La Casa de los Sueños: Capítulo 19

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<< Autor: Rubén Hernández Herrera
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La cámara ve a Don Lupe desde una esquina en el techo del comedor/sala: ―Nos puede dar por volar, y aprovechar para hacer el bien, no tiene nada de malo, es una de las cosas con las que se cuenta para ayudar a ciertas personas, es posible que haya alguna otra ivi que las ponga en su camino, o puede que no, que sea circunstancial, bueno, hasta donde cabe―.

¿Existen las casualidades…?, Interrumpió Manuel…., ―es una pregunta interesante, estrictamente, no, no existen, punto―.

―Bueno, ¿qué es eso de estrictamente…?―, ―pues digamos que todo es causa y efecto y a la vez esos efectos son causa de otras cosas, la forma en que suceden esas cosas son muy variadas, pueden suceder de muchas formas distintas, pero solo suceden de una forma, siempre tienen alguna relación con otra acción o situación, pero suceden de tal forma que no podemos decir, los que estamos en el mismo nivel, que ocurran de una forma justa, por lo menos no a nivel individual, y con lo que nosotros vemos como justo.

Manuel pregunta, ―¿las ivis no son individuales?―, ―No es lo mismo individuales que independientes, todo nos afecta, las ivis que nos dieron origen, las que están cerca, las que afectamos nosotros, también nos afectan, hay muchas que nos ayudan y no tenemos conciencia, también hay otras que siempre nos estorban, es un hecho, y no nos damos cuenta, ni podemos hacer nada. Individuales sí, independientes no―.

Manuel: ―Entonces alguien puede viajar bien, sin ser molestado siendo un hijo de la chi…, mientras que otro que actúe bien, ¿la pase muy mal?. Así es, por lo menos así parece en nuestro nivel, no todo depende de nosotros, eso es un hecho―.

―Entonces ¿qué ayuda a nuestra ivi?, ¿alguien que nos agradezca algo nos pasa buenas vibras o algo así que nos ayuden para el viaje?― esto es muy importante, respondió Don Lupe, la conciencia de las otras ivis no afecta la tuya, no se esfuercen en lograr el agradecimiento de las otras personas, no tiene ninguna relevancia, Manuel mira extrañado, lo que hace más ligera a una ivi es la acción, no el agradecimiento, si buscan agradecimiento, no van a lograr nada, es más, es posible que su mismo beneficiado haga que no tengan ustedes nada de mejora, eso es frecuente, los beneficios pueden rebotar por muchas causas cuando están atados a las emociones….―

Manuel pregunta, ―oiga don Lupe, ¿cuál es el sentido de la vida, quién gana?―, se le veía el rostro decepcionado…

―Estás acostumbrado a ganar o a perder, a sentirte bien o mal, químicamente, entre más inmadura es una ivi, más química es. Una ivi fuerte, madura, es mucho más física. Por otra parte no es cosa tan simple como ganar o perder, como ir al infierno o ir al cielo, es mucho mas complejo, no es un juego que se gana si obtienes determinados puntos, es un proceso que no termina, siempre vas a estar viajando, solo que hay distintas formas, que es de lo que hemos estado hablando―.

―Las ivis, en sus primeros viajes, son muy emocionales, muy coléricas y explosivas. Con los cambios de niveles, con la experiencia cósmica, se vuelven tranquilas, físicas―.

―Ese carácter emocional físico de la ivi madura, se podría cortar como un pan, en cambio, el carácter de una ivi en sus primeros viajes, parece que se tendría que tratar químicamente, con inhibidores y catalizadores―.

―Con lo que tratamos aquí es con el aspecto físico del alma, está bien su estructura, su forma, sus tubos, la forma de los tubos, la cantidad de luminosidad, digamos que es un punto de vista de fundamentos, las emociones son momentáneas, van y vienen, cambian las condiciones y cambian las emociones, pero los fundamentos no, pueden cambiar todas las condiciones que quieras y el ivi se mantiene inalterable, ustedes están acostumbrados a trabajar solo con emociones, lo que les produce placer es bueno, el dolor es malo, punto. La ivi se mueve distinto, no porque duela va a ser bueno o malo, es otra la fuerza, es otra cosa lo que estamos buscando, el placer o el dolor es secundario. Conforme la ivi va madurando con los viajes, se va haciendo menos sensible a esas emociones primarias, tal vez su ivi este haciendo sus primeros viajes, son muy emocionales, y difíciles de manejar, porque pierden su serenidad con el menor estimulo. Una ivi madura viaja casi sin emociones, ustedes verán, las ivis nuevas son fáciles de alterar, lloran de cualquier cosa, se entusiasman fácilmente y son coléricas. Una ivi madura es tranquila, analítica―.

―Estamos en un universo que está hecho de fuerzas y de tipo de fuerzas, de movimientos y de tipos de movimiento, la emoción depende de la conciencia del futuro, la física de las condiciones del presente―.

―Nosotros estamos ahora en un nivel, cual sea, no importa por ahora, aunque les aseguro que hay muchos por debajo, nuestra capacidad para conocer es limitada, en un momento nos puede cambiar nuestra condición emocional, cuando viajamos, viajamos físicamente, aun sin materia aparente, aunque suene contradictorio, cuando nos mantenemos estáticos somos mucho más emocionales, mucho mas químicos―.

―Nuestra condición como seres cósmicos es una dualidad, tenemos que movernos siempre, porque todavía estamos en el nivel del tiempo secuencial y del espacio dimensional―.

―Si quieren avanzar de orden, hay que adelgazar, no importa que no les convenza la dieta, que no estén de acuerdo con el instructor, ni con las condiciones, no importa mas que tener las mejores disposiciones físicas para viajar, todo lo demás se pierde y es cambiante, lo que sintamos, pasa y se olvida―.

―En el momento del viaje, de la trascendencia, es el ser el que importa, no el sentir―.

―Las acciones buenas o malas no son buenas o malas por lo que sintamos, mucho menos por lo que sientan los otros. Es su paralelismo al orden cósmico lo que las hace trascendentes, y esa trascendencia es física, no emocional, por lo menos en este nivel, que por cierto, ni se les ocurra pensar que es un nivel inferior, hay muchos, muchos niveles mas abajo; que no tengamos conciencia de ellos, por supuesto no significa que no existan―.