Las mil y una noches:0956

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Las mil y una noches - Tomo VI
historia del pastel hilado con miel de abejas y de la esposa calamitosa del zapatero remendón

de Anónimo


HISTORIA DEL PASTEL HILADO CON MIEL DE ABEJAS Y DE LA ESPOSA CALAMITOSA DEL ZAPATERO REMENDÓN[editar]

Y dijo:

Se cuenta entre lo que se cuenta, ¡oh rey del tiempo! que en la ciudad fortificada de El Cairo había un zapatero remendón de naturaleza excelente y con todas las simpatías. Y se ganaba la vida componiendo babuchas viejas. Se llamaba Maruf, y estaba afligido por Alah el Retribuidor (¡exaltado sea en toda circunstancia!) de una esposa calamitosa macerada en la pez y en la brea, y que se llamaba Fattumah. Pero sus vecinos habíanla apodado la "Boñiga caliente"; porque en verdad que era un emplasto insoportable para el corazón de su esposo el zapatero remendón y un azote negro para los ojos de quienes se acercaban a ella. Y aquella calamitosa usaba y abusaba de la bondad y de la paciencia de su hombre, y le insultaba y le injuriaba mil veces al día y no le dejaba descansar de noche. Y el infortunado llegó a temer la maldad de ella y a temblar por sus fechorías, pues era un hombre tranquilo, prudente, sensible y celoso de su reputación, aunque humilde y de condición pobre.

Y para evitar escándalos y gritos, tenía costumbre de gastar cuanto ganaba, satisfaciendo así las exigencias de su seca, mala y áspera mujer. Y si, por desgracia, le ocurría que no ganase en la jornada bastante, durante toda la noche resonaban en sus oídos y le abrumaban la cabeza escenas espantosas, sin tregua ni remisión. Y de tal modo, le hacía pasar ella noches más negras que el libro de su destino. Y podría aplicársele el dicho del poeta:

¡Cuántas noches sin alma me paso al lado de la polilla patuda de mi esposa!
¡Ah! ¡lástima que en la noche fúnebre de mis bodas no le hubiese dado una copa de veneno frío para hacerle estornudar su alma!

Entre otras aflicciones sufridas por aquel Job de la paciencia...

En este momento de su narración, Schehrazada vió aparecer la mañana, y se calló discretamente.