en la gran ciudad, para después seguir adelante y explotar a otro pueblo.

En Bangladesh, un hombre árabe de la región del Golfo Pérsico puede que ofrezca patrocinar o entrenar a un hijo de los diez que tiene una familia empobrecida. A los padres se les promete parte de las ganancias del niño, una vez que empiece a trabajar en un país del Golfo. Sin embargo, el "trabajo" del niño se convierte en la horrorosa existencia de jinete de camellos; se le priva de comida a fin de que mantenga bajo su peso y sufre maltratos para mantenerle bajo el control del administrador de la finca de camellos.

En el norte de Uganda, los rebeldes de un grupo de insurgentes terroristas, el Ejército de Resistencia del Señor, se convierten en tratantes cuando secuestran a niños pequeños de sus pueblos para que se conviertan en soldados o esclavos sexuales. En zonas rurales de América Latina, los tratantes se aprovechan de muchachas adolescentes vulnerables, que desean trasladarse a la gran ciudad y les hacen ofertas de trabajo que, una vez que están lejos de sus familias y en una ciudad desconocida donde el tratante les puede manipular, se convierten en una vida infernal de prostitución. En Ámsterdam, la hija de 15 años de una pareja ucraniana conoce a un supuesto "amante" marroquí que le presta mucha atención y le compra regalos. Pronto, la muchacha llega a confiar en él y lo considera su pareja. Éste la convence a que se mude con él a La Haya donde, durante un tiempo breve, todo va bien. Pero luego empieza a obligarla a realizar actividades sexuales comerciales con clientes que él encuentra -- se ha convertido en su proxeneta y tratante. En Camboya, la "tía" de una joven le alienta a que viaje a Malasia para trabajar de empleada doméstica. La tía se encarga de conseguir una visa legítima de Malasia bajo la falsa pretensión de patrocinio a cambio de trabajo, pero cuando la joven llega a Malasia le retiran su pasaporte y otros documentos de viaje y la fuerzan a trabajar semidesnuda en un club, prestando servicios sexuales a cualquier cliente que se lo exija. Para entonces la "tía" ha desaparecido.

Las numerosas causas de la trata[editar]

Las causas de la trata de seres humanos son complejas y, a menudo, se refuerzan mutuamente. Si se considera la trata desde la perspectiva de un mercado mundial, las víctimas constituyen la oferta y los empleadores abusivos o explotadores del comercio sexual (llamados también compradores sexuales) representan la demanda. La oferta de víctimas la alientan muchos factores, entre ellos la pobreza, la atracción de lo que se cree es un nivel de vida más alto en otras partes, la falta de oportunidades de empleo, la delincuencia organizada, la violencia contra mujeres y niños, la discriminación contra la mujer, la corrupción gubernamental, la inestabilidad política y el conflicto armado. En algunas sociedades la tradición de colocar a los niños en un hogar sustituto permite enviar al tercer o cuarto hijo a vivir y trabajar en un centro urbano con un miembro de la familia extendida (con frecuencia un "tío"), a cambio de la promesa de educación e instrucción en un oficio. Los tratantes aprovechan esta tradición y se hacen pasar por agentes de empleo, inducen a los padres a que se desprendan de un hijo pero luego lo convierten en objeto de la trata y lo obligan a trabajar en la prostitución, la servidumbre doméstica o en una empresa comercial. Al final, la familia recibe pocas remesas de salario, si es que las recibe; el niño permanece sin educación o entrenamiento, separado de su familia y las esperadas oportunidades de educación o económicas nunca se hacen realidad.

Por el lado de la demanda, entre los factores que impulsan la trata de personas figuran la industria sexual y la demanda creciente de trabajadores que se puedan explotar. El turismo sexual y la pornografía infantil se han convertido en industrias de alcance mundial facilitadas por tecnologías como la Internet, que amplían enormemente la selección para los "consumidores" y permiten transacciones instantáneas y prácticamente no detectables. La trata también cobra impulso a partir de la demanda mundial de mano de obra barata, vulnerable, e ilegal. Por ejemplo, en ciertos países prósperos de Asia y el Golfo Pérsico hay mucha demanda para criados domésticos, que a veces se convierten en víctimas de la explotación o la servidumbre involuntaria. Se advierte una nueva fuente de demanda de mujeres jóvenes como novias o concubinas en Taiwán, donde los hombres importan mujeres vietnamitas como esposas, a un ritmo récord. Muchas mujeres vietnamitas creen que encontrarán a un esposo verdadero y una mejor vida en Taiwán, pero son vendidas e ingresan en la prostitución poco tiempo después de que se "casan" y se convierten en residentes legales de Taiwán. Otra fuente de demanda parecida de la trata de mujeres jóvenes surge como consecuencia de la creciente brecha entre los sexos en India y China, países de gran densidad demográfica. En China la brecha se debe en parte a la política gubernamental de un solo hijo, mientras que en la India se debe a que se piensa que una hija es una desventaja económica. Según se informa, mujeres y niñas de Birmania, Corea del Norte, Rusia y Vietnam caen víctimas de la trata en China, donde se las fuerza a ser novias, concubinas y prostitutas. Fuentes en la India informan de una tendencia parecida en ese país: la trata de niñas de Bengala Oriental y Assam que son trasladadas a estados más prósperos como Punyab y Haryana, donde se experimentan las más graves disparidades entre los sexos.

Estrategias eficaces en la lucha contra la trata[editar]

Para ser eficaces, las estrategias contra la trata deben apuntar tanto a la oferta, es decir, los tratantes, como a la demanda, es decir, los propietarios o, en el caso de la trata con fines de explotación sexual, los compradores sexuales -- de este desagradable fenómeno.

Por el lado de la oferta se debe hacer frente a las condiciones que impulsan la trata de personas, con programas que alerten a las comunidades sobre los peligros de la trata, mejoren y amplíen las oportunidades educativas y económicas para grupos vulnerables, promuevan igualdad de acceso a la educación, informen a la gente sobre sus derechos legales y ofrezcan oportunidades de vida mejores y más amplias.

En lo que respecta a los tratantes, las autoridades deben enjuiciar con ahínco a los tratantes y a sus cómplices; luchar contra la corrupción pública que facilita y se beneficia de este comercio; identificar e interceptar las rutas de la trata, mediante una mejor recopilación y coordinación de información de inteligencia, ; aclarar las definiciones legales de la trata y coordinar las responsabilidades de la aplicación de la ley y capacitar al personal para que sepa identificar y derivar a la atención adecuada a las víctimas de la trata.

Por el lado de la demanda, se debe identificar y perseguir a quienes explotan a las víctimas de la trata. Se debe denunciar y avergonzar a los empleadores que someten a trabajo forzoso a estas personas y a quienes explotan a las víctimas de la trata para fines de explotación sexual. Con respecto a la esclavitud sexual, se deben realizar campañas de toma de conciencia en los países de destino, para hacer más difícil que se oculte o se haga caso omiso de la trata. Se debe sacar a las víctimas de situaciones en las que se les somete a trabajar en condiciones de esclavitud y reintegrarlas a sus familias y comunidades.

Se debe coordinar los programas locales, estatales, nacionales y regionales de lucha contra la trata de personas. Al llamar la atención del público al problema, los gobiernos pueden captar el apoyo del público en la lucha contra la trata de personas. Las estrategias y programas contra la trata más eficaces y con mayor probabilidad de éxito son aquellos que se elaboran con el aporte de las partes interesadas (sociedad civil y ONG), ya que éstos proporcionan una perspectiva amplia del problema. La coordinación y cooperación, ya sean nacionales, bilaterales, o regionales, multiplicarán los esfuerzos de los países y ayudarán a racionalizar la asignación de recursos. Los países deben cooperar más de cerca para negarle a los tratantes un refugio legal y facilitar la repatriación voluntaria y humana de las víctimas.

Se debe mejorar el conocimiento de la trata de personas y fortalecer la red de organizaciones e iniciativas contra la trata. Es necesario movilizar a las instituciones religiosas, ONG, escuelas, asociaciones comunitarias y líderes tradicionales y hacerles partícipes en esta lucha. Las víctimas y sus familias son también partes interesadas importantes en la lucha contra la trata. Los gobiernos deben examinar periódicamente sus estrategias y programas contra la trata para asegurarse que siguen siendo eficaces para contrarrestar los nuevos métodos y enfoques que emplean los tratantes.

Finalmente, se debe entrenar a funcionarios gubernamentales en técnicas y métodos para contrarrestar la trata y observar de cerca los movimientos y tendencias de este comercio para entender mejor la naturaleza y magnitud del problema y poder elaborar respuestas de política adecuadas para actuar contra la trata.

Acerca del informe TIP de 2005[editar]

El Informe sobre la Trata de Personas (TIP) es la relación mundial más completa de los esfuerzos de los gobiernos para combatir las formas graves de este comercio. Este informe abarca el período comprendido entre abril de 2004 y marzo de 2005.

Lo que este informe es y no es[editar]

El informe anual sobre la trata de personas incluye a los países considerados de origen, tránsito o destino de un número significativo de víctimas de formas graves de trata de personas. Debido a que la trata probablemente se encuentra en todos los países del mundo, la omisión de un país en el informe puede que indique solamente la falta de información suficiente.

Las descripciones por país cubren el alcance y la naturaleza del problema de la trata de personas, las razones por las que se ha incluido al país en el informe y los esfuerzos del gobierno para combatir el problema. La descripción contiene también una evaluación de la medida en que el gobierno cumple las normas mínimas para la eliminación de la trata, tal como dispone la Ley de Protección de las Víctimas de la Trata de Personas del 2000 (TVPA), e incluye sugerencias de acciones para combatir ese comercio. El resto de la descripción por país describe las acciones del gobierno para hacer cumplir las leyes contra la trata, proteger a las víctimas y prevenir el problema.

Cada descripción explica las bases para clasificar al país en la Fila 1, la Fila 2, la Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2 ó en la Fila 3. Si un país ocupa un lugar en la Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2 la descripción contendrá una declaración que explique por qué, empleando términos de la Ley TVPA como fue modificada en 2003.

Algunos países han celebrado conferencias y establecido grupos de estudio o planes de acción nacional para establecer los objetivos de las iniciativas contra la trata de personas.

Sin embargo, a las conferencias, los planes y los grupos de estudio no se les asigna gran peso por sí solos en la evaluación de las acciones del país. Más bien, el informe se concentra en las acciones concretas que han emprendido los gobiernos para luchar contra la trata, y destaca los enjuiciamientos, condenas y sentencias de los tratantes, la protección de las víctimas y los esfuerzos de prevención. El informe no asigna gran importancia a los anteproyectos de ley o a aquellas leyes que todavía no han sido promulgadas.

Por último, el informe no se centra en otras acciones gubernamentales que contribuyen indirectamente a la reducción de la trata de personas, como: los programas de educación, el apoyo al desarrollo económico o los programas encaminados a mejorar la igualdad entre los sexos, aunque todos ellos son cometidos dignos de atención.

La Lista de Vigilancia Especial[editar]

Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2

La ley de 2003 de Reautorización de la TVPA creó también una "Lista de Vigilancia Especial" de los países que deberían ser objeto de un escrutinio especial.

La lista está compuesta de:

1) países incluidos en la Fila 1 del informe actual que estaban en la Fila 2 en el informe de 2004;

2) países incluidos en la Fila 2 del informe actual que estaban en la Fila 3 en el informe de 2004 y,

3) países incluidos en la Fila 2 del informe actual, donde:

a) el número total de víctimas de formas graves de la trata es muy significativo o aumenta significativamente; b) no se suministran pruebas de esfuerzos crecientes para combatir las formas graves de la trata de personas, comparado con el año anterior, inclusive mayores investigaciones, enjuiciamientos y condenas de estos delitos; mayor asistencia a las víctimas y disminución de indicios de complicidad en las formas graves de la trata, por parte de funcionarios gubernamentales ó, c) la determinación de que un país hace esfuerzos significativos para cumplir las normas mínimas se basó en el compromiso del mismo de tomar medidas adicionales el año siguiente.

Esta categoría, que incluye las secciones a, b, c, ha sido denominada "Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2" por el Departamento de Estado.

En el informe de junio de 2004, cuarenta y dos países estaban en la Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2. Junto con cuatro países que volvieron a ser examinados y se quedaron en la Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2 y otros tres países que cumplieron las dos primeras categorías citadas arriba (es decir, subieron de una fila que ocupaban en el informe TIP de 2003, a otra), estos 42 países fueron incluidos en una "evaluación provisional" publicada por el Departamento de Estado el 3 de enero de 2005.

De los 46 países que estaban en la Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2 cuando se publicó la evaluación provisional, 31 de ellos subieron a la Fila 2 de este informe, mientras que cinco países cayeron a la Fila 3 y diez siguen en la Lista de Vigilancia Especial de la Fila 2 por segundo año consecutivo. Los países en la Lista de Vigilancia Especial de este informe volverán a ser examinados en una evaluación provisional que se presentará al Congreso de Estados Unidos para el 1 de febrero de 2006.

Por qué el informe TIP de 2005 contiene más evaluaciones de países[editar]

El informe de 2005 incluye un análisis de la trata de personas y de los esfuerzos de gobiernos de 150 países para combatir el problema, lo que supone un aumento neto de diez países comparado con el año pasado. En años anteriores no se ha incluido a algunos países porque era difícil reunir información fidedigna y completa, debido a: la naturaleza ilegal y clandestina de la trata de personas; la ausencia o carácter incipiente de programas gubernamentales; la dificultad para distinguir entre la trata y el contrabando de personas; el temor y silencio de las víctimas, que a menudo cruzan las fronteras ilegalmente o sufren maltrato físico o coacción, o la falta general de libertad de información en un país. Para algunos países había información disponible pero los datos no respaldaban la determinación de que un número significativo de personas hubiera sido objeto de la trata con destino a ese país, desde éste o dentro del mismo, lo cual constituye el umbral general para la inclusión en el informe TIP.

Durante el último año hemos presenciado una respuesta más firme de muchos gobiernos, más campañas de información pública para alertar a las víctimas acerca de los servicios de protección y una mayor transparencia en los esfuerzos contra la trata de personas. Gracias a estas medidas positivas y al aporte de más recursos del Departamento de Estado, este año se reunió información sobre más países. El Departamento tiene previsto incluir en informes futuros a todos los países que tengan un número significativo de víctimas de la trata, a medida que se disponga de más y mejor información

Cómo se utiliza el informe[editar]

Este informe es una herramienta diplomática que el gobierno estadounidense utiliza como un instrumento para el diálogo sostenido, un estímulo y una guía para ayudar a concentrar recursos en los programas y las políticas de enjuiciamiento, protección y prevención. El Departamento continuará interesando a los gobiernos en el contenido del informe para fortalecer las acciones coordinadas de erradicación de la trata de personas. Durante el año próximo, y sobre todo durante los meses anteriores a que se llegue a una determinación en torno a las sanciones para los países en la Fila 3, el Departamento utilizará la información obtenida en la compilación de este informe para orientar con mayor eficacia los programas de asistencia y colaborar con los países que necesitan ayuda en la lucha contra la trata. El Departamento espera que el informe sea un catalizador de los esfuerzos gubernamentales y no gubernamentales para combatir la trata de personas en todo el mundo.

Metodología[editar]

El Departamento de Estado preparó este informe con información obtenida de las embajadas de Estados Unidos en todo el mundo, reuniones con funcionarios de gobiernos extranjeros, organizaciones no gubernamentales e internacionales, informes publicados, viajes de investigación a cada región y la información enviada a la dirección electrónica (tipreport@state.gov) que se estableció para que ONG y particulares pudieran informar sobre el progreso de los gobiernos en poner coto a la trata de personas. Nuestras misiones diplomáticas informaron sobre situaciones de trata de personas y las medidas gubernamentales basándose en una cuidadosa investigación, que incluyó reuniones con una amplia variedad de funcionarios gubernamentales, representantes locales e internacionales de ONG, organizaciones internacionales, funcionarios, periodistas, académicos y víctimas.

Para recopilar el informe de este año, el Departamento hizo un nuevo examen de las fuentes de información en cada país, a fin de llevar a cabo las evaluaciones que contiene el informe. El proceso de evaluación de las acciones de cada gobierno contra la trata involucró dos pasos:

Primer paso: número significativo de víctimas

En primer lugar, el Departamento determinó si se trata de "un país de origen, tránsito o destino para un número significativo de víctimas de formas graves de trata de personas", generalmente cuando son 100 o más víctimas, el mismo umbral inicial aplicado en informes anteriores. A algunos países, acerca de los cuales no se dispone esta información, no se les asignó una clasificación en las filas pero sí figuran en la sección de Casos Especiales, puesto que hubo indicios de trata de personas.

Segundo paso: asignación en una fila

El Departamento clasificó a cada país que se incluye en el informe TIP 2005 en una de tres listas, que aquí se denominan Filas, según el mandato de la TVPA. Esto se basa en el alcance de las medidas tomadas por el gobierno para combatir la trata de personas. El Departamento decide primero si el gobierno cumple plenamente las normas mínimas de la TVPA relativas a la eliminación de la trata de personas (éstas se detallan en la p. 252). Los gobiernos que así lo hacen se incluyen en la Fila 1.

En cuanto a otros países, el Departamento considera si sus gobiernos hicieron esfuerzos considerables para lograr el cumplimiento. A los países que han hecho estos esfuerzos se los coloca en la Fila 2. A los países cuyos gobiernos no cumplen cabalmente con las normas mínimas y no toman acciones significativas a esos efectos se los asigna a la Fila 3.

Finalmente, los países se evalúan según el criterio de la Lista de Vigilancia Especial y, si procede, los países de la Fila 2 ingresan en dicha lista. De conformidad con lo que exige la TVPA, para determinar qué países debe incluir en la Fila 2 o la Fila 3 el Departamento considera el alcance total de la trata de seres humanos en el país; la medida en que el gobierno no cumple las normas mínimas, particularmente el grado en que funcionarios gubernamentales han participado, facilitado, condonado o son de otro modo cómplices en la trata de personas, y medidas razonables para que el gobierno pueda cumplir dichas normas, teniendo en cuenta sus recursos y capacidades.

Sanciones posibles para países en la Fila 3[editar]

Los gobiernos de los países que figuran en la Fila 3 pueden estar sujetos a determinadas sanciones. El gobierno de Estados Unidos puede retener la ayuda no humanitaria y no relacionada con el comercio. En el caso de que se trate de países que no reciben este tipo de ayuda se les puede retener fondos para su participación en programas de intercambio educativo y cultural. De conformidad con la TVPA, estos gobiernos también encararían la oposición de Estados Unidos a recibir ayuda (salvo la humanitaria, la relacionada con el comercio y determinado tipo de ayuda para el desarrollo) de instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y de bancos multilaterales de desarrollo como el Banco Mundial.

Estas consecuencias posibles entrarían en vigor al comenzar el próximo año fiscal, el primero de octubre de 2005. Puede eximirse la totalidad de las sanciones de la TVPA, o parte de ellas, si el presidente determina que el suministro de ayuda al gobierno en cuestión promovería los objetivos de la ley o favorecería de alguna otra manera los intereses nacionales de Estados Unidos.

La TVPA también estipula que si es necesario se eximirán las sanciones para evitar efectos adversos importantes en poblaciones vulnerables, entre ellas mujeres y niños. Las sanciones tampoco tendrían aplicación si el presidente concluye que, después de emitirse este informe, pero antes de imponer sanciones, el gobierno en cuestión ha llegado a cumplir las normas mínimas o hace esfuerzos significativos para lograrlo.

Independientemente de su clasificación en las listas, todos los países pueden hacer más, inclusive Estados Unidos. Ninguna clasificación es permanente. Todos los países deben continuar y aumentar las actividades destinadas a combatir la trata de personas. Estados Unidos seguirá observando el progreso en todo el mundo y trabajará con sus socios para fortalecer los esfuerzos internacionales encaminados a eliminar todas las formas de la esclavitud moderna.

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