Lázaro Aleksoski

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La Plata, 21 de Octubre de 1998

En la ciudad de La Plata, Capital de la Provincia de Buenos Aires, a los veintiún días del mes de octubre de 1998, hallándose reunida la Cámara Federal de Apelaciones del circuito, encontrándose presentes el Señor Presidente, Dr Schiffrin ., y los Señores Jueces Dr. Durán, Dr. Reboredo y Pacilio, con la asistencia del Secretario Actuante, y dejándose expresa constancia que también se encuentran presentes el Sr Fiscal General ante la Cámara, Dr Julio Amancio Piaggio, el Sr Defensor Oficial, Dr Ricardo Alberto González, en representación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata, la Dra: Elizabeth Rivas, comparece una persona previamente citada a quien en este acto se la impone por secretaría de las penas con las que la ley castiga el falso testimonio de acuerdo al art. 275 del Código Penal (conforme art. 295 C.P.M.P), quien seguidamente presta legal juramento de producirse con veracidad en todo lo que supiere y le fuere preguntado. Interrogado por sus circunstancias personales manifiesta llamarse Lázaro Aleksoski., ser de nacionalidad argentino naturalizado., de 50 años de edad, de estado civil divorciado, con profesión u ocupación empleado, quien se domicilia en la calle Alem 1065 de la ciudad de Bahía Blanca , Provincia de Buenos Aires , acreditando su identidad mediante D.N.I N° 11.341.775. , haber nacido el día 25 de Junio de 1948 , en la ciudad de Ohrida, Provincia de Macedonia, Yugoslavia , resulta ser hijo de .Bobis Aleksoski y de Dola Simonovich . - Acto seguido se le entera de las generales de la ley, las que explicadas manifiesta que le comprenden - A continuación se le entera del contenido de esta causa y MANIFIESTA:

DECLARACIÓN[editar]

Vengo a comparecer en esta por la desaparición de José David Aleksoski que era mi hermano.

Mi hermano, resumiendo, estuvo tres años estudiando en la facultad de Arquitectura.

En el año 1975 lo convocan para hacer el servicio militar y se incorpora en el mes de febrero de 1976. Está en el cuartel con los permisos normales hasta después del día de la madre. Andaba de novio con una chica que era compañera de él de La Plata y normalmente todos los fines de semana se comunicaba.

En el regimiento de Granaderos a Caballo le pedían un domicilio y teléfono para comunicarse cuando le daban franco por cualquier cosa o por si lo tenían que llamar.

La semana del día de la madre, después del 22 de octubre de 1976, la llaman a la chica y le dicen que mi hermano había desertado del servicio militar, a ver si estaba con ella en La Plata. Y ahí empezó el peregrinaje.

Ni bien me entero recurro al regimiento de Granaderos a Caballo y la guardia no tenía problema de que hable con las autoridades. Me atendió el Teniente Saravia Day y me dice que en esa semana mi hermano estaba en la quinta de Olivos haciendo guardias como corresponde en el regimiento y dado sus antecedentes de estudiante tenía que hacer los rótulos de identificación de las camas de la cuadra donde dormían los conscriptos. Los llaman al regimiento para ver si le podían hacer esa tarea. Cuando llega al regimiento le dicen: “mientras preparas las cosas por qué no haces un mandado”. Y lo mandaron a hacer un mandado y no vino nunca más.

Lo empezamos a buscar y Granaderos recibe un informe de la policía militar donde dice que a mi hermano fue interceptado en Constitución desalineado, con el uniforme, y mi hermano, ante el requerimiento de la documentación por parte de la policía, no se la entregó y se escapa.

Ellos dicen que les mostró la documentación, pero no la entregó y escapó hacia un tren que, supuestamente, se dirigía a La Plata.

Esta es la información oficial del regimiento de Granaderos a Caballo.

Empiezo a averiguar por la desaparición de mi hermano y, más en esa época por lo que pasaba en este país, gracias a un señor que si es necesario les doy el nombre que es un escribano de Bahía Blanca, en este momento jubilado, amigo del general Ojeda, que era el Jefe de la Policía Federal. Le habla y le dice que ese muchacho lo tenía la fuerza conjunta . Si quieren el nombre del escribano lo hago público.

Sr. Presidente.- Hágalo público.

Testigo.- Le estoy perfectamente agradecido porque supe dónde estaba mi hermano. Se llama Mauricio Ferrari y en este momento está jubilado en Bahía Blanca.

A partir de ese conocimiento, me vuelvo al regimiento y hablo con el coronel Rodolfo Wehner-Jefe de Granaderos - donde me atiende y me permite expresar todas mis inquietudes por el tema de mi hermano. Me dijo que iba a investigar porque le parecía extraño lo que decía que no podía ser. Fue testigo de todo eso la ex novia de mi hermano, Norma Santoro de LaPlata,

acompañada por su señor padre, una excelentísima persona. A partir de ahí hicimos muchísimos viajes al regimiento, hasta que la señora de Santoro habló con monseñor Grazelli, que se dedicaba a dar información.

Primero recurre uno de mis hermanos, le toma todos los datos y después voy yo, que como trabajaba en una escribanía no tenía problemas de tiempo ni de horario.

Monseñor Grazelli también me toma los datos, me atiende muy bien y me pide que vuelva a los 15 días . Cuando vuelvo me dice que a mi hermano lo tienen las fuerzas conjuntas de seguridad y que iba a hablar con monseñor Tortolo. Que vuelva al mes.

Vuelvo al mes, y me dice que vamos a tratar de hablar con el coronel, y que vamos a tratar de sacarlo del país sin ningún tipo de problemas. Tortolo dice que el que tiene a tú hermano vive por donde vivo yo. Al preguntarle por donde vivía me dice que en Palermo. Si vive cerca tuyo, le digo ¿ por qué no me permiten hablar con él? me responde que ahora es problema de él , pero que después iba a ser mío, que siguiéramos así . Sin embargo, en un momento el coronel me contestó que era una barbaridad que lo dejaran irse del país y que no conocían a ese cura.

Hablamos, me dijo que Monseñor Tortolo iba hablar a un general que estaba en el Ministerio del Interior, cuyo nombre no recuerdo para ver si había alguna manera de despegar a mi hermano. Nosotros hacíamos cualquier cosa, me dijo que había que ver una persona que creo que después fue candidato a gobernador para una provincia del Noroeste.

Si recuerdo el nombre lo voy a nombrar. El coronel siempre se negó. Emilio Grazelli siempre trató de ayudarme en todo lo que pudo. Grazelli, en un momento, me mandó decir, a través de un sacerdote de La Plata ,que viajáramos a verlo a él porque mi hermano se había ido al cielo. El tema de Grazelli es aproximadamente hasta mayo de 1977. Pero en ese ínterin, en enero de 1977 sueltan a un chico que estuvo detenido conjuntamente con mi hermano,. No tengo su nombre porque no me lo quiso decir. En la detención, aparentemente, había quedado de acuerdo que el primero que salía -lo único que memorizaban era una dirección- contaba dónde estaba la persona. En este caso tuvo suerte este muchacho, quien nos contó cómo había sido secuestrado mi hermano. Más adelante voy a narrar cómo fue secuestrado mi hermano. Al mismo tiempo me entero que faltaban dos granaderos , que habían desaparecido. A mi hermano se lo llevaron el 22, a otro granadero el 26 y al otro granadero el 27. Pertenecían al mismo escuadrón que el de mi hermano y eran amigos. Cuando me enteré, empecé a preguntar por ellos y en uno de los tantos viajes me dijo el coronel Wehner que a uno de ellos lo habían soltado. Ese granadero se llama Araujo, quien cuenta que sabe más de mi hermano. Este granadero manifiesta que lo único que puede decir es que mi hermano lo había nombrado a él y al otro granadero, Campos, que había pertenecido a una unidad básica del conurbano.Campos había estado manipulando un teléfono en la casa de Olivos. Había estado detenido con los muchachos y había sido torturado; una declaración bastante vaga. Sigo yendo a Granaderos, y en un viaje me encuentro con el hermano del granadero Campos, que era un bombero de La Boca,quien hablaba con el capitán Saravia.Day. Se había enterado dónde estaba el hermano de él. Por ende, tambien estaba mi hermano. No recuerdo si Saravia Day era capitán o teniente. Campos explica que, a través de sus contactos, por ser bombero y tener contacto con la Policía, se entera de que mi heramno estaba ese día -no puede precisar la fecha- en la Comisaria VIII de La Platacon el hermano de él. Entonces, este señor se ofusca y nos dice no “me digas eso porque tengo que salirlo a buscar”. Se retiró y vino a atendernos Wehner. Nos calmó un poco y dijo que se iba a ocupar. Nunca más pudimos hablar con Saravia Day y hablamos con Wehner. Seguí hablando con Campos y me entero que lo sueltan en el bosque de La Plata. A ese muchacho lo ví golpeado, cortado, lastimado. Lloraba y me trataba mal porque mi hermano lo había nombrado, como echándome la culpa de lo que le había pasado, como si hubiera sido culpa de mi hermano. El me contó que mi hermano estaba ahí adentro porque lo habían nombrado a él; era una cadena. Cuando a mi hermano le ordenan

hacer una diligencia a una cuadra del Regimiento, que queda sobre las vías del Ferrocarril Belgrano...

Dr. SCHIFFRIN.- ¿El que no lo supo decir era aquel que no dio su nombre?..

Sr. TESTIGO.- Campos. Yo dije que fue vaga la declaración de Araujo porque la declaración se hizo adelante del coronel, y Campos, en su casa, me contó cómo había sido secuestrado mi hermano. Hubo dos granaderos: Campos y Araujo.

Dr. SCHIFFRIN.- Aquella otra persona que no se identificó, le contó...

Sr. TESTIGO.- También me contó lo mismo.

Dr. SCHIFFRIN.- Usted va a llevar el contenido.

Sr. TESTIGO.- Como no sé el nombre, le voy a contar lo mismo que me dijeron.

Dr. SCHIFFRIN.- Fueron versiones coincidentes.

Sr. TESTIGO.- La tercera versión,que es la más completa, es la que voy a detallar ahora. Lo mandan a hacer una diligencia, después que lo llaman de la casa de Olivos, en una cortada que da sobre las vías del Ferrocarril Belgrano. Como mi hermano no encuentra esa dirección, da la vuelta y, de regreso al Regimiento, es interceptado por un grupo de gente que, aparentemente, viajaban en un torino, en un falcón y en otro automóvil. Se identificaron y le dijeron que tenía que ir con ellos, que eran fuerzas de seguridad. Mi hermano les dice “vamos al Regimiento”. Lo golpean y perdió el conocimiento. Cuando recobra el conocimiento, se encuentra en el piso, todo mojado y comienzan a aplicarle picana.

Le piden información sobre elementos subversivos dentro del Regimiento de Granaderos. Mi hermano dice que no conoce nada y en un momento un oficial sacó la pistola y dice “este no sabe nada, matémoslo”. Ahí menciona el nombre de Araujo y de Campos.

En la detención estaba con mi hermano un tal Ursagasti, había más gente y estaban también con otra gente y con un sacerdote, y en un determinado momento hubo un tiroteo en ese lugar y las balas perforaron los vidrios donde ellos estaban. Los vidrios estaban pintados de azul y no se podía ver al exterior y en una de las hendijas por donde había pasado una bala, divisaron una camioneta de la Policía de la provincia de Buenos Aires, que era la que aparentemente les llevaba la comida. Estuvieron allí detenidos y los trasladaban, estaban 10 o 15 días juntos y los volvían a trasladar y se volvían a encontrar hasta que en un determinado momento liberan a Campos .

Dr. SCHIFFRIN.- ¿Sabe usted cuál era el lugar en donde estaban detenidos?.

TESTIGO.- No, sé que hubo un tiroteo y alguna gente que estaba en el grupo dijo “escapémosnos”, pero un señor que aparentemente era un sacerdote dijo: “no, el que no tenga nada que ver que se quede tranquilo”. Algunos escaparon y otros quedaron, entre otros, mi hermano, Ursagasti, Campos y el sacerdote. Allí es donde divisan la camioneta. Hasta ese momento ... el lugar preciso no lo supe.

Todo esto me llevó a ver al coronel Wehner y se lo conté y le pregunté si le habían tomado declaraciones a Campos, y me dijo que no, “lo vimos tan mal que lo mandamos a enfermería y a su casa y, cuando vuelva le vamos a tomar declaraciones. En 15 días le tomamos declaraciones. A los 15 días volví y el coronel me dijo: ¿Sabe lo que pasa? ­, Campos recibió una amenaza y si seguía hablando con ustedes lo iban a llevar de vuelta”.

No les quiero contar las cosas que le dije al coronel, todo lo que pude decirle se lo dije y vino la guardia. Menos mal que había ido con mi hermana, con la novia de mi hermano y otras personas más.

Hasta allí es un poco la historia de lo que yo me entero durante el régimen dictatorial.

Dr. SCHIFFRIN.- Después de que usted se entera que había estado en un centro de detención clandestina, ¿recibe algunas noticias más del testigo?.

TESTIGO.- No, porque vuelvo a hablar con el escribano y no me dan ninguna contestación más. Supongo que lo que me había dicho Grazelli era cierto, que lo habían matado.

Después, leyendo el libro “El Escuadrón Perdido”, del capitán de D´Andrea Mhor, se confirmó lo que yo pensaba que Wehner era un represor.

Cuando lo trasladan del regimiento me dice que siga hablando con el ayudante de él. Lo que sigue es una apreciación personal: esta gente se especializaba en destruir la institución y en matar gente.

Yo hablo con el ayudante y me dice: pero nunca van a terminar de buscar a ese judío. Pará que yo no soy judío, le digo. Le manifiesto que vengo a ver al coronel, que venía por algo que era un problema mío.

Ahí termina la historia hasta que comienza la del CONADEP, donde después fui a entregar todo lo que hice sobre mi hermano, como cartas, notas e inclusive una declaración de Grazelli en la que corrobora todo lo que yo digo.

También hay un testimonio de la CONADEP, de una chica donde ella dice que se encontraba inmovilizado por la tortura. Era el Batallón o la Caballería de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Dr. SCHIFFRIN.- Esta declarante de la CONADEP dijo que ese era el lugar.

SR. TESTIGO.- Acá está. (Señalando un expediente). Dice que el edificio corresponde a la Caballería. Es un lugar con portones altos que abren con mucho ruido. Yo me puse a averiguar y se trataba del lugar de detención de la Caballería de la Policía de la Provincia.

Dr. SCHIFFRIN.- ¿Fue el lugar donde permaneció todo el tiempo?

SR. TESTIGO.- Campos dijo que eran trasladados en forma discontinua.

Todo esto se lo conté de la misma forma que se lo estoy contando a usted a un juez en Bahía Blanca, un juez del ejército que se trasladó hasta allí, y la otra presentación fue al señor juez federal n 2 Dr. Del Castillo, , pero nunca citaron a nadie. Acá está la certificación de la citación.

Dr. SCHIFFRIN.- Me interesa mucho la denuncia concreta con respecto al coronel Wehner.

Sr. TESTIGO.- Era tanto el cinismo que tenía ese señor. Recuerdo que en el proceso democrático lo nombraron Jefe del Regimiento V de Bahía Blanca. Tanto es su cinismo que me llamó para ver si yo sabía algo de mi hermano. Es un cínico total. Si quieren tráiganmelo y se lo digo públicamente.

Después tengo otros elementos, como por ejemplo hubo un coronel en Bahía Blanca, Palau, que habló con el Jefe de Inteligencia de ese momento y le confirmó que a mi hermano se lo habían llevado las fuerzas represivas, o “fuerzas conjuntas”, como le decían ellos. Es una lástima que esté muerto...

Dr. SCHIFFRIN.- Si usted se acuerda de algo más, diganoslo.

Sr. TESTIGO.- tengo una certificación, que también agrego, de la Secretaría de Derechos Humanos donde dice que según las constancias de ellos mi hermano estuvo detenido en Arana, en el CCD Arana, en mayo de 1977.

Acá hay bastantes testigos y pruebas para demostrar muchas cosas. En el juzgado militar del doctor Dr. Rezzónico y en el del Dr Del Castillo, nunca recibieron la declaración a nadie.

Dr. SCHIFFRIN.- Esta Cámara toma nota de su denuncia.

Sr. TESTIGO.- Yo vengo acá para tratar de ver qué es lo que le pasó a mi hermano.

Dr. SCHIFFRIN.- Quería preguntarle sobre una cuestión un poco triste, pero a los fines identificatorios posteriores nos sirve preguntarle si en poder de la familia tienen fichas dentales identificatorias o elementos de esa característica de la víctima.

Sr. TESTIGO.- Lo único que tengo es una foto de mi hermano, conocido con el apodo de Chupi o Chupete, en la que está como granadero. El documento de él todavía lo tiene el Regimiento.

Dr. SCHIFFRIN.- Aún lo tiene el regimiento.

TESTIGO.- Sí, porque para ellos sigue siendo desertor.

Hace un mes me presenté ante Balza, quien no me pudo atender, pero sí el secretario. Públicamente dijo el General Balza que cualquier persona que buscaba a un desaparecido podía ir ante él y preguntarle. Eso salió en los diarios. Entonces, agarré el colectivo para ir a preguntarle. Todavía no me contestó, y le di los elementos que la daré a usted.. Pienso que ubicando a Campos, a Araujo, y a Grazelli.

Después había dos tenientes más. No los nombro pero no me constan sus nombres. Lo de Campos y Araujo son antecedentes claritos que mi hermano no es desertor. Esa es una base de que fue secuestrado, torturado y muerto.

Dr. SCHIFFRIN.- Ha sido una declaración completa, y le cedo nuevamente la palabra.

TESTIGO.- También nombra a Presti, que eran responsables de área. El responsable era Videla, por ante todo. En otra área estaba Suárez Mason ; estaba Presti, Sigwald y Campos. Eran responsables directos del operativo de este sector.

También quiero decir que en la Conadep se dijo que había un señor, que se dice que era teniente o sargento, Oreste Vaello, quien juntamente con otro ex policía de la provincia se habían llevado el cuerpo de este señor, radical, que había sido embajador en Venezuela. Esto lo digo y me hago responsable porque me lo dijo él. No sé cómo es, si lo puedo decir.

DR. SCHIFFRIN.- Pude decir todo lo que le dijo un tercero.

TESTIGO.- Un señor, Oreste Vaello, teniente o sargento del Batallón 601, que estaba detenido en la Capital Federal , y yo que estaba en la CONADEP de Bahía Blanca, le tomábamos declaraciones. Este señor había operado en la represión en Bahía Blanca y nosotros íbamos a pedir información. En una de esas, charlando y preguntando, me dice que fuera a averiguar qué había pasado con mi hermano, y me dice que en uno de los traslados, después de la última información con la que yo contaba, 30 días más tarde de ello, lo trajeron no sé adónde, en ese famoso lugar donde está el portón grande y lo mataron, y entre los que intervinieron en la muerte de mi hermano me dice que tiene estos datos: un señor Ríos de Ejército, un señor Rueda de la Policía de la provincia de Buenos Aires, un señor Antonio de Jesús, alias de Jesús, un señor Nestor Beroch y un señor Arana, alias el sordo,

Todo es veraz y me consta.

Dr. DURAN.- ¿ Quién le facilita la información sobra la muerte de su hermano ?

Sr.- TESTIGO.- el señor. Oreste Vaello que estaba detenido y lo veíamos en los Tribunales de Capital Federal.

Sr. PRESIDENTE. - ¿ En qué año transcurría esto ?

Sr. TESTIGO. - En el año de la CONADEP, entre 1984, 1985.

Sra. Rivas.- ¿ En qué lugar se encontraba con el sacerdote ?

Sr. TESTIGO. - El me recibía en la capilla Stella Maris.

Sra.- RIVAS.- ¿ Recuerda quién era el secretario Wehner ?

Sr.- TESTIGO.- NO. Se trataba de un flaco alto, de bigote rubio.

               Pero si vas a Granaderos te van a facilitar la lista. Personalmente no lo pude

averiguar, pero si lo averiguas llamas por teléfono.

Sra. RIVAS.- Si la persona que no recuerda el apellido dice que fue candidata en el noroeste puede ser Ruiz Palacios.

Sr. TESTIGO.- Muchas gracias. Se trata de esa persona.

Sr. PRESIDENTE.- Que se tomen el dato de los juzgados.

Sr. TESTIGO.- Se trataba de la de la declaración del Juzgado de Instrucción militar de Capital, que estaba en la calle Santa Fe y aparentemente lo levantaron.

Sr.. PRESIDENTE.- Bueno, esos número constan en la documentación que el testigo va a aportar.

Sr.. TESTIGO. Tengo aquí la citación del juzgado del Dr. Del Castillo. A mi vista tengo la certificación que obtuve para mis trabajos. Lo cual ocurrió en mi declaración en el ejercito

Sr. PRESIDENTE. Basta con que usted entregue la documentación.

Sr. TESTIGO.- El Juez militar que me tomo declaración en Bahía Blanca dependía del Comando de Logística. El Juzgado, número 26, que estaba ubicado en la calle Santa Fe 4815 a cargo del Coronel Eduardo Carlos Rezzónico y fue en el año 1985.

En el caso del Dr. Del Castillo fue también por esa fecha.

Pero de cualquier manera señor Presidente, aquí le agrego fotocopias de todos los antecedentes.

Dr. DURAN. ¿ Usted tiene otras copias ?.

Sr. TESTIGO. - Si, doctor anda copias por todos el país.

Sr.. PRESIDENTE. Entonces lo agregamos al expediente.

TESTIGO: cuando declaré en el Juzgado del dr. Del Castillo el secretario me dijo que iban a ir presos todos, pero nunca tuve información al respecto.

Dr. SCHIFFRIN.- Entra en competencia de la justicia militar y este caso no entró en el de las juntas.

TESTIGO.- Había muy poco que investigar. Eran el sacerdote, dos testigos y el coronel.

DR. SCHIFFRIN.- No existiendo más preguntas, se incorporan los documentos, las fotos que entrega y le estamos muy agradecidos por la contribución que hace usted a la justicia. Le pedimos que por favor aguarde hasta que esté preparada el acta.

TESTIGO.- Les agradezco a ustedes porque es la primera vez en 22 años que me escuchan. No sé si podrán darme la solución porque son seres humanos pero nos escuchan y dejan que la gente se entere para que el día de mañana, más allá del libro “Nunca Más” , nuestros hijos y nietos vean que en la Argentina hubo genocidio y no hay ley de Punto Final que valga porque no hubo obediencia debida y siempre existió una persona que mandó y otra que le gustó hacerlo.

Que no tiene nada más que agregar con lo que se da por finalizado el acto, previa íntegra lectura que el Sr Secretario da de la presente, ratificándola en un todo por ser el fiel reflejo de sus dichos, luego del Sr Presidente, Dr Leopoldo Schiffrin y Jueces, Dres Alberto Durán Carlos Alberto Nogueira, Antonio Pacilio, Julio Reboredo ; al igual que los demás intervinientes en el acto y mencionados al comienzo de ésta y por ante mí, de lo que doy fe.-

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