La escuela moderna :14

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Francisco Ferrer y Guardia, La escuela moderna, 1908.

.XIV.

EN LEGÍTIMA DEFENSA

He aquí el programa del tercer año escolar 1903 a 1904:

Fomentar la evolución progresiva de la infancia evitando los atavismos regresivos, que son como rémoras que opone el pasado a los avances francos y decididos hacia el porvenir, es en síntesis, el propósito culminante de la Escuela Moderna.

Ni dogmas ni sistemas, moldes que reducen la vitalidad a la estrechez de las exigencias de una sociedad transitoria que aspira a definitiva; soluciones comprobadas por los hechos, teorías aceptadas por la razón, verdades confirmadas por la evidencia, eso es lo que constituye nuestra enseñanza, encaminada a que cada cerebro sea el motor de una voluntad, y a que las verdades brillen por sí en abstracto, arraiguen en todo entendimiento y, aplicadas a la práctica, beneficien a la humanidad sin exclusiones indignas ni exclusivismos repugnantes.

Dos años de éxito nos sirven de garantizador testimonio, descollando en primer término la bondad de la enseñanza mixta, brillante resultado, triunfo pudiéramos decir, alcanzado por el más elemental sentido común sobre la preocupación y la rutina.

Considerando conveniente, sobre todo, que el alumno se forme concepto cabal de cuanto le rodea, la difusión de los conocimientos de las Ciencias Físicas y Naturales y de Higiene, la Escuela Moderna cuenta, como en cursos anteriores, con el concurso de los doctores Sr. de Buen, catedrático de Ciencias Naturales, y el Sr. Martínez Vargas, catedrático de la Facultad de Medicina de esta Universidad, quienes darán alternativamente, acerca de sus respectivas materias científicas, conferencias dominicales de once a doce en el local de la Escuela, que servirá de ampliación y complemento a las lecciones que sobre dichas Ciencias recibirán los alumnos durante el curso.

Réstanos manifestar que, celosos siempre del buen éxito de nuestra obra de regeneración intelectual y volitiva, hemos enriquecido nuestro material de enseñanza con la adquisición de nuevas colecciones que, a la vez que faciliten la comprensión, hagan agradables los conocimientos científicos, y que, resultando insuficiente el local por el número creciente de alumnos, hemos tomado nuevas habitaciones para ensanchar las salas de clase y acoger favorablemente las demandas de inscripción recibidas.

La publicación de este programa, como queda indicado, fijó la atención de la prensa reaccionaria y fué contestado por la liberal. Mas para dar patente muestra de la fortaleza racional de la Escuela Moderna, inserté en el Boletín el siguiente artículo:

ANTAGONISMO PEDAGÓGICO

La moderna pedagogía, despojada de tradiciones y convencionalismos, ha de ponerse a la altura del concepto racional del hombre, de los actuales conocimientos científicos y del consiguiente ideal humano.

Si por cualquier género de influencia se diera otro sentido a la enseñanza y a la educación, y el maestro no cumpliera su deber, sería preciso denunciarle como embaucador, y declarar que la pedagogía no pasa de artificio para domar hombres a beneficio de sus dominadores.

Por desgracia, esto último es lo que principalmente ocurre: la sociedad está organizada y se sostiene, más que como dirigida hacia la satisfacción de una necesidad general y al cumplimiento de un ideal, como entidad que tiene especial empeño en conservar sus formas primitivas, defendiéndose tenazmente contra toda reforma, por racional y apremiante que sea.

Ese afán de inmovilidad da a los antiguos errores el carácter de creencias sagradas, los rodea del mayor prestigio, les da autoridad dogmática, y sucede que después de crear perturbaciones y conflictos, las verdades científicas quedan sin explicación o la tienen escasa y en vez de extenderse iluminando todas las inteligencias y traduciéndose en instituciones y costumbres de utilidad común, se estancan abusivamente en la ésfera del privilegio; de modo que en nuestros días, como en los tiempos de la teocracia egipcia, hay una doctrina esotérica para los superiores y otra exotérica para las clases bajas, las destinadas al trabajo, a la defensa y a la más degradante miseria.

Por eso tenemos la doctrina mística y mítica, cuya dominación y extensión es únicamente comprensible y explicable en los primeros tiempos de la humanidad, gozando aún de todos los respetos, al paso que la doctrina científica, a pesar de su evidencia, queda reducida a la limitada esfera en que viven los intelectuales, y a lo sumo es reconocida en secreto por ciertos hipócritas que, por no sufrir perjuicio en su posición, han de hacer pública ostentación de la contraria.

Para patentizar ese antagonismo absurdo, nada más a propósito que el siguiente parangón, en que la ampulosidad imaginativa del crédulo ignorante contrasta con la sencillez racional del sabio:

LA BIBLIA

En la Biblia están escritos los anales del cielo, de la tierra y del género humano; en ella, como en la divinidad misma, se contiene lo que fué, lo que es y lo que será: en su primera página se encuentra el principio de los tiempos y de las cosas, y en su última página el fin de las cosas y el de los tiempos. Comienza con el Génesis, que es un idilio, y acaba con el Apocalipsis de San Juan, que es un himno fúnebre. El Génesis es bello como la primera brisa que refrescó los mundos; como la primera aurora que se levantó en el cielo; como la primera flor que brotó en los campos; como la primera palabra amorosa que pronunciaron los hombres; como el primer sol que apareció en el Oriente. El Apocalipsis de San Juan es triste como la última palpitación de la Naturaleza; como el último rayo de luz; como la última mirada de un moribundo. Y entre este himno fúnebre y aquel idilio vense pasar unas en pos de otras a la vista de Dios todas las generaciones y unos en pos de otros todos los pueblos. Las tribus van con sus patriarcas; las repúblicas con sus magistrados; las monarquías con sus reyes y los imperios con sus emperadores, Babilonia pasa con su abominación, Nínive con su pompa, Menfis con su sacerdocio, Jerusalén con sus profetas y sus templos, Atenas con sus artes y con sus héroes, Roma con su diadema y con los despojos del mundo. Nada está firme sino Dios; todo lo demás pasa y muere, como pasa y muere la espuma que va deshaciendo la ola.

Libro prodigioso aquel en que el género humano comenzó a leer treinta y tres siglos ha, y con leer en él todos los días, todas las horas, aún no ha acabado su lectura. Libro prodigioso aquel en que se calcula todo antes de haberse inventado la ciencia de los cálculos; en que sin estudios lingüísticos se da noticia del origen de las lenguas; en que sin estudios astronómicos se computan las revoluciones de los astros; en que sin documentos históricos se cuenta la historia; en que sin estudios físicos se revelan las leyes del mundo. Libro prodigioso aquel que lo ve todo y lo sabe todo; que sabe los pensamientos que se levantan en el corazón del hombre y los que están presentes en la mente de Dios; que ve lo que pasa en los abismos del mar y lo que sucede en los abismos de la tierra; que cuenta o predice todas las catástrofes de las gentes, y en donde se encierran y atesoran todos los tesoros de la misericordia, todos los tesoros de la justicia y todos los tesoros de la venganza. Libro, en fin, que cuando los cielos se replieguen sobre sí mismos como un abanico gigantesco, y cuando la tierra padezca desmayos y el sol recoja su luz y se apaguen las estrellas, permanecerá él solo con Dios, porque es su eterna palabra, resonando eternamente en las alturas.

Donoso Cortés.

(Discurso de recepción académica, incluído en un volumen titulado La Elocuencia, recopilación de escritos notables destinada a la lectura escolar).

EL ANTROPISMO

La atrasada filosofía de los dogmas tradicionales extrae su fuerza principal del antropismo o antropomorfismo. Por esta palabra entiendo El poderoso y grande conjunto de nociones erróneas que tienden a poner el organismo humano, considerado como de esencia divina, en oposición con todo el resto de la naturaleza, haciendo de él el fin previamente asignado a la creación orgánica, de la cual es radicalmente diferente.

Una crítica profunda de este conjunto de nociones demuestra que éstas se fundan sobre tres dogmas que denomino antropocéntrico, antropormórfico y antropolátrico (1) .

1º El dogma antropocéntrico afirma que el hombre es el centro, el objeto previamente asignado a toda vida terrestre, y, ensanchando esta concepción, a todo el Universo. Como este error satisface el egoísmo humano, y como está íntimamente ligado a los mitos de las tres grandes religiones mediterráneas, mosaica, cristiana y mahometana, domina aún la mayor parte del mundo civilizado.

2.º El dogma antropomórfico compara la creación del Universo y el gobierno del mundo por Dios a la creación artística de un técnico hábil o de un ingeniero mecánico y a la administración de un prudente jefe de Estado, Dios, el Señor, creador, conservador y administrador del Universo, está concebido én absoluta conformidad en su modo de pensar y de obrar, sobre el modelo humano. De donde resulta recíprocamente que el hombre es semejante a Dios, y por eso afirma el dogma: Dios creó el hombre a su imagen. La cándida mitología primitiva es un puro homoteísmo y confiere a sus dioses la forma humana y les da carne y sangre. La reciente teosofía mística adora al dios personal como invisible -en realidad en forma gaseosa- y al mismo tiempo le hace pensar, hablar y obrar a la manera humana, yendo a parar al absurdo del vertebrado gaseoso.

3º El dogma antropolátrico resulta naturalmente de la comparación de las actividades humanas y divina, terminando en el culto religioso del organismo humano, en el delirio antropista de las grandezas, del cual resulta la creencia en la inmortalidad personal del alma, lo mismo que el dogma dualista de la doble naturaleza del hombre, cuya alma inmortal sólo temporalmente reside en nuestros cuerpos.

Estos tres dogmas antropistas, desarrollados de diferente modo y adaptados, según circunstancias de tiempo y lugar, a las formas variables de las diferentes religiones, han tomado en el curso de los años extraordinaria importancia y han sido y son manantial de los más peligrosos errores.

Ernesto Haeckel.

(De Los Enigmas del Universo, de donde se ha tomado el extracto insertado al final de la Cartilla, primer libro de lectura de la Escuela Moderna).

(1) Antropos (hombre) palabra radical combinada con las terminaciones centro, morfo (forma) y latria (adoración).

Ante ese antagonismo sostenido tanto por ignorancia como por interés, la pedagogía positiva, la que se propone enseñar verdades para que resulte justicia práctica, debe metodizar y sistematizar los conocimientos positivos de la naturaleza, inculcados en la infancia y preparar así elementos para la sociedad equitativa, para aquella que, como expresión exacta de la sociología, ha de funcionar en beneficio individual y recíproco de todos los asociados.

Necesario es que Moisés o quien fuese autor del Génesis y con él todos los dogmatizantes, con sus días de la creación sacada de la nada por la potencia de un creador que pasó antes eternidades en inacción absoluta, ceda el puesto a Copérnico, que demostró el doble movimiento de los planetas sobre sí mismos y alrededor del sol; a Galileo, que proclamó que el sol y no la tierra es el centro del mundo planetario; a Colón y con él a cuantos partiendo de la esferidad de la tierra se lanzaron a recorrerla en todos sentidos para formar su inventario y dar fundamento práctico a la fraternidad humana; a Cuvier y a Linneo, fundadores de la historia natural; a Laplace, inventor del no desmentido y subsistente sistema cosmogónico; a Darwin, autor de la doctrina transformista que explica la formación de las especies por selección natural, y a todos los que por la observación y el estudio desmienten la supuesta revelación y exponen con verdad demostrable lo que son el universo, los mundos, la tierra y la vida.

Contra los males producidos por las generaciones sumergidas en el error y la superstición, de los cuales si muchos individuos se libran es para caer en antisocial escepticismo, es eficacísimo remedio sin desechar otros no menos eficaces, educar e instruir la generación naciente en los principios puramente humanistas y en el conocimiento positivo y racional de esta naturaleza de que forma parte.

Mujeres así educadas serán madres en el verdadero sentido natural y social, no transmisoras de supersticiones tradicionales, y enseñarán a sus hijos la integridad de la vida, la dignidad de la libertad, la solidaridad social, no el acatamiento a doctrinas aniquiladas y esterilizadas por agotamiento y la sumisión a jerarquías absolutamente ilegítimas.

Los hombres emancipados del misterio, del milagro, de la desconfianza de sí mismos y la de sus semejantes y en perfecta posesión del concepto, de que han nacido, no para morir, según la nefasta síntesis del misticismo, sino para vivir, llegarán a facilitar las condiciones sociales para dar a la vida toda su amplísima extensión.

De este modo, conservando el recuerdo de otras generaciones y otros estados intelectuales como enseñanza y aun como escarmiento, cerraremos de una vez y para siempre el período religioso para entrar de modo definitivo en el puramente natural y racional.

A pesar de todas las dificultades, en el Boletín de 30 de junio de 1904 publiqué la siguiente declaración:

EL TERCER AÑO

Tres años de práctica floreciente y progresiva, con tendencia a ver espontáneamente generalizado nuestro método, dan a la Escuela Moderna de Barcelona, no sólo el carácter de institución perfectamente consolidada, sino el de suscitadora de energías poderosas y de iniciativas salvadoras, capaces de transformar la nueva generación, despojándola de atavismos, y disponiéndola para que, al llegar a la plenitud de la vida, se sobreponga a los errores dominantes y abra vía a la ciencia, a la razón, a la justicia, y obtenga como recompensa la paz y la felicidad.

Terminado este tercer año de nuestra existencia, y al entrar en el período anual de descanso, el Boletín de la Escuela Moderna consigna con satisfacción tan brillante resultado, manifiesta su gratitud a cuantos a él han cooperado y repite su propósito de perseverar hasta el fin en el cumplimiento de la obra emprendida.

La Redacción.


En el mismo número presenté el siguiente resumen:

CLASIFICACIÓN POR SEXO Y NÚMERO DE ALUMNOS PRESENTES EN LA ESCUELA MODERNA DURANTE LOS TRES PRIMEROS AÑOS ESCOLARES

Meses Niñas en 1901-2 Niñas en 1902-3 Niñas en 1903-4 Niños en 1901-2 Niños en 1902-3 Niñao en 1903-4 Totales 1ª año Totales 2ª año Totales 3ª año |
Día de apertura 12 - - 18 - - 30 - -
Septiembre 16 23 24 23 40 40 39 63 64
Octubre 18 28 43 25 59 43 68 102
Noviembre 21 31 44 29 40 59 50 71 103
Diciembre 22 31 45 30 40 59 52 71 104
Enero 22 31 47 32 44 60 54 75 107
Febrero 23 31 47 32 48 61 55 79 108
Marzo 25 33 49 34 47 61 59 80 110
Abril 26 32 50 37 48 61 63 80 111
Mayo 30 33 51 38 48 62 68 81 113
Junio 32 34 51 38 48 63 70 82 114

POBLACIONES Y NÚMERO DE ESCUELAS QUE TIENEN COMO TEXTO LIBROS DE LA ESCUELA MODERNA

Villanueva y Geltrú

Sociedad Cooperativa.
1 escuela

Tarragona

Escuela Laica La Educación
1 escuela

Sevilla

Escuela laica
1 escuela

Sestao

Escuela laica
1 escuela

Reus

Centro Instructivo Obrero
1 escuela

Portbou

Escuela laica Progreso
1 escuela

Palamós

Escuela laica
1 escuela

Mongat

Escuela libre
1 escuela

Mazarrón

Escuela laica. Sociedad de Oficios Varios
2 escuelas

Mataró

Ateneo Obrero
1 escuela

Málaga

Escuela laica de Julián Vargas
1 escuela

Mahón

Federación Obrera
1 escuela

La Unión

Sociedades Obreras
1 escuela

Gaucín

S. de Obreros La Verdad
1 escuela

Granollers

Escuela laica
1 escuela

Granada

Asociación Obrera La Obra
1 escuela

Esplugas

Academia libre La Nueva Humanidad
1 escuela

Córdoba

Sociedades Obreras
1 escuela

Casares

Centro Instructivo Obrero
1 escuela

Cartagena

Federación Obrera. Escuela laica del Llano del Real
2 escuelas
Escuela libre de Hostafranchs
Colegio Germinal
Sociedad de Albañiles
Sociedad de Albañiles de Gracia

Barcelona

Enseñanza Mutua
Escuela libre de Poblet
Fraternidad Republicana Sansense
Escuela colectiva de San Martín
Ateneo Republicano del Fuerte Pío.
9 escuelas

Aznalcóllar

Centro Instructivo Obrero
1 escuela

Total: 32 escuelas